PP, Ciudadanos y Vox han llegado a un acuerdo para quitar la calle de Francisco Largo Caballero en Madrid. Lo han hecho a instancias de los de Santiago Abascal, que presentan su propuesta en el pleno municipal de este martes. Así lo ha contrastado este periódico a través de las tres fuerzas implicadas.

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Será la primera vez en la capital que un líder del PSOE -fue presidente del partido, secretario general de UGT y presidente del Gobierno- pierda su placa en virtud de la ley de Memoria Histórica diseñada por Zapatero en 2007.

Si José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís no dan marcha atrás a la hora de votar, los operarios municipales procederán a la retirada de dos placas: la referida a la calle -en el distrito de Ciudad Lineal- y la correspondiente a su casa natal, en la plaza de Chamberí.

El proceso de votación será complejo. La propuesta de Vox también incluye la abolición de las menciones en el callejero a Indalecio Prieto, también líder socialista en tiempos de la República y de la Guerra Civil. Una circunstancia que el PP ha aceptado, pero que Ciudadanos está tratando de evitar.

Según ha sabido EL ESPAÑOL, los liberales exigirán una enmienda de viva voz para que los nombres de Prieto y Largo Caballero puedan votarse por separado. Y no está claro que Vox vaya a aceptarlo. Ese es el principal escollo del debate.

La exposición de motivos que alegará Javier Ortega Smith en calidad de portavoz -y que apoyarán PP y Cs- define a Francisco Largo Caballero (1869-1946) como un hombre de "sanguinaria trayectoria política y personal". Su calle -expondrá Vox- "es una ofensa para los madrileños que sufrieron sus crímenes y sus pillajes".

El golpe de Asturias

Ortega Smith recordará el golpe de Estado que dio Largo Caballero contra la II República en 1934, la llamada "revolución de Asturias". Un delito por el que acabó en la cárcel, aunque la sentencia final le absolvió "por falta de pruebas".

Presidente del Consejo de Ministros durante la Guerra Civil -antes ministro, presidente del PSOE y secretario general de UGT- Largo Caballero era conocido como el "Lenin español" debido a la beligerancia de su discurso. Revolucionario confeso, llegó a decir que los socialistas irían a la guerra en caso de que "las derechas" ganaran las elecciones de febrero de 1936.

Aunque con matices -la figura de Largo Caballero es poliédrica y sus logros como responsable de Trabajo se alternan con sus oscuridades revolucionarias-, PP, Ciudadanos y Vox coinciden en tacharlo de "antidemócrata".

Tras la guerra, se exilió en Francia, donde fue detenido por la Gestapo a la llegada de los nazis. Internado en el campo de concentración de Sachsenhausen, fue puesto en libertad cuando llegó el Ejército Rojo. Murió en París en 1946.

Ortega recogerá algunas de sus citas más revolucionarias y le asociará al "horror de las checas", ya que se produjeron "durante su mandato" como jefe del Gobierno. Le vinculará, incluso, con los asesinatos de Paracuellos del Jarama.

Largo Caballero también tiene una estatua en Madrid, en la zona de Nuevos Ministerios, levantada en época de Felipe González. Al ser su custodia de carácter estatal, la resolución se limitará a instar a Pedro Sánchez a que la quite. Algo que no sucederá.

Cabe destacar que la placa de su casa natal fue inaugurada en 1981. Enrique Tierno Galván -entonces alcalde de Madrid- celebró que los partidos la aprobaran por unanimidad: izquierda, centro y derecha.

La duda de Indalecio Prieto

Vox ha presentado el texto a PP y Cs como una "disposición única". Es decir, todo en el mismo paquete. Indalecio Prieto (1883-1962) fue varias veces ministro y presidente del PSOE en el exilio.

En su alegato, Ortega Smith le asociará al "robo de más de quinientas toneladas de oro del Banco de España" y al "saqueo del Museo Arqueológico Nacional". Junto a Largo Caballero, fue uno de los instigadores del golpe de 1934.

"Encañonó en el Congreso con su pistola a un diputado de la CEDA y llevó una vida de lujo y excesos en México tras robar el tesoro republicano", reiteran los de Vox. También destacan que "La motorizada" -su guardia personal- "estuvo directamente implicada en el asesinato de Calvo Sotelo".

A diferencia de Largo Caballero -aunque hay historiadores que sostienen que el "Lenin español" iba en la misma dirección cuando contrajo la enfermedad renal que le llevaría a la muerte-, Indalecio Prieto mostró arrepentimiento y renunció a sus posturas revolucionarias. Quiso pactar con los monárquicos para restaurar la Democracia en España. Una eximente que Ciudadanos quiere tener en cuenta. De ahí su deseo de que se vote por separado. La pelota está en el tejado de Vox.