Sergi Miquel (Llagostera, 1989) es el diputado más joven de la coalición de Junts per Catalunya. Forma parte del grupo de cuatro parlamentarios del PDECat que han plantado a Puigdemont después de la "purga" que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, llevó a cabo en el Govern con el cese de la consejera de Empresa, Àngels Chacón.

En esta entrevista para EL ESPAÑOL aboga por que el PDECat se presente por separado a las elecciones con una propuesta pragmática y que haga un "análisis crítico" del procés: "Si no ganamos en 2017 ni tras dos años de Torra en la presidencia, hay que replantearse algunas cosas".

¿Fue una purga el cese de Àngels Chacón por no pasarse a JxCat?

Yo creo que sí. Dos semanas antes de esta decisión, el presidente Torra ofreció una entrevista en la que dijo que estaba contento con el funcionamiento del Gobierno. Por lo tanto, su decisión solo se puede atribuir a cuestiones partidistas.

Se puede justificar o incluso entender la decisión, pero no se puede intentar camuflar como algo que no es. Si el Govern tenía que reorganizar algunas consejerías de ERC, como Educación o Salud, seguramente deberían haberse tocado. Cuando uno ve que toca solo a una parte del Govern es fácil interpretar que hay algún incentivo más allá de la gestión.

Con los consellers de ERC no se ha atrevido. ¿Por qué?

Esto es lo que debería responder el president Torra. Como en medio de una crisis no ha tocado ni un solo conseller de ERC cuando, además, han sido cuestionados por su gestión por gran parte de la sociedad, sindicatos y empresas. Con todo esto podemos intuir que no es una cuestión solo de gestión y que no los ha tocado no porque hayan funcionado bien, sino porque no tiene la capacidad o generaría una crisis de gobierno mucho más profunda de la que le ha generado la marcha de Chacón.

El grupo en el Congreso está dividido en dos. ¿Ustedes van a presentar sus propias iniciativas al margen de lo que dicte Puigdemont?

Somos 4 diputados del PDECat, dos diputados de JxCat y dos que se mantienen como independientes (Jaume Alonso Cuevillas y Mariona Illamola). De momento estamos operando de forma conjunta, pero es evidente que los acontecimientos de estos últimos días tienen que tener alguna consecuencia en la gestión de todo eso.

Para nosotros fue tolerable la creación del partido JxCat, pero el cese de la consellera Àngels Chacón ha provocado una brecha demasiado grande para que esto pueda seguir funcionando como hasta ahora. Justamente por eso la dirección de la ejecutiva del partido anunció que se buscarían las fórmulas para que pudiéramos trabajar de forma independiente como grupo de 4 parlamentarios. Sin salir del grupo parlamentario, sin romper nada, pero sí operar de forma autónoma.

¿Están dispuestos a abandonar el planteamiento de confrontación que abandera Puigdemont y pactar los Presupuestos?

Más que de nosotros, eso dependerá de la actitud que tenga Sánchez. Es él quien tiene que seducirnos a nosotros. Nosotros siempre hemos abordado los Presupuestos o cualquier iniciativa de la misma forma: hemos presentado 800 iniciativas en los últimos Presupuestos que se presentaron y no se aceptó ninguna.

Por lo tanto, nosotros vamos a seguir trabajando como hemos hecho hasta ahora. Si el Gobierno se aproxima de una forma diferente a nuestro trabajo, eso puede terminar generando un escenario diferente y nuevo.

Sánchez dijo en su última entrevista que estaba dispuesto a hablar con los 4 diputados del PDECat.

Ahora tendrá que demostrarlo. Nosotros vamos a trabajar las enmiendas para los Presupuestos como cualquier iniciativa porque para eso nos votaron, para defender los intereses de los catalanes y las catalanas.

¿Estarían ustedes dispuestos a apoyar unos Presupuestos que cuenten también con Cs? ERC dice que con ellos son “incompatibles”.

Lo que hemos intentado siempre es influir al máximo en aquellas políticas del Gobierno que para nosotros son cruciales. Si en esta misma línea se encuentra cualquier otro partido que no interfiera en el resultado final, a nosotros no nos importa.

Pero si la condición que pone Cs para entrar en el debate de Presupuestos o cualquier otra iniciativa afecta a nuestras políticas, entonces no lo vamos a asumir. Cs ha puesto como condición de su apoyo al Estado de alarma que no haya Mesa de Diálogo en Cataluña. Son expertos en vincular un tema con el otro. Es evidente que si eso es así no nos encontrarán para los Presupuestos ni para nada. Pero lo que votamos en realidad es una medida concreta y eso es a lo que nos vamos a ceñir.

