Los inscritos de Podemos han votado mayoritariamente por la opción de un gobierno de coalición en la consulta planteada por la dirección, en la que cabía como opción alternativa un ejecutivo monocolor del PSOE. Gana por tanto la apuesta con la que Pablo Iglesias presiona a Pedro Sánchez a cambio de su apoyo en la investidura, que se decide la próxima semana.

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Según datos de la formación, en el proceso han participado 138.488 personas de 519.751 registrados en total. De ellas, un 70% ha votado por la primera de las opciones planteadas. El anterior al que fueron llamadas las bases fue el relacionado con el chalé de Iglesias e Irene Montero, planteando si la adquisición era compatible o no con sus cargos. Entonces, fueron 188.176 los participantes, cerca de 50.000 más.

Cerca de tres meses después de la celebración de las elecciones generales, Sánchez no sólo no se ha asegurado el respaldo de los morados sino que las posturas están más alejadas que en ningún otro momento. Este jueves, el presidente ha llegado a afirmar que Iglesias es "el principal escollo" para alcanzar un acuerdo.

Los principales dirigentes del partido confiaban en el resultado que finalmente se ha producido y han repetido que lo defenderán hasta el último minuto. Los socialistas se muestran abiertos a la inclusión de "independientes" en el Consejo de Ministros, pero en caso alguno primeras espadas de Podemos y menos aún, su secretario general.

Las dos opciones

El responsable del Comité Negociador de Pactos, Pablo Echenique, o la propia Montero se han manifestado en las últimas horas para afear a Sánchez, además del veto a Iglesias, que haya sostenido que "necesita" un vicepresidente "que defienda la democracia española", dejando caer que no es el caso de Iglesias por mantener que hay "presos políticos". Le han pedido que "rectifique".

Sánchez se refirió el lunes a la consulta como "una mascarada bien grande". Estas eran las opciones entre las que los inscritos de Podemos han tenido que decantarse:

1. Para hacer presidente a Pedro Sánchez, es necesario llegar a un acuerdo integral de Gobierno de coalición (programático y equipos), sin vetos, donde las fuerzas de la coalición tengan una representación razonablemente proporcional a sus votos.

2. Para hacer presidente a Pedro Sánchez (ya sea mediante el voto a favor o la abstención), basta con la propuesta del PSOE: un Gobierno diseñado únicamente por el PSOE, colaboración en niveles administrativos subordinados al Gobierno y acuerdo programático.