Las consecuencias de la guerra en Ucrania no sólo se notan en la economía española, también lo hace en la forma en que los ciudadanos perciben a los extranjeros. Así lo refleja el barómetro que ha publicado este jueves el CIS, que asegura que los ucranianos son hoy los extranjeros que más simpatías despiertan después de los portugueses, primero, y de los italianos.

La encuesta, realizada en mitad de la invasión de Ucrania, refleja que los que peor nota obtienen son los rusos, con una valoración media de un 4,45, siendo un 1 ninguna simpatía y un 10 mucha simpatía.

Los rusos generan hoy una escasa complicidad entre los españoles, al contrario que los ucranianos que han obtenido en esta oleada del CIS una valoración media del 7,18.

En el ranking de los más apreciados por los españoles están dos países vecinos y con costumbres y gastronomías similares como son Portugal e Italia, con una valoración de un 7,43 y 7,20, respectivamente. Tras ellos se encuentran los ucranianos y, por debajo ya del notable, los alemanes (6,99) y los franceses (6,87).

Japón, pese a ser un país culturalmente opuesto, ocupa una posición más adelantada que Inglaterra o Estados Unidos, con un modelo de vida más cercano al español. En el caso de los japoneses, la puntuación que reciben de los españoles es un 6,62, los americanos un 6,20 y los ingleses un 6,16.

Tras ellos, se sitúan los marroquíes como la tercera nacionalidad de las encuestadas que menos simpatía despierta entre los españoles. Aun así, superan el aprobado con un 5,31.

No llegan al suficiente los rusos y los chinos, las dos grandes potencias que parecen estar más alineadas en el conflicto bélico, según informaciones de Estados Unidos. Los chinos obtienen una valoración de un 4,9 y los rusos de un 4,45. Todo ello pese a que China ha ofrecido ayuda "política y económica" a Ucrania, así como no atacar al país.

Además de analizar las percepciones de la población en su conjunto sobre las diferentes nacionalidades, también lo concreta por partidos políticos.

Así, la mayor animadversión hacia los rusos la presentan el votante del PP y Vox (le pone de media menor de un 4). Los que más les valoran son aquellos que votaron en las elecciones generales de noviembre de 2019 a Teruel EXISTE (le ponen un 7) y los de Unidas Podemos que les ponen un 5,46.

En el caso de los ucranianos, levantan más simpatías entre los que fueron votantes de PP (7,56) y menos entre los de EH Bildu (5,8). A los chinos les suspenden en amigabilidad todos los votantes de los partidos de la derecha y del PSOE, pero le aprueban los de Unidas Podemos, ERC, los Comunes y Más País.

Marruecos, pese a ser un país que obtenía un aprobado por parte del conjunto de la ciudadanía, recibe una valoración del 3,72 por parte de los votantes de Vox y un 4,39 de los del PNV. También les suspenden por debajo del 5 los simpatizantes del PP.

Guerra

Las preguntas sobre la simpatía de los españoles hacia diferentes nacionalidades no son muy comunes, aunque si se han realizado en momentos previos a un conflicto bélico como el ataque a las torres gemelas el 11-S.

El 24 de octubre de 2001, el CIS publicaba un barómetro centrado en los ataques terroristas en los que se preguntaba por el grado de simpatía hacia países como EEUU, Alemania, Rusia o Francia.

En esos momentos, la simpatía hacia los rusos tampoco era muy buena y obtenía un 4,83, siendo los más odiados de la parte occidental. En vista de los acontecimientos, los que menos simpatías despertaban era los iraníes (2,57), los israelíes (2,84) y los afganos (2,54).

Lo mismo ocurrió durante las guerras de Chechenia. En enero de 1995 el CIS emitía su estudio sobre las actitudes hacia la inmigración, informe que se suele repetir con gran asiduidad. Allí preguntaban sobre los ciudadanos que despertaban mayor simpatía.

La nota más alta la obtenían los europeos occidentales con un 6,75, seguidos de los latinoamericanos con un 6,68. Tras ellos, estaban los “africanos de raza negra” (6,14) y los portugueses (6,9).

Rozaban el bien (6) los norteafricanos (5,96) y los polacos de Europa del Este (5,9). Ninguna nacionalidad obtenía un suspenso en este CIS y los que más cerca estaban de ello eran los marroquíes con una media de un 5,12.

En septiembre de 2017, encuadrado en un incremento del flujo de inmigrantes fruto de una recuperación económica tras la crisis del 2008, los españoles no mostraban especial inquina hacia ningún grupo de inmigrantes.

Señalaban que les caían mejor y tenían "especial simpatía" a los latinoamericanos, pero, en el resto de nacionalidades, no había ningún resultado vinculante.

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