El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha admitido este viernes que "ha habido momentos en mi forma de hacer política en los que han surgido tics enormemente machistas". Así se ha expresado el candidato a presidir la Comunidad de Madrid en una entrevista concedida al diario italiano Corriere della Sera a escasos días de que se celebren las elecciones autonómicas.

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Ésta ha versado fundamentalmente sobre el feminismo. En este sentido, Iglesias ha sostenido que la actual ministra de Economía y Trabajo, Yolanda Díaz, "aporta más votos que yo a nuestro proyecto" porque "la política corre rápido y mi figura está gastada".

"Mi papel es ponerme a las órdenes de Yolanda. En el baloncesto, el pívot es el que pone más balones a la canasta", ha afirmado el dirigente morado, que también ha subrayado que el feminismo es "más transversal socialmente que el movimiento obrero".

"Todos tenemos que ser feministas", ha insistido el candidato, que a la pregunta de qué enseña a sus hijos ha respondido que quiere "evitarles los arquetipos" con los que él creció y "ser hombres de otra manera, hombres que lloran, que no gritan, que no levantan la mano a nadie".

Polémicas machistas

Las palabras de Pablo Iglesias son destacables por cuanto su carrera política ha estado marcada de polémicas machistas de todo tipo que chocan frontalmente con el discurso "feminista" que siempre ha practicado. Y en el que, pese a todo, sigue insistiendo.

En este sentido, su excesivo personalismo le ha llevado a flagrantes contradicciones: desde el cartel de VuELve tras su baja de paternidad hasta su fotografía con Íñigo Errejón y Ramón Espinar con un irónico Nosotras colgado de la pared.

Íñigo Errejón, Pablo Iglesias y Ramón Espinar, frente a un cartel que reza "nosotras". EFE

Tampoco cabe olvidar sus ofensas hacia mujeres de un posicionamiento ideológico no afín al suyo. Y es que el líder de extrema izquierda llamó "Menina" a Soraya Sáenz de Santamaría y dijo que azotaría hasta que sangrase a la periodista Mariló Montero.

Y el epítome de todo esto: el caso Dina. Grosso modo, a la asistente de Iglesias -Dina Bousselham- le robaron el teléfono móvil en 2015. Éste contenía contenido político e íntimo, evidentemente, que el líder de Unidas Podemos recibió en copia a principios de 2016. Entonces, lejos de entregársela, se la guardó para sí mismo. ¿El motivo? "No someter a más presión" a Bousselham.

"Un paso atrás"

El dirigente morado, que abandonó la Vicepresidencia Segunda para postularse como presidenciable en Madrid, ha asegurado también en la entrevista concedida al diario italiano que hay que saber "cuándo dar un paso adelante y cuándo dar un paso atrás para mantenerte en una posición más modesta".

Cabe recordar que Iglesias ha deslizado en los últimos días la posibilidad de dedicarse al "periodismo crítico" (sic) para ejercerlo "con rigurosidad" una vez termine su andadura política.

Según ha adelantado ABC este viernes, el político ya se encuentra en conversaciones con el empresario catalán Jaume Roures para atar su futuro a un proyecto televisivo.

Y es que pese a que su paso por la política no ha sido excesivamente prolongado -fundó Podemos el 11 de marzo de 2014- Iglesias ya se muestra orgulloso de todo lo que ha logrado "desde el punto de vista histórico": "Ni siquiera el líder del mayor partido comunista de Occidente, Enrico Berlinguer, logró llegar adonde he llegado yo: un marxista en un gobierno de la OTAN".