Inés Arrimadas irá hasta el final. Echará el resto por los llamados "Pactos de la Reconstrucción". Este jueves, tras concluir su reunión con Pedro Sánchez, se mostró esperanzada en conversación con su equipo, aunque lamentó que el Gobierno no pusiera sobre la mesa una "propuesta concreta".

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Ciudadanos, cerrada la etapa de los vetos, ha vuelto a reafirmarse como partido de centro. De ahí esa función de pegamento entre izquierda y derecha que la jerezana desempeñará en los próximos días.

Las fuentes consultadas colocan la pelota en el tejado del Gobierno y reiteran la "incomprensión" acerca de los pasos que (no) da Sánchez: "Si su voluntad es sincera, ¿por qué no aporta una metodología?".

Pero Arrimadas -aunque no en público- también mira hacia Génova. En Ciudadanos, según las opiniones testadas por este diario, tampoco comprenden el itinerario que recorre Pablo Casado: "Nos suscita sorpresa. Si enviara a Moncloa un plan concreto, les pondría en un aprieto. Sánchez se quedaría sin excusas".

De momento, Arrimadas no presiona a Casado en sus comparecencias, pero sí lo hará en caso de que Sánchez comience a "trabajar en serio" por los Pactos de la Reconstrucción. "Nosotros echaremos el resto. Si no salen, toda España verá por qué", relatan desde la sala de máquinas naranja.

En realidad, Arrimadas encontró al Sánchez que esperaba. "Nuestras expectativas, a tenor de su proceder más reciente, no eran muy altas. Declara tener la intención de llegar a acuerdos, pero queremos hechos", deslizan en Alcalá, 253.

"La urgencia es grande"

El único ofrecimiento de Sánchez fue una nueva reunión convocada para la semana que viene. Un encuentro sobre el que -según ha confirmado este periódico- Ciudadanos no tiene ningún detalle más: "No sabemos nada. Ni siquiera el día. Es tremendo. Queremos una actitud más decidida por parte del Gobierno. La urgencia es muy grande".

"Tras esta primera reunión, no podemos decir que Moncloa vaya en serio. Nos gustaría, pero no es posible. Nosotros vamos a seguir apostando porque estamos convencidos de que es lo que necesita el país", desgrana un miembro de Ciudadanos.

Arrimadas, en el encuentro telemático, mostró a Sánchez un documento del que Moncloa ya dio acuse de recibo. El plan de los naranjas pretende articular el trabajo en torno a tres premisas: economía, sanidad e intervención social. Para ello, piden reuniones diarias entre los técnicos designados por cada formación y dos charlas semanales entre los líderes políticos.

¿Qué respondió Sánchez? "No lo rechazó, no se negó, tuvo buenas palabras, se mostró agradecido, pero no opinó nada concreto", desvelan desde el equipo de Arrimadas.

Para la jerezana, la actitud del presidente del Gobierno tiene algo de misterio. Igual que la de Casado. Incluso en términos electorales, sus actuales posiciones son difíciles de analizar. El socialista podría poner en un aprieto al conservador si trazara con Arrimadas un plan concreto... y viceversa. Pero ninguno mueve ficha. "Y el tiempo corre", alertan en Ciudadanos.

Aunque Arrimadas no apuesta en público por excluir a Pablo Iglesias de los Pactos de la Reconstrucción, sí se inclina por firmar cuanto antes para "reducir la influencia de Podemos en la gestión de la crisis". "Sigue aprobando medidas importantes con ellos sin decir ni pío a PP y Ciudadanos", rebaten los liberales.

En los últimos meses, la relación personal entre Sánchez y Arrimadas también ha mejorado. Las fuentes consultadas no hablan de "feeling", pero sí de una "desaparición de la soberbia que caracterizó al presidente" en tiempos de Rivera y tras el nombramiento de la jerezana.