Pablo Iglesias acepta las caceroladas, incluso que le hagan un escrache en la puerta de su casa, "yo ya estoy acostumbrado". Pero advierte de lo que puede venir después: "Hoy hay gente de derechas en la puerta de mi casa, mañana habrá gente de izquierdas en la casa de Ayuso". El vicepresidente del Gobierno, que ha contraprogramado la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros con una entrevista en directo previa, ha avisado a "Abascal, Espinosa de los Monteros, Casado... puede acabar pasando". 

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Incluso, "si esto se extiende", ha avisado Iglesias, conocedor en primera persona de cómo se extienden los movimientos sociales, "en breve habrá gente en casas de los periodistas, ésos que se han convertido en referente ideológico, y eso es mal". Para el hoy vicepresidente y antes alentador de escraches, "hay que evitarlo, la protesta debe protegerse, pero respetando a las personas". 

Y es que ahora afirma que él "nunca" ha "defendido que se vaya a la casa de nadie", aunque "otro asunto es que te digan cosas por la calle o vayan a tu lugar de trabajo". Eso sí, avisando de que eso no es lo que él quiere, sí anticipa lo que puede pasar, ahora que le toca sufrirlo a él: "El problema es que esto se sabe dónde empieza y no dónde acaba. Y si se generaliza entraríamos en una situación muy negativa. La sociedad no quiere crispación, lo que quiere es arrimar el hombro".

En todo caso, Iglesias asegura que "a la política hay que venir llorado de casa" y que si ahora van a la puerta de su chalet o al domicilio de José Luis Ábalos, ni él ni el ministro de Transportes se van a quejar.

"Otra derecha es posible"

En la entrevista, el vicepresidente no ha querido desvelar el plazo por el que pedirá el Gobierno a quinta prórroga del estado de alarma. Se ha escudado en que "tenemos que negociar con los grupos", sin embargo la petición se había aprobado ya en Consejo de Ministros y el plazo ya tenía que estar fijado por escrito. "Los días los veremos cuando la vicepresidenta primera lo termine de cuadrar con las demás formaciones".

Y una vez más apeló a la unidad, como hace Pedro Sánchez en cada comparecencia en el Congreso: "Tenemos que colaborar, todos debemos estar a la altura, pero no me corresponde a mí revelar los plazos". Para Iglesias, "otra derecha es posible". Y así celebró la disposición de Ciudadanos a negociar, aunque ya haya advertido Edmundo Bal que "si es por un mes, no".

Para Iglesias, "en un asunto como éste lo fundamental es que dejemos nuestras ideas a un lado, y trabajemos todos por el interés general. Yo me siento más a gusto con ERC que es de izquierdas, pero también valoro positivamente que una formación de derechas actúe de una manera más civilizada que el PP. Hay otra derecha posible y puede llegar a acuerdos en momentos de excepcionalidad con el Gobierno progresista".

Ayuso hace oposición a los médicos

El vicepresidente ha rechazado las quejas de la presidenta madrileña, Díaz Ayuso, que alega que la decisión de anclar a la Comunidad en la Fase 0 "es política". Según Iglesias, "es legítimo que el PP haga oposición al Gobierno a través del Gobierno regional madrileño, pero lo que está haciendo Ayuso es oposición a los epidemiólogos y a los expertos". Comos consecuencia, el líder morado advierte de que "se politizan las decisiones de salud pública".

Según Iglesias "en España tenemos muy buenos datos gracias al enorme esfuerzo de la gente. Pero esa gente nos pide acuerdo, porque esto va de salvar vidas, no de ganar políticamente".

Iglesias reclamó que el PP sea "responsable" y apuntó que "tenemos que tender la mano al Gobierno madrileño, a pesar de que está como está, con problemas entre los socios", dijo haciendo, de pasada, su propia oposición a la oposición. "Lo que les pasa es que acaban dimitiendo sus expertos porque se politiza algo tan importante como es la salud".