El sistema fiscal de Madrid sigue en el centro del debate político después de que el Gobierno de España haya pactado con ERC subirle los impuestos a los madrileños. El separatista Gabriel Rufián justificó la decisión -impuesta por Esquerra Republicana- alegando que urge acabar con "el paraíso fiscal de facto que la derecha se ha montado en Madrid".

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A la tesis de la existencia de un dumping fiscal madrileño, con especial predicamento entre nacionalistas y populistas de izquierdas, se ha unido ahora Iñaki Anasagasti. El histórico dirigente del PNV calificó este jueves -a través de su cuenta de Twitter- de "oasis fiscal" a la Comunidad de Madrid. Y la comunidad de usuarios no tardó en vapulearle por ello.

En conversación con EL ESPAÑOL, el que fuera portavoz del PNV durante casi veinte años se reafirma: "Hay partidas que son tratadas de una manera tan especial que eso hace que las grandes fortunas y las grandes empresas estén en Madrid, que se ha convertido ya en una gran ciudad-Estado".

La prueba de la existencia de ese paraíso/oasis (según a qué nacionalista se pregunte) fiscal radica, en opinión de Anasagasti, en que "en el País Vasco, en Andalucía, Castilla, Valencia... se quejan y por algo será". Y se remite como argumento de autoridad a la Unión Europea: "Lo que quiere la UE es armonizar toda Europa para que la fiscalidad sea más o menos parecida en todos los lugares, que no haya paraísos fiscales".

El histórico nacionalista vasco carga de este modo duramente contra el sistema fiscal de Madrid mientras predica las bondades del Concierto Económico. De hecho, defiende que ese sería "el sistema idóneo para todas las comunidades autónomas".

-¿Cómo dice?

-Es lo más aseado: yo administro mi casa y no gasto más de lo que no tengo porque Papá Estado no me va a dar más.

-¿No es incongruente criticar el sistema fiscal de Madrid y defender el Concierto Económico del País Vasco?

-Nuestro sistema está consagrado en la Constitución; el de Madrid, no. Nosotros sólo recaudamos, pero tenemos los mismos baremos que el resto. Es decir, a la hora de fijar los parámetros nosotros no tenemos una fiscalidad concebida para atraer empresas al País Vasco. 

Un castigo de Cánovas

La tesis que defiende Iñaki Anasagasti con respecto al origen del Concierto Económico es polémica. En una entrevista concedida a este medio el pasado mes de julio, el exportavoz del PNV sostuvo que "el Concierto Económico es un castigo que Cánovas del Castillo impuso por la pérdida de la Segunda Guerra Carlista".

A lo anterior, el historiador Guillermo Gortázar respondió -también en este medio- que Cánovas jamás entendió la ley foral de 1876 como un castigo, entre otras cosas "porque los presidentes de las diputaciones provinciales liberales habían padecido la guerra carlista, la habían ganado junto a los ejércitos nacionales y por tanto se acordó una transacción entre aliados".

Pese a esa refutación, Anasagasti sigue mostrando firme adhesión a su tesis: "Cánovas nos impuso dos castigos: el servicio militar obligatorio y pagar impuestos". Y se explica: "Aquí no se pagaban impuestos y por tanto no había catastro ni administración. Entonces, se dijo que aquí se hiciera un Concierto por el cual tenemos que pagar las cargas del Estado -Monarquía, Ejército...-. ¿Eso cómo se hace? En base a un cupo. Así se estableció en ese momento".

El Concierto es el sistema de financiación propio del País Vasco que regula sus relaciones tributarias con el Estado central. Un convenio similar al de Navarra que permite a los vascos recaudar y gestionar sus impuestos.

Por otro lado, el cupo hace referencia a los impuestos que el País Vasco recauda y debe pagar a la Administración central por todas las cargas que no asume: embajadas, defensa, museos nacionales, prisiones... Todo ello, sostiene Anasagasti, fruto de un "castigo" de Antonio Cánovas del Castillo.

-Para ser un castigo están ustedes muy apegados al Cupo, ¿no?

-La situación anterior era no pagar impuestos. Y el castigo fue pagar impuestos. Es lo que hay. Pero tenga en cuenta que en el 78 se lo propusimos a los catalanes y no lo quisieron. A mi me parece lo más aseado. Ojalá lo tuvieran todas las comunidades autónomas.