Publicada
Actualizada

Las claves

El Gobierno ha anunciado que ha decidido posponer el Homenaje de Estado a las víctimas del accidente de tren de Adamuz (Córdoba), que tenía previsto celebrar el 31 de enero, debido a que una "amplia mayoría de las familias" han comunicado que "les resultaría imposible asistir".

La Delegación del Gobierno en Huelva (donde residían el 60% de los fallecidos y heridos) y en otras provincias han sido las encargadas de contactar directamente con las familias para comunicarles la invitación al acto oficial, en el que estaba prevista la presencia de Pedro Sánchez; el presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el Rey Felipe VI.

Sin embargo, señalan las fuentes consultadas por este diario, en muchos casos se han encontrado con un no rotundo a participar en el acto.

Varias familias de víctimas y heridos habían expresado públicamente su rechazo al acto laico que el Gobierno y la Junta de Andalucía tenían previsto celebrar en Huelva.

Gracia, hermana de uno de los heridos que aún permanecen en la UCO tras el accidente, mostraba esta semana en una entrevista en Cuatro su completo rechazo a la propuesta del Gobierno.

"En Huelva no se puede hacer un funeral laico. Aquí los enfermos están en manos de la Virgen", afirmó.

"Lo de mi hermano ha sido un milagro, y los milagros no los hacen los políticos, los hace el de arriba. Un funeral laico en Huelva no cabe; cabe un funeral cristiano", agregó la mujer.​

Otros familiares se han mostrado muy críticos con la actuación del Gobierno, al que consideran responsable del trágico accidente registrado el pasado domingo, en el que murieron 45 personas al chocar un tren Iryo con un Alvia en la línea de alta velocidad.

Así se ha pronunciado el abuelo de Cristina, la niña de seis años que perdió en el accidente a sus padres, su hermano y su primo.

No han muerto, los han asesinado por falta de mantenimiento”, estalló el anciano esta semana ante los medios.

En los últimos días, habían proliferado en las redes los llamamientos a organizar una concentración en Huelva, coincidiendo con el funeral de Estado, para protestar por la actuación del Gobierno y exigirle responsabilidades por el accidente.

En medio de este clima de división, el Gobierno ha anunciado este domingo que ha acordado con la Junta "posponer la celebración de dicho Homenaje, a una nueva fecha a fin de contar con el mayor número posible de familiares".

La decisión se produce, además, ante la creciente confrontación política sobre las causas del accidente.

El PP ha exigido este domingo la dimisión del ministro Óscar Puente por "mentir", al sostener que se había ejecutado la "completa renovación" de la vía de alta velocidad en la que se registró el accidente.

Sin embargo, en un acto de campaña de las elecciones de Aragón celebrado este domingo en Huesca, Pedro Sánchez ha expresado "todo su reconocimiento" a Puente porque, ha dicho, "está gestionando y dando la cara desde el primer momento de esta tragedia".

Como ha informado EL ESPAÑOL, algunas de las familias han dado los primeros pasos para organizarse a través de una plataforma o asociación, con el fin de dar la batalla legal para exigir responsabilidades penales por el accidente.

A todo ello se suma la polémica por la iniciativa de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de impulsar un funeral católico por las víctimas en la catedral de La Almudena, que oficiará el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, el próximo 29 de enero.

La ministra de Sanidad, Mónica García, consideró este viernes que se trata de "una profunda falta de respeto" a las instituciones, ya que a su juicio Ayuso pretende contraprogramar el funeral de Estado laico organizado por el Gobierno.

"Siempre acaba siendo la protagonista", reprochó el viernes la también líder de Más Madrid.