Pedro Sánchez enmendó a Arancha González Laya cuando ésta intentó nombrar a Ramón Jáuregui presidente de una importante fundación europea. Se trata de una prueba más de la ruptura generacional que aqueja al PSOE. El presidente del Gobierno terminó imponiendo para ese puesto a Leire Pajín, de su cuerda; y así descartó al veterano exministro socialista, que en su día se opuso a Sánchez y pidió la abstención de los suyos para que gobernara Mariano Rajoy.

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Las negociaciones tuvieron lugar a finales de 2020. La fundación EU-LAC, radicada en Hamburgo, tiene como objetivo estrechar las relaciones entre Europa y Lationamérica. Su presidencia, prestigiosa aunque no remunerada, se renueva cada dos o tres años y alterna nombres de uno y otro continente.

Laya propuso a su viejo conocido Jáuregui. Ambos provienen del socialismo vasco. Según las fuentes diplomáticas consultadas por este periódico, Moncloa dio la orden de que el puesto fuera para "una mujer cercana al presidente": así, se escogió a Leire Pajín. También estuvo en la terna Fernando Valenzuela, a propuesta de Josep Borrell, actual Alto Representante y vicepresidente de la Comisión Europea.

EU-LAC comenzó su andadura en 2010, fruto de una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de España y Latinoamérica. Está compuesta por 62 miembros: los 33 países sudamericanos y caribeños, los 27 de la Unión, además de Reino Unido y las propias instituciones de la UE.

Laya eligió a Jáuregui porque el también exvicelehendakari, durante su etapa como eurodiputado, ejerció un poderoso liderazgo en la asamblea parlamentaria euro-latinoamericana. Borrell hizo lo propio con el que había sido su secretario de Estado mientras estuvo al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores: Fernando Valenzuela, diplomático de carrera, tiene una amplia experiencia en el campo de la cooperación. 

Tal y como desgranan las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL, la ministra y Borrell deslizaron estos dos nombres, además, "por ser dos nombres que ya están de salida de la política": "Es un cargo por el que no se cobra. Si uno está jubilado, tiene más posibilidades de volcarse. Pajín tiene otro trabajo".

"Le pasó factura"

Efectivamente, Leire Pajín, ministra de Sanidad con José Luis Rodríguez Zapatero, compagina la presidencia de EU-LAC con la dirección de ISGlobal, un instituto financiado por el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña, entre otros. También preside la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), de participación pública y muy próxima al Ejecutivo.

"Ramón estaba en Bruselas y Javier Fernández, el presidente de la gestora socialista, le pidió apoyo. Jáuregui apostó por permitir el Gobierno de Rajoy para desbloquear el país. Lo hizo público en varias entrevistas. Seguro que eso no jugó a su favor", destaca un buen conocedor de las negociaciones que enterraron a Jáuregui e hicieron prosperar a Pajín.

Por una u otra cuestión, la dirección de Sánchez sigue cavando trincheras con la vieja guardia del PSOE. Aunque Jáuregui y Pajín fueron ministros con Zapatero, el primero adquirió sus primeras responsabilidades con Felipe González, que lo nombró delegado del Gobierno en el País Vasco.

Jáuregui no está formando parte estos días del grupo de felipistas que carga continuamente contra Pedro Sánchez, pero su posicionamiento político en el pasado, insisten estas fuentes, "le ha pasado factura".

González Laya se halla en el candelero por su gestión de la crisis de Marruecos. Su nombre está en la quiniela que se ha conformado desde que este periódico avanzara la crisis de Gobierno que a punto está de abordar Sánchez.