El Partido Popular ha optado finalmente por abstenerse en la votación de la cuarta prórroga del estado de alarma tras un duro discurso contra la gestión de Pedro Sánchez en esta crisis sanitaria. El presidente del partido, Pablo Casado, ha asegurado en el Parlamento que mantiene su "compromiso de no votar en contra" y pide al Gobierno que en los próximos quince días de prórroga encuentre "un plan b ajustado a la legalidad". En el turno de réplica, el líder de la oposición adelantó que dentro de quince días votará en contra. "¿Qué hará? ¿Nos mandara al general de la Guardia Civil?".

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El líder de la oposición ha reconocido que ha reconducido su voto del no a la abstención porque el Gobierno ha desvinculado los ERTE y las ayudas a autónomos y pymes del decreto del estado de alarma y ha aceptado la cogobernanza con las comunidades autónomas. Son las dos exigencias que planteó Ciudadanos y PNV para dar luz verde a la nueva prórroga. El PP también puso estas condiciones al Gobierno en la última conversación que mantuvieron el lunes Casado y Sánchez.

Casado volvió a reprochar al presidente del Gobierno los errores que ha acumulado en estos dos meses y mostró su rechazo a que el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y el portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, quisieran cargar sobre sus espaldas los muertos de un segundo posible rebrote en el caso de que el Parlamento no renovara más la alarma. "Entonces, según esa lógica, ¿ustedes son responsables de la muerte de 25.000 españoles? Nosotros no somos como ustedes, no caeríamos en semejante bajeza moral".

El PP insiste en que el estado de excepcionalidad que renueva el Gobierno es "un estado de excepción encubierto", ya que la alarma no regula la limitación de derechos y libertades fundamentales y el estado de excepción sí. "La situación de excepcionalidad no permite el establecimiento de una dictadura constitucional. Esto no lo digo yo, lo dice Manuel Aragón, que fue magistrado del Tribunal Constitucional a propuesta de su partido".

Legislación ordinaria

En su intervención, Casado quiso poner en valor el apoyo que el PP ha brindado al Gobierno desde que activó el estado de alarma. "Tenía sentido al principio de la pandemia, cuando fallecían 900 personas en un solo día, y por eso lo hemos apoyado hasta que la situación se ha estabilizado".

Sin embargo, insistió en que la legislación ordinaria dispone de herramientas más que suficientes como para poder limitar el movimiento de las personas sin necesidad de permitir que el Ejecutivo central mantenga indefinidamente los plenos poderes. "Dice que no tiene plan b al estado de alarma, lo cual es una irresponsabilidad. Y exige mantener poderes absolutos, lo contrario que en los países desarrollados". 

Para mantener vigente el estado de alarma, el Gobierno se amparaba en que ninguna ley ordinaria puede restringir los movimientos de los ciudadanos. Sin embargo, Casado recuerda que antes de decretarlo el 14 de marzo, el Ejecutivo ya "prohibió la movilidad aérea con Italia y se confinaron Haro e Igualada. Ya se usó ese plan b, pero es más cómodo el cesarismo del plan a".

En el turno de réplica, Casado criticó que el Gobierno les calificara de "indignos" e "inútiles" cuando votó a favor de la prórroga y que ahora, con la abstención, el PSOE diga del PP que es "la peor oposición del continente".

Antes de terminar, el líder popular mostró a Sánchez cómo ha ido perdiendo apoyo votación a votación. "¿Usted se cree Napoleón? Es el presidente de la historia democrática con menos apoyos en las urnas y con menos respaldo en esta Cámara".