Pablo Iglesias redobla su apuesta. El vicepresidente segundo del Gobierno ha presentado este lunes a Pedro Sánchez su propuesta para acordar unos presupuestos conjuntos con el PSOE y estar presente en las reuniones con la líder de Cs, Inés Arrimadas.

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Los dos líderes se han reunido esta tarde en Moncloa el día previo a que el jefe del Ejecutivo inicie su ronda de contactos con los partidos de la oposición para buscar el "mayor consenso parlamentario" posible en la confección de unas nuevas cuentas públicas. 

La propuesta del vicepresidente de Derechos Sociales, avanzada por El País, llega después de la ofensiva lanzada por Unidas Podemos para no alcanzar una entente con la formación naranja al considerar que "son incompatibles" con Cs y PP. 

La formación morada ya intentó una maniobra similar durante las negociaciones de las medidas para aplacar la pandemia. A principios de junio, una delegación de Ciudadanos visitó Moncloa y fue recibida por Carmen Calvo. De ahí salió el entendimiento que ha caracterizado la relación entre el PSOE y los liberales en tiempos de pandemia.

Su segundo encuentro, a principios de agosto y previsto también para Moncloa, fue boicoteado por los de Iglesias, que exigieron estar presentes. Ante la negativa de Arrimadas -y la connivencia del Gobierno-, la reunión tuvo que trasladarse al Congreso. Ese fue el peaje pagado por Sánchez para no sulfurar demasiado a su socio.

"Cero preocupación"

Desde Podemos siempre han priorizado a ERC como principal socio externo del Ejecutivo. Sin embargo, el órdago lanzado por Podemos nunca preocupó realmente a Moncloa. En conversación con este medio, aseguraron que había "cero preocupación" por un alejamiento de los de Iglesias de las posiciones del PSOE.

Pero Sánchez mantiene su propia agenda. En la ronda de contactos no ha seguido los criterios de representación parlamentaria y, tras la visita del líder del PP, Pablo Casado, ha priorizado a Arrimadas por delante de Gabriel Rufián (ERC).

Esta reunión de hoy ha servido a los morados para ganar protagonismo, recuperar la iniciativa y supervisar las negociaciones del presidente con Cs. No obstante, son conscientes de que deberán renunciar a algunas de sus propuestas, como la de un impuesto a las grandes fortunas, después de que tanto Sánchez como Nadia Calviño hayan dejado claro por activa y por pasvia que no se llevaría a cabo una subida impositiva mientras la economía siga dañada por la pandemia.

Por su parte, la presidenta de Cs sostuvo por la mañana que sabía que Podemos "prefiere hablar con Bildu y Esquerra Republicana", pero se mantuvo dispuesta a "negociar unos Presupuestos sensatos".

En paralelo, el Partido Popular mantiene como "línea roja" para sentarse a negociar las futuras cuentas públicas que el PSOE excluya a Unidas Podemos de la ecuación.

En su primera rueda de prensa como portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida pidió a Sánchez "primero ver sus líneas fundamentales" antes de pedir a la oposición que arrime el hombro.

Los conservadores no han dado el no definitivo a negociar con el Gobierno los futuros presupuestos, pero Almeida marcó la senda por la que va a ir el Partido Popular: "No podemos pactar los Presupuestos por pura lógica, porque son el reflejo de la política que va a llevar a cabo un gobierno y la política de Podemos es incompatible con el PP".

Posición del PP

El cambio de estrategia en Génova incluye presentarse ante los españoles como la única alternativa al tándem Sánchez-Iglesias, aunque también se esfuerzan por distanciarse al máximo de Vox y que la sociedad le evalúe como un partido que aporta soluciones a los españoles.

Pablo Casado llevará hasta Moncloa este miércoles los once pactos de Estado que el PP le ha ofrecido durante la pandemia y "no irá a hacerse una foto", subrayó Almeida. "Queremos hablar de España y de los españoles. Ya es hora de que el Gobierno deje de pensar en sí mismo y se preocupe por los intereses de los ciudadanos".

Fuentes de la dirección nacional aseguran que el presidente del PP llevará, además, "alguna sorpresa" extra para presionar a Sánchez y hacerle elegir entre sus socios de Gobierno o el Partido Popular.