El número 3 de la Guardia Civil, el general Fernando Santafé Soler, ha sido cesado este mismo miércoles por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Santafé, de 64 años de edad, era jefe del Mando de Operaciones de la Guardia Civil, el número 3 del Instituto Armado. Al mando se le ha ofrecido un nuevo puesto y finalmente lo ha aceptado.

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Según ha podido saber EL ESPAÑOL a través de distintas fuentes del Instituto Armado y ha podido confirmar a través del Ministerio del Interior, la nueva destitución se produjo esta misma mañana.

Su salida se produce después de la dimisión de Laurentino Ceña, su superior directo, el Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil (número 1 del cuerpo) y tras el cese fulminante del coronel Diego Pérez de los Cobos, jefe de la Comandancia de Madrid, tras negarse a facilitar a altos cargos del ministerio informes solicitados por la jueza a los investigadores de la Policía Judicial sobre la actuación del gobierno de Pedro Sánchez durante el 8-M, a las puertas de la explosión de la pandemia del coronavirus.

El DAO abandonó su puesto al no estar de acuerdo con esa supuesta interferencia del Ministerio en las actuaciones de la Benemérita como policía judicial.

Las llamadas

Según fuentes cercanas a la cúpula, Santafé se quedaba, tras los últimos y graves acontecimientos, en una situación realmente complicada. Este pasado martes, Marlaska tomaba la iniciativa y presentaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al general de división Pablo Salas, que ha coincidido en múltiples ocasiones con el ahora ministro y (magistrado en excedencia) en operaciones que él dirigía durante su etapa en la Audiencia Nacional. Él es ahora el nuevo máximo responsable operativo del cuerpo. 

Esa decisión no gustó internamente a los altos cargos como Santafé, ya que el rango militar de Salas es muy inferior al suyo. Era a él, por jerarquía, antigüedad y tradición, al que le correspondía suceder a Ceña como DAO. Ese tipo de cambios no resultan nada habituales en el Instituto Armado, donde siempre hasta ahora se respetaba el escalafón de la antigüedad.

Interior tenía pensado realizar todos estos movimientos el próximo 2 de junio, que era cuando Laurentino Ceña había pactado que abandonaría el cuerpo ya para jubilarse. Su salida se ha precipitado al manifestar a nivel interno que lo que está sucediendo en el cuerpo le parece intolerable. Todo ello ha provocado que los acontecimientos se hayan precipitado de forma vertiginosa.

Según ha podido saber también EL ESPAÑOL, Santafé fue el autor de una de las tres llamadas que recibió Pérez de los Cobos el pasado domingo para preguntarle por la información del informe que recababa una unidad de la comandancia de Madrid para la jueza Carmen Rodríguez Medel. Realizó la llamada a instancias de otros superiores que se lo solicitaron.

Santafé pidió este martes, durante la habitual reunión que los altos mandos mantienen por videoconferencia durante la crisis sanitaria, la cabeza de María Gámez, la directora general, por permitir el cese de De los Cobos en la noche del pasado domingo. Le dijo que dimitiera por no defender a su equipo y por las noticias que se han conocido en los últimos días, todas ellas relacionadas con supuestas "injerencias políticas" en una investigación judicial.

La tensión, pese a su salida, continúa en la cúpula del cuerpo. Cuando esta mañana ya ha entrado Salas 'de facto' a la dirección del cuerpo, el hasta ahora número 3 ha pedido ya jubilarse. Finalmente, le ofrecieron el cargo de director del Centro Universitario y ha aceptado. A Santafé le faltaba poco para pasar a la reserva, apenas un año. Finalizaba su servicio el 30 de mayo de 2021.

Se trata de un movimiento, dicen fuentes de Interior, que ya se preveía desde hace algunas semanas. Estaba hablado con él. Su puesto lo ocupará el general de División Félix Blázquez, según han confirmado desde el Ministerio del Interior, quien dirigía el puesto de mando de coordinación de la inmigración en el Estrecho de Gibraltar. Blázquez cuenta, además, con la confianza de la directora general.

Durante la pandemia

Santafé también ha sufrido los efectos de la pandemia a lo largo de los últimos meses. El segundo de a bordo del DAO quedó contagiado por el coronavirus a finales del mes de marzo. Al conocer la noticia se recluyó en el piso que ocupa en el Edificio de Mando del complejo de la Guardia Civil de la calle Guzmán el Bueno, en el centro de Madrid, la sede central a la que habitualmente acuden unos 2.500 miembros del Instituto Armado.

Santafé (Bétera, Valencia,1956) llevaba más de 40 años sirviendo a la Guardia Civil. Abandonó la academia en 1978, ya como guardia civil raso. Desde entonces ha estado destinado en las Comandancias de Las Palmas, en el Destacamento de tráfico de Castellón, en la Escuela conjunta de Idiomas de las Fuerzas Armadas en Madrid, en el Gabinete de Coordinación de la Secretaria de Estado y Seguridad y en la Secretaría de Cooperación Internacional.

En el año 2012 ocupó el cargo de General Jefe de la Zona de Valencia y después, con su ascenso a Teniente General, se le encomendó la misión de convertirse en Jefe del Mando de Información, Investigación y Ciberdelincuencia. Es experto además en materia antiterrorista.

Durante el verano de 2018, con la llegada de Marlaska a la cartera de Interior y la restitución del Director Adjunto Operativo, así como del antiguo modelo de cúpula suprimido por Zoido, se le designó como jefe del Mando de Operaciones, de facto, el número dos de la Guardia Civil. Por encima, solo Laurentino Ceña, el número 1, y el entonces director general Félix Azón, sustituido este pasado enero por María Gámez, la actual cabeza política de la Benemérita.

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