Fernando Grande Marlaska mintió. Lo hizo ante los medios y lo hizo en el Congreso de los Diputados. El ministro de Interior negó tajantemente que el cese y la dimisión del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos tuviese relación alguna con el informe que la Benemérita había entregado a la jueza Rodríguez Medel sobre los hechos acaecidos el 8-M en relación con la crisis del coronavirus. De hecho, fue más allá: “Es sencillamente una política normal de redistribución de nuevos equipos”, explicó en la tribuna del Parlamento el pasado 27 de mayo.

“Es un cambio de equipos, un proceso natural de sustitución basado en la confianza, no tiene ninguna otra razón ese cese del coronel Pérez de los Cobos. Respeto las alegaciones de asociaciones de jueces, pero es un proceso normal de sustitución de los equipos. En los últimos tiempos se han realizado distintos cambios que se han visto paralizados como consecuencia de la pandemia”, abundó el ministro aquel día.

Todo un argumentario basado en la supuesta "pérdida de confianza" en Pérez de los Cobos que ha saltado por los aires ante la revelación de un escrito al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL y en el que María Gámez, directora de la Guardia Civil, pide el cese del coronel por "por no informar del desarrollo de investigaciones".

Documento de la Guardia Civil pidiendo el cese de Pérez de los Cobos.

Dimisiones de mandos

Aquellas declaraciones no sólo explicaban el cese de Pérez de los Cobos sino que se producían después de que el DAO de la Guardia Civil, el teniente general Laurentino Ceña, presentase su dimisión por la gestión de la situación y horas antes de que también abandonara el cuerpo el teniente general Fernando Santafé, jefe del Mando de Operaciones.

Todo ello después de que la jueza Rodríguez Medel exigiera explícitamente a la Guardia Civil que únicamente la informase a ella de las investigaciones sobre las manifestaciones desarrolladas durante el Día de la Mujer el pasado 8-M y que habían supuesto la imputación del delegado de Gobierno en Madrid, José Manuel Franco.

Una orden directa que convertía a los agentes de la Benemérita en policía judicial y les liberaba de la obligación de informar no sólo a sus superiores directos -como era el caso de Pérez de los Cobos- sino también al Ministerio del Interior.

Sublevación

La gestión de la situación ha llevado a algunos políticos de Podemos a afirmar que se estaba incitando a una sublevación de la Guardia Civil e incluso algunos han utilizado palabras gruesas llamando golpistas a los miembros de Vox. En la rueda de prensa de este pasado domingo Pedro Sánchez mostró su respaldo "absoluto" al ministro, insistió en su "respeto a la independencia del Poder Judicial" y en la que también manifestó su respeto por la "profesionalidad" de la Guardia Civil.

Todo un desarrollo de los acontecimientos que ha saltado por los aires ante la revelación del documento en el que se especifica que propone "el cese del destino de, coronel D. Diego Pérez de los Cobos [...] por no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la Guardia Civil, en el marco operativo y de Policía Judicial, con fines de conocimiento".

El documento, dirigido al secretario de Estado de seguridad, Rafael Pérez, deja fundamentalmente a la directora de la Guardia Civil pero también al ministro Marlaska en una posición comprometida, pues si la oposición ya había solicitado sus dimisiones antes de conocer este informe ahora se redoblará la presión sobre ellos y sobre el Ejecutivo de Sánchez en general por lo que puede interpretarse como un ataque a la independencia del Poder Judicial.

Desde la asociación Jucil, exigen al ministro del Interior y a la Directora General de la Guardia Civil que "ofrezcan explicaciones públicas de la injerencia política del Ministerio del Interior en el Poder Judicial y garanticen la transparencia" en el seno del cuerpo.

También ha reaccionado la Asociación Pro Guardia Civil (AproGC): "No cabe ninguna duda de que nos encontramos ante unos hechos gravísimos que atentan contra nuestra neutralidad".