El presidente del Gobierno se reservó una semana más la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Si la semana pasada se trataba de sacar pecho con el plan de vacunación, en ésta tocaba el plan de recuperación. En siete días, Pedro Sánchez ha pasado de insistir en que la prioridad es "vacunar, vacunar, vacunar" a que ahora toca "avanzar, avanzar, avanzar".

El presidente vive en semanas de promoción, para insuflar optimismo con las vacunas y los fondos europeos. Pero también en campaña. Una cosa precisa de equilibrar las cuentas y la otra de hacer promesas. Así, María Jesús Montero puede anunciar un alza fiscal para Madrid y Ángel Gabilondo negar que su gobierno en Madrid vaya a subir los impuestos. Y no es contradictorio: "El candidato en su autonomía presenta su plan", dijo Sánchez en la comparecencia de Moncloa, "y el Gobierno debe armonizar los intereses de todos".

El presidente explicó que "todas las políticas ahora están supeditadas a dos objetivos". A saber, "impulsar la recuperación en el corto plazo" y, en el medio, "transformar nuestra economía para hacerla más competitiva y acorde a los retos de la digitalización y la transición ecológica".

'Dumping fiscal'

O sea, que lo que significa su Plan de Recuperación, a día de hoy, crear empleo ya para revertir las cuentas -pasar de pagar ERTE a cobrar retenciones, para entendernos-. Sin eso, no habrá país que reformar. Después de movilizar "el 20% del PIB en avales, moratorias, exenciones y coberturas de todo tipo", toca empezar a recuperar las cuentas, quiso decir. Y más si eso le apuntala apoyos parlamentarios con los nacionalistas que acusan a Madrid de "dumping fiscal".

Por eso, Sánchez regresó de las vacaciones del verano pasado anunciando el aplazamiento de la reforma fiscal "al momento en que España esté en una recuperación consolidada".

Pero por eso mismo, el mal primer trimestre que obligó a improvisar el plan de ayudas directas de 11.000 millones a las pymes y los autónomos ya auguraba que, al menos una parte de la reforma fiscal sí se adelantaría. Así lo sugirió este lunes la ministra Montero. Y así lo ha confirmado este martes su jefe Sánchez. O sea, que Gabilondo puede prometer lo que quiera en su campaña electoral para el 4-M, pero sí habrá subida de impuestos en Madrid... y vendrá de Moncloa

Ya es cierto que cada día se van batiendo récords y España inmuniza casi medio millón de personas por jornada. Ahora se trata de que el Congreso debata y aprueba desde mañana sus 212 medidas -110 inversiones y 102 reformas- para que lleguen a Bruselas con los sellos del Legislativo y del Ejecutivo. Previsiblemente, en un par de semanas.

"Vacunación, recuperación"

Sánchez, que había pasado los últimos cuatro meses bastante escondido de los medios, está apretando el acelerador de sus ruedas de prensa en las últimas semanas. Coincidiendo con la precampaña madrileña, con las últimas semanas del estado de alarma y con las primeras señales de impulso económico. Y es que, como había dicho él mismo el lunes en la inauguración de 'Wake up, Spain!', "la recuperación llegará al ritmo de la vacunación... cuanto más rápido vacunemos, más rápido se impulsará nuestra economía".

Es cierto que también le están coincidiendo en el tiempo malas noticias que empañan sus empeños en sembrar las pantallas de optimismo. A saber: una rebaja en las perspectivas económicas -como la que hizo su vicepresidenta segunda, Nadia Calviño, hace una semana-; un repunte de la incidencia acumulada de la Covid que ya se parece bastante a una cuarta ola; y las quejas de varios presidentes autonómicos -nacionalistas como Urkullu, socialistas como Barbón y populares como Moreno Bonilla- que le reclaman mantener la alarma "al menos un par de meses más".

...hasta que, se vayan cumpliendo sus promesas y España tenga de verdad 25 millones de personas vacunadas.

También se está chocando con contradicciones, como la de Gabilondo y Montero. Pero si este lunes, la ministra anunciaba la creación de la Comisión de Expertos para la reforma fiscal, Sánchez recordó que no es la primera vez que eso se hace... "y a Rajoy y Montoro ya les dijeron los expertos que había que tocar algunos impuestos", se justificó Sánchez. Luego añadió que la Comisión Europea lleva años reclamando una reforma fiscal en sus Recomendaciones de Política Económica para España.

Lo uno y lo contrario

Y todo eso es así... pero ni en un caso ni en el otro se decía nada de intervenir figuras fiscales transferidas a las Comunidades Autónomas. Ni mucho menos, contradecir al candidato del propio partido... o que el mismo presidente del Gobierno diga una cosa y la opuesta de una semana a la siguiente.

Porque cuando se trataba de explicar por qué Gabilondo pedía subir impuestos antes de la convocatoria electoral y ahora lo niega, Sánchez defendía el martes pasado que "en una situación extraordinaria, Gabilondo hace una propuesta extraordinaria".

Y ahora, que hacía falta aclarar con el líder del PSOE si prevalecería la opinión de su candidato en Madrid o de su ministra de Hacienda, Sánchez dijo que "cada territorio tiene su perspectiva. Madrid debe gestionar su concentración poblacional y Castilla y León su despoblación". Es decir, que "el candidato, autónomamente, hace su propuesta y tiene nuestro apoyo, mientras que el Gobierno debe amoldar todas las sensibilidades y demandas".

Es decir, que sí subirán los impuestos en Madrid el año que viene, por la vía de armonizar los tipos de sucesiones, donaciones y patrimonio. "Miren", sonrió Sánchez para apuntalar su argumento, "hasta alguien que algunos calificarán como un rojo peligroso como Joe Biden ya ha dicho que hace falta armonizar el Impuesto de Sociedades".