Inés Arrimadas ha cargado contra el Partido Popular tras el nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado. "Si hubieran votado a favor de la reforma que llevamos al Congreso para despolitizar la Justicia, esa designación no habría sido posible", ha dicho la líder de Ciudadanos en rueda de prensa.

Noticias relacionadas

En febrero de 2018 -cuando Pablo Casado todavía no estaba al frente del PP-, los liberales trataron de sellar en la Cámara una reforma que, entre otras cosas, impidiera que este nombramiento entrañara un fuerte componente político. "Se exigirán 25 años de ejercicio profesional, así como no haber desempeñado cargo público o de carácter electivo en los últimos diez años", rezaba la propuesta de Ciudadanos.

Si esa premisa rigiera hoy en día, Dolores Delgado -ha insistido Arrimadas- no habría podido ser encumbrada Fiscal General del Estado. "El PP y el PSOE lo tumbaron", ha inquirido. Además, la formación nacida en Cataluña pedía ampliar el mandato del Fiscal General de cuatro a seis años para que no coincidiera con el cambio de gobierno, como actualmente ocurre.

El gesto de Arrimadas ha llamado la atención, teniendo en cuenta que, desde su desembarco al frente del partido, ha medido mucho su relación con Casado, con quien intercambia algún mensaje casi todas las semanas. Hasta ahora, apenas le había lanzado directos de este calibre. La de Ciudadanos ha recuperado uno de los argumentos originales de su formación: el doble golpe al bipartidismo.

"Siempre han criticado unos los nombramientos del otro, pero nunca han hecho nada. Han rechazado nuestras propuestas. PP y PSOE están muy cómodos en el reparto", ha clamado Arrimadas.

"Sánchez es capaz de lo que sea"

"No hay peor golpe para la credibilidad de la Fiscalía. Sánchez no ha podido empezar peor", ha resaltado Arrimadas en conversación con los periodistas. Un día antes, su compañero Edmundo Bal, purgado por Delgado, recordó que la ya exministra fue quien le "ordenó quitar la violencia del escrito de acusación" del procés.

"Esto no es desjudicializar la política, sino politizar la Justicia", conciben en Alcalá, 253. El presidente del Gobierno, en una de sus primeras comparecencias tras la investidura, ha descrito el nombramiento como intachable.

"Ya hemos visto que no van a tener reparo en poner todas las instituciones del Estado al servicio del Gobierno. Lo ha hecho con la Abogacía del Estado y con la Fiscalía. Lo hará con Televisión Española. El sanchismo es capaz de lo que sea para alcanzar sus objetivos", ha aseverado Arrimadas.

En clave orgánica, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso ha dicho "no estar preocupada por el cambio de fecha de los Consejos de Ministros -del viernes al martes-, sino por las decisiones que allí se adopten".

Irónica, ha mencionado, a preguntas de los medios, la ampliación de competencias de Iván Redondo, que seguirá como jefe de gabinete de Sánchez y, además, controlará la secretaría de Estado de Comunicación: "Sabemos que tiene un Rasputín... le dijo que fuera a segundas elecciones. Le guían él y un grupo de personas, no los intereses de los españoles".