Pedro Sánchez va camino de lamentar una derrota inesperada. El dictamen económico de la Reconstrucción propuesto por el Gobierno podría pasar de estar virtualmente aprobado a ser rechazado en sede parlamentaria. Todo está en manos de los dos diputados de Unión del Pueblo Navarro (UPN), dispuestos a cambiar su abstención inicial por el no.

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De este modo, el dictamen sería tumbado a pesar de que originalmente fue aprobado con 169 votos favorables, 168 votos en contra y 11 abstenciones. ¿Cómo se ha llegado a este giro de los acontecimientos? Vayamos por partes. 

El Congreso de los Diputados invalidó este miércoles la votación de uno de los tres dictámenes que se aprobaron. Todo por un error de la diputada de Unidas Podemos Marisa Saavedra, que votó presencialmente pese a que había solicitado el voto telemático. El dictamen sanitario y el de la Unión Europea fueron aprobados con holgura.

En consecuencia, su voto se declaró nulo y el dictamen, que había sido aprobado con un solo voto de diferencia, deberá someterse de nuevo a votación. Y es que, tal y como indica el reglamento del Congreso -en su artículo 88.1-, los empates (168 votos a favor y 168 en contra) obligan a una nueva votación para intentar deshacerlos.

Ante esta repetición de la votación, según ha podido saber EL ESPAÑOL, UPN es partidario de cambiar su postura original y así tumbar el decreto de Pedro Sánchez para la reconstrucción económica. Éste incluye algunos puntos que desagradan dentro del seno del partido navarro, como el hecho de excluir de las ayudas económicas a los colegios concertados. 

La abstención inicial de UPN se explica por dos razones. En primer lugar, la formación navarra no esperaba ser determinante en la votación. La segunda razón, consecuencia de la primera, es que los navarros no veían necesario mojarse e incomodar a Partido Popular -votó en contra- ni a Ciudadanos -votó a favor-, con quienes integran la coalición electoral Navarra Suma.

El cambio de criterio de los diputados navarros Sergio Sayas y Carlos García Adanero supondría, así, que los votos negativos superarían a los positivos. Siempre y cuando no se produzcan movimientos extraños en las otras dos formaciones instaladas en la abstención: JxCat y Coalición Canaria.

En la última votación, los 168 votos a favor procedieron de PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, Más País, Compromís, Teruel Existe, Nueva Canarias y PRC. En contra, los 168 votos de PP, Vox, ERC, Bildu, PNV, BNG, CUP y Foro Asturias. Las once abstenciones fueron las de UPN, JxCat y Coalición Canaria.

Además, hay que tener en cuenta que dos diputados del PSOE se equivocaron al votar y rechazaron el decreto, y que un diputado de Vox y otro del PP no estuvieron presentes en la votación. Corregidas estas anomalías, el resultado seguiría siendo el de empate, por lo que la última palabra corresponderá a los diputados de UPN Sergio Sayas y Carlos García Adanero.

Un error fatal

Si estas previsiones se cumplen y los dos diputados de Unión del Pueblo Navarro (UPN) en el Congreso de los Diputados cambian su voto de la abstención al no, el error de la diputada por Castellón de Unidas Podemos podría salirse muy caro al Gobierno de coalición.

Según explicaron fuentes de la formación morada a EL ESPAÑOL, el "error" no es "achacable" a la diputada Marisa Saavedra, sino al "conjunto del grupo parlamentario" de Unidas Podemos: "El grupo se equivocó al solicitar su voto telemático estando ella presente en el Hemiciclo, y a los servicios de la cámara, que le avisaron de que tenía que votar telemáticamente apenas tres minutos antes de que finalizara el plazo".

La diputada de Unidas Podemos Marisa Saavedra.

A modo de recapitulación. El error en la votación de Unidas Podemos podría producir un cambio drástico de guion en la Moncloa: de la aprobación del dictamen a su rechazo. 

No obstante, el guion está sujeto a cambios hasta el último momento. Gobierno y oposición son conscientes de que cada voto cuenta y puede ser determinante, así que no pueden descartarse movimientos políticos de última hora para intentar cambiar el signo de los votos de unas y otras formaciones.

Sánchez, ante un problema

La votación se repetirá en el siguiente Pleno, que previsiblemente tendrá lugar la próxima semana. Éste acogerá la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que dará cuenta del Consejo Europeo en el que se han aprobado los fondos postCovid.

Según establece el artículo 88 del Reglamento del Congreso, la votación debe repetirse en caso de empate. Si el resultado no varía, ha de procederse a una nueva votación y si a la tercera se repitiera el empate el texto se entenderá como desechado. 

Es decir, si nadie varía su voto en la votación del documento económico, este podría decaer. Así, podría sufrir el mismo destino que el bloque de Políticas Sociales, cuyo texto ha sido tumbado este miércoles.

La repetición, que se realizará con toda probabilidad la próxima semana, podría dibujar un escenario de lo más quijotesco. Este es, que el mismo día que el presidente Pedro Sánchez venderá como un triunfo el acuerdo en la cumbre europea, el Congreso tumbará su dictamen económico de la Reconstrucción. Salvo sorpresa...

Factor Oramas

Ante lo ajustado de las votaciones sobre el decreto, es previsible que el Gobierno de España tantee a los grupos que lo rechazaron o a quienes decidieron abstenerse con el fin de cambiar el signo de su voto. La diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, podría jugar un papel fundamental en estas negociaciones.

Hasta donde ha podido saber EL ESPAÑOL, el Gobierno de España tiene intención de tantear a la diputada canaria con el fin de que apoye el decreto, teniendo en cuenta que su voto podría ser decisivo para la aprobación del mismo.

No obstante, será complicado. El Parlamento tumbó el bloque de medidas sociales principalmente por la reticencia de PSOE y Unidas Podemos a incluir ayudas económicas para los colegios concertados. Algo que sin duda influyó en la decisión de Oramas, firme defensora de la educación concertada.

En una intervención que tuvo lugar el pasado 3 de julio en sede parlamentaria, Oramas criticó al Gobierno de coalición por "no tener ni idea de lo que son los centros concertados". "¿Los salesianos son élites? Formando a los menas en barrios pobres", les increpó Oramas.

La diputada de Coalición Canaria instó a los miembros del Gobierno a que salieron "de los ministerios y de los mítines" para que se pateen los barrios obreros "donde la concertada está haciendo una labor social del demonio".

Por esta desavenencia con el Gobierno, Ana Oramas adelantó que no iba a apoyar el dictamen económico de la Reconstrucción. Si mantiene su palabra, será difícil que el Gobierno logre la aprobación del mismo.