¿Para el PDECat la moción de censura a Rajoy fue una buena estrategia?

Yo la volvería a votar hoy. Sin ninguna duda.

A Puigdemont no le gustó demasiado. Hubo reprimendas hacia algunos de sus muñidores, como Marta Pascal.

Alguna gente que avaló esta línea está fuera, pero otros que también la avalamos estamos dentro. En ese momento se sucedieron un montón de situaciones y pasó lo que pasó. Pero no imputaría esta cuestión estrictamente a esto. De hecho, Marta Pascal fue senadora muchos meses después de que Carles Campuzano y Jordi Xuclà dejaran de ser diputados.

Pascal era senadora por designación del Parlament, con lo cual el grupo parlamentario de JxCat podía cesarla en cualquier momento y al final fue ella quien dejó su cargo. No tengo tan claro que fuera una causa-efecto a la moción contra Rajoy.

¿Cuándo serán las elecciones catalanas?

Tienen que ser pronto, porque lo dijo el propio presidente de la Generalitat. Torra ya está preparando a su parte del Govern que no depende de ERC para las elecciones y, en mi opinión, desvirtúa lo que es un Gobierno. Porque un Gobierno tiene que trabajar para todos los catalanes.

Esa dinámica de cerrarse en sí mismo del president Torra que se consumó con el cese de Chacón demuestra que es un Govern que no está dispuesto a nada más que a dedicar su tiempo para prepararse para las elecciones... Y que lleguen rápido y los catalanes podamos votar ya.

Desde la órbita de Puigdemont nos acusan de no ser suficientemente puros.

¿Cómo ve el futuro del PDECat en esta fragmentación del espacio posconvergente?

Puigdemont tiene una capacidad de liderazgo y de aglutinar voto increíble. Como también creo que es evidente que una parte importante del votante independentista no se siente del todo cómodo en la deriva o postulados ideológicos del espacio de JxCat.

De hecho, parte del problema que tenemos que gestionar ahora tiene que ver con el eje izquierda-derecha y en qué políticas nos encontramos todos de nuevo. Hay que buscar un equilibrio entre la capacidad de liderar del president Puigdemont y la gestión concreta del día a día, que es donde estamos en el PDECat.

De hecho la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, dice incluso que son de izquierdas.

Yo siempre digo que me reconozco en el espacio de centroizquierda, pero que como quiero militar o formar parte de un espacio político de centro estoy dispuesto a compartir partido con gente de centro o centroderecha.

En realidad me siento mucho más cómodo con gente de centroderecha que no con gente de extrema izquierda. Parte del problema de JxCat es que ha incorporado en sus filas a gente de extrema izquierda y un partido que aspira ser de centro debe prescindir de los extremos por definición. Un partido de centro debe aglutinar a gente que va desde el centroderecha al centroizquierda, y lo que hay en JxCat va del centroizquierda hasta la extrema izquierda. Hay un gap tremendo entre lo que debía representar un partido de centro y lo que representa ahora.

¿No hay también gente de extrema derecha en JxCat?

No, yo creo que no.

¿Hay posibilidad de un acuerdo electoral entre el PDECat y Partit Nacionalista de Catalunya?

No son exactamente lo mismo. Para nosotros la cuestión independentista es fundamental y para ellos no. Hay que aceptar que no somos la misma cosa. Es difícil entender que haya espacio político para todos, y en las próximas elecciones lo veremos.

Pero si uno analiza lo que hace el PNC... Está intentando construir un partido político a partir de gente que no se sentía representada en nuestro partido. Pero con la operación que estamos haciendo ahora en el partido, en principio no tendría sentido que ellos construyeran uno de nuevo. Si lo hacen es que la idea del PDECat de independencia no les representa.

¿Dónde se encuentra ahora el PDECat? ¿Por la vía unilateral? ¿Por la pragmática como ERC?

El PDECat se encuentra cómodo en la idea de que si no pudimos ganar la batalla en octubre de 2017 ni la hemos podido ganar en estos dos años con Torra al frente del Ejecutivo, hay que replantearse alguna cosa… Sin renunciar a nada, pero sí replantear algunas cosas. En segundo lugar, la cuestión ideológica era prescindible si esto [el procés] era para un plazo corto de tiempo para resolver una cuestión muy concreta. Si esto se tiene que dilatar en el tiempo, hay que recuperar la cuestión ideológica y hacer compatible la lucha por la independencia con una lucha de ideas y de modelos de sociedad que está teniendo lugar aquí y en todo el mundo.

