Pedro Sánchez se ha sacado un as bajo la manga para defender a Fernando Grande-Marlaska: una supuesta corrupción policial. El presidente del Gobierno ha acusado a la oposición de atacar al ministro del Interior porque está trabajando en desmontar la "Policía patriótica" que, según ha dicho, organizó en su día el Partido Popular. 

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Todo un espantajo para evitar hablar de la cuestión por la que había sido interpelado y que la oposición ha criticado duramente estos días: que Marlaska mintió cuando negó que el cese del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos tuviese relación alguna con el informe que la Benemérita había entregado a la jueza Rodríguez Medel sobre el 8-M y la crisis del coronavirus. 

De esta forma, Pedro Sánchez hace suyo el argumentario de Podemos. "Con un gobierno de PSOE y Unidas Podemos nunca se repetirá la mal llamada policía patriótica", ha dicho en relación al caso Villarejo. 

El presidente del Gobierno ha demostrado este miércoles en el Congreso de los Diputados estar dispuesto a todo para evitar que caiga el ministro del Interior. Sánchez no quiere mostrar debilidad en plena crisis social y económica, y el cese de Marlaska podría arrastrar judicialmente al Ejecutivo con él.

Toda la zozobra para Marlaska y su equipo tiene origen en aquella primera semana de marzo que acababa el Día de la Mujer con sus consiguientes marchas del 8-M. Y es la responsabilidad del Gobierno en no suspender los actos de aquel día lo que se está investigando en el Juzgado de Instrucción 51 de Madrid.

Ataques a la oposición

El presidente ha comenzado su turno de réplica prometiendo que "no respondería con provocaciones, insultos ni acusaciones gruesas". Poco ha tardado en romper esta promesa. Ha habido de todo en su discurso: acusaciones, descalificaciones, mucho uso del término "ultraderecha" y bromas a costa de los líderes de la oposición. 

Con sorna, Sánchez se ha dirigido en su intervención al "señor Casado-señor Abascal" y al "señor Abascal-señor Casado", indistintamente y de modo reiterado. 

En referencia al líder popular, ha dicho que "ha perdido cinco elecciones en un año y tiene prisa por hacerlo una sexta". Y ha proseguido: "Hola, soy Pablo Casado y he perdido cinco elecciones en un año", "el señor Casado está desnudo", "Casado utiliza los muertos contra el Gobierno de España, como siempre ha hecho el Partido Popular".

El líder de Vox, Santiago Abascal, tampoco se ha librado de los dardos del presidente: "Señor Abascal, ¿dónde se sitúa usted? Al extremo del extremo del extremo".

Pedro Sánchez también ha afirmado que el 8-M es "la nueva conspiración para la derecha" y ha remarcado que "se celebraron manifestaciones en todo el mundo" pero PP y Vox son "los únicos partidos del mundo que relacionan feminismo con Covid".

Marlaska no piensa dimitir

Momentos después, durante la intervención del ministro Marlaska en la sesión de control al Gobierno, ha dejado claro que no piensa dimitir por haber cesado al coronel. Ante las distintas versiones ofrecidas hasta ahora sobre las razones del cese, ha explicado que no quiso profundizar en ellas por respeto a la carrera del coronel, pero lo ha vinculado con la filtración del informe a los medios antes incluso de que lo conocieran las partes afectadas.

Marlaska ha insistido en que no tenía el informe ni sabía de su contenido. "Es más, no me interesa", ha dicho antes de explicar que pidió explicaciones sobre la filtración de ese informe. "Lo que esperamos es un respeto escrupuloso a la ley y, por eso, se pide una explicación. Si no la hay, ocurre lo que ocurre, la pérdida de confianza".

Lo ha hecho en respuesta al portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, quien ha interpelado al ministro en términos muy duros y le ha augurado que estará "muy solo" cuando vuelva a la Audiencia Nacional: "Ha dilapidado su prestigio y su nombre (...) ¿Qué le va a decir a nuestros amigos, los jueces de la Audiencia Nacional? ¿Que hay que callarse? ¿Que hay que someterse a las presiones? ¿Que hay que servir al Gobierno?".

No ha sido el único diputado que ha animado a Marlaska a renunciar antes de ser cesado. También lo ha hecho la portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, quien se ha dirigido a él para preguntarle "por qué no ha dimitido" y, tras decirle "márchese", ha asegurado que "da pena y miedo".

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