Las claves
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Felipe VI tenía 10 años cuando se aprobó la “brillante” Constitución de 1978. Una norma fundamental con "la que ha crecido y madurado" y cuyos principios estudiaría una década más tarde en la Universidad Autónoma de Madrid, de la mano de Francisco Tomás y Valiente, solo seis años antes de que este fuera asesinado por ETA.
Este martes, durante la sesión solemne celebrada en el Congreso de los Diputados con motivo de “nuestra Constitución más longeva” —al haber superado en vigencia a la de 1876—, el monarca quiso rendir homenaje a quien fue su profesor de Derecho, recordando “a todos los que se dejaron la vida en el camino hacia la consolidación de nuestro régimen de libertades”.
Felipe VI evocó que, tras su asesinato, “miles de españoles salieron a las calles con las manos pintadas de blanco, como ya habían hecho los estudiantes tras el atentado en el propio campus de la facultad”.
El Rey prosiguió señalando que “todas juntas componían un inmenso ‘no’ a la violencia; un ‘no’ al terror y un ‘no’ a la barbarie”, y subrayó que era ahí donde “se expresaban nuestros valores constitucionales”.
Vídeo | Discurso completo del rey Felipe VI en el Congreso
La frase provocó una gran ovación en el hemiciclo, con la excepción de los diputados de Podemos, que evitaron aplaudir al monarca.
Felipe VI recalcó que, tras el asesinato de Tomás y Valiente, el “afán asesino y destructor” del terrorismo se prolongó durante quince años más.
Los diputados morados tampoco aplaudieron al jefe del Estado cuando afirmó que “la mejor manera de conmemorar la Constitución es cumplirla”, pese a que Ione Belarra y el resto de parlamentarios lucían camisetas con el lema: “¿Y cumplirla, pa’ cuándo?”.
El monarca subrayó que la clave de la actual longevidad de la Constitución reside en que se asienta sobre “libertad, igualdad, justicia, solidaridad, pluralismo, unidad y descentralización, junto con la cohesión territorial”.
También celebró que el texto “no fue la voluntad de una parte de la sociedad contra otra”.
Ese espíritu podía apreciarse en el hemiciclo, donde el expresidente Felipe González tuvo gestos de cordialidad con antiguos rivales políticos: desde el exministro con Franco y más tarde con la UCD, Rodolfo Martín Villa, hasta el dirigente popular y padre de la Constitución, Miguel Herrero de Miñón, o el excomunista Ramón Tamames.
Se percibía, en cambio, mayor tensión con el actual Gobierno, tras las recientes críticas de González, quien aseguró la semana pasada que no votaría a Sánchez si se presentara de nuevo. Ningún ministro, de hecho, abandonó el banco azul para saludarle, ni acompañarle a la salida del hemiclo.
Incluso la vicepresidenta María Jesús Montero se mostró más afectuosa con Tamames que con González.
Era un día de reencuentros porque el excomunista regresaba al Congreso tras haber sido el candidato de Vox en la moción de censura de 2023.
González era el único expresidente presente. José María Aznar siguió el pleno desde la tribuna de invitados, el mismo lugar donde se encontraba el único presidente autonómico que asistió al acto, Emiliano García-Page, quien también se ha mostrado muy crítico con Sánchez en los últimos días.
Felipe VI definió las constituciones como “marcos, vigas y pilares de la convivencia”. Aunque las cartas magnas españolas tienen también algo de álbum familiar borbónico: no en vano se celebraba la Constitución que aprobó su padre y que ahora supera en duración a la que refrendó su tatarabuelo, Alfonso XII.
“Al celebrar la longevidad de nuestra Constitución, tomamos conciencia de lo que le debemos; de lo que nos debemos a nosotros mismos como ciudadanos, como demócratas y como españoles”, sentenció el Rey.
A su lado, la reina Letiza vestida de negro. Una sesión solemne que finalizó con algún diputado gritando: "Viva el Rey" y en la que se ausentaron Junts, ERC, Bildu, PNV, Compromís y BNG.
