ERC va camino de convertirse en la fuerza que ocupe la centralidad del tablero político catalán. Si en las pasadas elecciones generales del 10 de noviembre fue el partido más votado en Cataluña, en caso de que se celebraran hoy comicios en la región mejoraría sus resultados, con el 23% de los votos y hasta 35 escaños.

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Según el análisis de SocioMétrica elaborado por EL ESPAÑOL, el partido de Oriol Junqueras obtendría dos escaños más que en las últimas elecciones autonómicas de 2017 y, junto a la subida del PSC, que pasaría de 17 a 25 asientos, y de En Comú Podem (de 8 a 12 diputados autonómicos) los números darían para reeditar un gobierno tripartito similar al que hubo de 2003 a 2010, ya que ostentarían 72 escaños del total de 135 diputados de la Cámara catalana.

Todo indica que será ERC quién deberá elegir entre la conformación de un Ejecutivo con las llamadas fuerzas “progresistas” o, de nuevo, inclinarse por su alma más separatista y pactar con JxCat y la CUP, cuya alianza cosecharía también 72 diputados (29 de JxCat, que pierde 5 escaños en relación a 2017) y la CUP, que duplicaría su número de escaños, de 4 a 8 diputados.

Este sábado el vicepresidente de la Generalitat y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, cerraba cualquier entente postelectoral con el PSC al asegurar que no tienen nada que pactar con partidos "como el PSC, que se autoexcluyen de grandes consensos que sirven para avanzar", como la autodeterminación o los Presupuestos, a su entender.

No obstante, el pacto de investidura de Pedro Sánchez, que contó con la abstención de ERC, puede tener otras derivadas ya fijadas de antemano en las reuniones entre estos partidos para priorizar un gobierno de izquierdas en la Generalitat.

Campaña electoral

Por su parte, la formación de Miquel Iceta, que trata de recuperar parte del voto que se fue a Ciudadanos en la última cita en las urnas en la región, basará su campaña electoral en mantener su “no” a cualquier acuerdo con los independentistas de ERC.

La idea que intentan transmitir es que la opción de un tripartito es falsa, procedente de la oposición de derechas y del entorno de JxCat. "La voluntad de PSC y ERC es la de liderar sus respectivos bloques, y eso implica no gobernar juntos”, explican fuentes del PSC.

Esta por ver, sin embargo, si este posicionamiento de los socialistas catalanes se mantiene después de las elecciones en caso de que la aritmética parlamentaria permita un Gobierno de coalición junto ERC y el ala catalana de Podemos.

Cabe destacar que el análisis de SocioMétrica también refleja que la subida del PSC se da, en gran parte, a causa de la brusca caída de Cs, que pasaría de sus actuales 36 sillones a sólo 10 (de un 25,5% de los sufragios a un 10,9%).

Un descenso que eleva las expectativas de los de Iceta y Podemos (que si en 2017 sumaban 25 escaños, ahora alcanzarían los 37). Será ERC quién deberá decidir.