El PDECat se encuentra aquí. En no renunciar a nada pero hacer un análisis crítico de lo que ha pasado desde octubre del 2017 hasta ahora para poder encontrar una solución que mejore el problema y, en segundo lugar, en encontrar un espacio de centro, de lo que representaba hace unos años la mejor Convergència: progresista en algunos temas y moderada en otros… Un partido amplio donde la gente pueda convivir bajo una idea de moderación.

Ya que cita a Convergència. El juez asume que el PDECat son sus herederos. También de sus problemas de corrupción. ¿Ha querido Puigdemont desmarcarse de todo eso?

Puigdemont busca desmarcarse de Convergència no solo en la cuestión vinculada a la corrupción, sino también por una cuestión ideológica y de hacer política. A mi modo de ver Convergència se veía injustamente como un partido conservador y él quiere desvincularse de eso.

Mas, de momento, se queda en el PDECat. ¿Es un activo para ustedes?

Sí. Yo entré a militar en Convergència porque quien me sedujo y arrastró fue el president Mas, porque había un proyecto para el país y se tenía en cuenta cualquier ideología en el partido. Era un partido de base amplia, de catch all party, pero desde el centro. Para mí que se quede es la mejor noticia que podíamos tener, sigue siendo un gran activo.

Lo que hay en JxCat va del centroizquierda hasta la extrema izquierda.


¿Le gustaría verle de candidato?

Me gustaría que fuera lo que él quisiera… Él ha insinuado que no se ve. Si se siente cómodo con un apoyo más secundario también estará bien. No hay que forzar las cosas. Y es una oportunidad para construir una cosa nueva pero que mantenga lo mejor de lo anterior. Un candidato nuevo con el respaldo del president Mas puede dar esta idea de vinculación con la tradición de partido de centro con una idea actualizada en el siglo XXI.

¿Cree que el espacio de Puigdemont excluye las distintas corrientes del partido o la crítica interna?

No sé si el espacio de Puigdemont o algunas órbitas con poder de ese espacio… Lo que sí que es evidente es que el movimiento independentista había sido capaz de aglutinar y sumar a colectivos muy distintos y a diferentes perfiles, y ahora ha entrado en una fase de involución en el que expulsa a gente por no ser suficientemente pura.

He visto a gente vinculada al espacio de JxCat expulsar a gente de ERC por no ser suficientemente independentistas, también a diputados como Carles Campuzano… E intuyo que cualquier día nos va a pasar a los del PDECat, que no vamos a ser suficientemente independentistas.

Y para mí, que no entré a militar en Convergència hasta que el independentismo no fue un tema estructural, es sorprendente que nos acusen de no ser suficientemente puros o independentistas por no creer en su forma de llegar a la independencia. Ese es uno de los problemas que hay en ese espacio y que no tiene pinta de que se solucione pronto.

¿Cree que la pandemia ha cambiado el paradigma en Cataluña y que se va a hablar más de gestión que de independencia?

La gente no va a dejar de ser independentista por una pandemia. Creo que la cuestión territorial va a seguir marcando la agenda política en las próximas elecciones. Este debate será compatible con otros debates que no se podrán obviar como la pandemia, la crisis económica…

¿Cree que Torra quiere boicotear la Mesa de Diálogo?

Torra tiene marcado en su calendario el 17 de septiembre como un día importante. De algún modo es comprensible que tenga eso como prioritario. Lo que pasa que con las elecciones a la vuelta de la esquina habrá que ver cómo se puede utilizar esa Mesa de Diálogo sin la tentación de darle una capa demasiado electoralista por parte de todos… Lo importante de esta Mesa es que dé resultados y que se haga rápido y salga bien. Eso es lo que la gente espera de nosotros.

Por la incomparecencia del PDECat, ERC parece el moderado.

Si sale bien y se alcanzan acuerdos, ¿no beneficia a ERC?

Si sale bien beneficia a la sociedad catalana en general. Y si electoralmente puede beneficiar más o menos a ERC dependerá de muchas cosas. Es importante que la Mesa no se convierta en un juego electoral y generemos un problema donde debería haber una solución.

¿ERC ha adoptado el papel de la antigua Convergència? ¿De moderación y centralidad?

Creo que lo han intentado, pero si se analiza las iniciativas que presenta tanto en el Parlament como en el Congreso uno se da cuenta de que no es un partido de centro sino de izquierdas. Y, en algunos postulados como la cuestión migratoria o la regulación de los alquileres, de extrema izquierda. La vocación moderada de Pere Aragonès se puede entender, pero la cabra tira al monte. ERC no es un partido liberal, ni de centro, ni moderado.

Pero ahora ocupa la centralidad en el espacio nacionalista.

Puede ser que por incomparecencia de otros, como nosotros, ERC haya parecido que es el partido más moderado. Pero eso no quiere decir que lo sea.