El Congreso ha debatido este jueves el ingreso en la OTAN de Finlandia y Suecia, formalizado en Bruselas y pendiente de ratificación en los parlamentos de los países miembros. Este asunto ha dividido a los partidos de la coalición, con el PSOE votando a favor, Podemos abstención y cuatro diputados de Izquierda Unida, en contra. 

Para esta ocasión Moncloa ha contado con el beneplácito unánime de la oposición, ya que Partido Popular, Vox y Ciudadanos han apoyado la moción entre críticas al Ejecutivo por la falta de cohesión interna. También se han puesto del lado del 'sí' algunos socios como el PNV. No así ERC y Bildu, que se mantendrán en la abstención. 

La Alianza Atlántica, como ya ocurrió en el mes de junio durante la celebración de la cumbre en Madrid, ha vuelto a abrir una brecha entre los socios de la coalición. El ala morada se opone diametralmente a cuestiones como el incremento del gasto en Defensa comprometida por el Gobierno.

Gasto en Defensa

Pese al rechazo de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y del resto de ministros de la cuota morada, el Ejecutivo sí aumentará el presupuesto de Defensa en las cuentas públicas del año que viene. Según ha sabido EL ESPAÑOL, lo hará con un plan especial que no afecte a partidas de carácter social, para contentar a Podemos. 

Durante el debate celebrado este jueves en la Cámara Baja el portavoz morado, Gerardo Pisarello, ha protagonizado una dura intervención que abre un abismo con el PSOE. "El supuesto jefe de la Diplomacia de Europa no habla de diplomacia ni una sola vez", ha arrancado señalando al exministro socialista Josep Borrell. 

"La prioridad de la OTAN y del pentágono es no permitir que Europa tenga una política de seguridad autónoma (...), consentir esto es ponerse del lado de los agredidos, subordinarse a una oligarquía militar y económica a la que le da igual la suerte de los agredidos en Ucrania", dijo el dirigente de Podemos. 

Por otro lado, añadió que la Alianza militar, es permitir "una oligarquía que acabará aupando a la extrema derecha más belicista, como pasa en Suecia". Por ello ha asegurado que la decisión de estos dos países nórdicos no contará con su apoyo: "No podemos estar aquí, no será en nuestro nombre". 

A favor de la OTAN

Desde el PSOE, como si estuviera respondiendo a la bancada de la oposición, el diputado Sergio Gutiérrez no dudó en subrayar que no se puede "ser equidistante con el sufrimiento de otros pueblos, ni con agresores e invadidos", situándose claramente del lado de la OTAN. 

Sobre el ingreso de los dos países citados en la organización, apeló "a todos los miembros de la cámara", es decir, Podemos, para recordarles que "Suecia y Finlandia buscan defenderse, no atacar; disuadir y no combatir". Por ello manifestó el "deber moral" de atender al planteamiento que ratifica este jueves el Congreso. 

[Moncloa desautoriza a Yolanda Díaz y aumentará el gasto en Defensa pactado con la OTAN]

En la bancada de la oposición Pablo Hispán, diputado del Partido Popular, adelantó el apoyo de su grupo parlamentario al tiempo que criticó duramente la disparidad entre PSOE y Podemos: "Con ello se demuestra que Sánchez sólo es presidente de una parte del Gobierno", reprochó el dirigente conservador.

En esa línea, indicó también que esta votación es "un capítulo más de las extravagancias" a las que "el Ejecutivo" les tienen acostumbrados, destacando que "España es el único Gobierno de Europa miembro de la OTAN en el que una mitad está a favor de la Alianza y la otra afirma que es una organización criminal". 

Similares fueron el resto de intervenciones de la bancada de centro-derecha. Alberto Asarta, dirigente de Vox, cargó contra "la extrema izquierda española, que sigue con su discurso obsoleto y rancio sobre la OTAN". Pese a anunciar su voto favorable rechazó "de manera contundente la errática política exterior del Gobierno". 

Discrepancias 

Entretanto desde Ciudadanos, el diputado Miguel Gutiérrez lamentó que "el papel de España en la inclusión de Suecia y Finlandia en la OTAN debe ser la del apoyo unánime a su decisión de integración". Aunque también celebró el dirigente naranja que hoy ganan "los demócratas y pierden quienes apoyan a un dictador sanguinario". 

Cabe destacar que las discrepancias sobre esta votación no sólo han tenido lugar en el seno de la coalición, sino también dentro de la propia facción morada. La abstención de Podemos y el voto en contra de cuatro diputados de Izquierda Unida se ha producido tras un nuevo capítulo de debate. 

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, que también es líder de IU, sí se ha situado en la abstención, como el resto de sus colegas morados. No así sus súbditos en la Cámara Baja, ya que su partido es el más crítico se muestran con la Alianza Atlántica, a la que repudian abiertamente.