Las claves
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María Chivite ha intentado contener la crisis abierta en el Gobierno de Navarra cesando este martes a Pedro López Vera, director general de Obras Públicas y número dos del consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, tío de la presidenta.
López Vera fue el responsable de avalar la adjudicación de las obras de Belate a la UTE Acciona-Osés y Servinabar, empresa participada por Santos Cerdán.
La reacción de Chivite llega después de que sus socios en el Ejecutivo foral reclamaran "responsabilidades políticas" por el sobrecoste de 8,5 millones en las obras del túnel de Belate.
Este martes, antes de anunciar el relevo, María Chivite viajó a Madrid para reunirse con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y tratar infraestructuras en Navarra.
Curiosamente, en ese encuentro no estuvo su tío, pese a ser el responsable directo de las obras que Chivite y Puente abordaron.
Su ausencia llama la atención en un momento en el que los socios piden su cabeza. Por ahora, deberán contentarse con la salida de su número dos.
De hecho, López Vera se convierte en la primera víctima política del Gobierno de Navarra.
En verano, Óscar Chivite trasladó a Geroa Bai y Contigo Zurekin —la coalición de Podemos e IU en Navarra— que el sobrecoste del túnel de Belate respondía básicamente a cuestiones técnicas de la obra.
Sin embargo, el pasado viernes, la Intervención General concluyó que 6,2 de esos 8,5 millones obedecen a cambios sin justificación técnica suficiente.
Por ello, se dictó un "reparo suspensivo", es decir, una objeción formal que frenaba el aumento del presupuesto.
Eso implica que la Administración no puede aprobar ni pagar las partidas cuestionadas hasta comprobar que están justificadas.
A la vista de ese informe, los socios de Chivite empezaron a elevar el tono acusando al consejero de haberles dado explicaciones que "faltaban a la verdad".
Los socios hablaron de una "merma de confianza" con Óscar Chivite.
Entonces, el Ejecutivo foral convocó una reunión de urgencia el lunes entre los socios para intentar atajar la crisis. El Gobierno de Chivite lo sustentan, además de los socialistas, Geroa Bai y Contigo Zurekin.
El encuentro terminó sin acuerdo. Tanto los nacionalistas como los de Ione Belarra salieron "insatisfechos" con las propuestas iniciales de Chivite, centradas en ajustes técnicos en la obra. Los socios pedían "responsabilidades políticas".
Y, 24 horas después, Chivite trata de calmar a ambas formaciones con este cese.
Polémica de Belate
El proceso de adjudicación para las obras de Belate estuvo envuelto en polémica desde el inicio.
Tres de los ocho miembros de la mesa de contratación, incluidos el secretario y el interventor, emitieron votos particulares en contra.
Alegaron que el procedimiento estaba "viciado" y denunciaron ante la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción que existía el rumor de que la obra "se la llevaría Acciona".
La Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra consideró después la adjudicación "nula de pleno derecho".
El de Belate se considera el mayor proyecto de obra pública licitado en Navarra en la última década.
El contrato se llevó a cabo desde el Departamento de Cohesión Territorial, que dirige Óscar Chivite.
Cabe recordar que Servinabar fue excluida de la UTE en junio tras conocerse su vinculación con Santos Cerdán.
