Bruselas

El Parlamento Europeo cancela las acreditaciones de todos los eurodiputados españoles para evitar que Carles Puigdemont pueda alegar que se le ha discriminado frente al resto de los elegidos el 26-M. El expresidente catalán y su exconseller Toni Comín, huidos en Bélgica desde octubre de 2017, intentaron este miércoles hacerse con el pase temporal que reciben los nuevos parlamentarios, pero la Eurocámara les cerró el paso por las dudas fundadas en un informe jurídico de que alguna vez puedan ser eurodiputados. En cambio, sí que expidió la acreditación a otros españoles como Dolors Montserrat y José Ramón Bauzá (PP), Pernando Barrena (Bildu) o Diana Riba (ERC).

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Al verse rechazado, Puigdemont acusó de inmediato a la Eurocámara de discriminación y anunció medidas legales, dado que las autoridades españolas todavía no han enviado a Bruselas la lista final de eurodiputados. Los electos españoles aún no han acatado la Constitución en Madrid, el trámite imprescindible para recoger el acta. La ceremonia está programa para el próximo lunes 17 de junio. Si quiere ser eurodiputado, el expresidente catalán debe acudir al acto, pero sería inmediatamente detenido porque sobre él pesa una orden de detención nacional. Por todos estos motivos, el Parlamento Europeo había decidido no darle la acreditación temporal. 

Para evitar que Puigdemont se presente como víctima, los jefes de filas de PSOE, PP y Ciudadanos en la Eurocámara enviaron una carta conjunta a su presidente, el italiano Antonio Tajani, en la que le pedían que anulara los pases españoles ya expedidos y no concediera ninguno más hasta que reciba la lista oficial de España. "Produce una grave perturbación política y una gran inseguridad jurídica que se acrediten eurodiputados sin que exista un listado oficial y sin que haya acabado el escrutinio", señala la misiva, que está firmada por Iratxe García, Esteban González Pons y Javier Nart.

El presidente del Parlamento Europeo ha decidido este jueves atender la petición de los principales partidos políticos españoles. En su carta de respuesta, Tajani resalta que la acreditación preliminar "es una práctica puramente administrativa" que "no tiene efectos legales y no otorga ninguno de los derechos que se reconocen a un eurodiputado". Su único objetivo es que los elegidos el 26-M puedan empezar a prepararse para ejercer sus funciones a partir de la sesión inaugural que tendrá lugar el 2 de julio en Estrasburgo.

La última palabra la tienen las autoridades españolas

"Corresponde a las autoridades nacionales y no al Parlamento Europeo determinar y proclamar los resultados electorales finales", dice la misiva. Tajani admite que la concesión de un pase provisional "puede causar problemas políticos en España, donde los resultados electorales todavía no son finales y el recuento sigue en marcha". 

"Por eso, con el fin de evitar cualquier posible interferencia en un procedimiento nacional, he dado instrucciones al secretario general para que suspenda la acreditación provisional que pueda haberse expedido a otros nuevos miembros españoles", concluye el presidente de la Eurocámara. Con este movimiento, el Parlamento Europeo se blinda ante cualquier posible recurso de Puigdemont.

Para el expresidente catalán, la decisión de la Eurocámara de impedirle la entrada responde al retroceso democrático en Europa. "Pensábamos que tras la muerte de Franco el objetivo era llevar los estándares europeos a la nueva democracia española. 43 años después son los estándares españoles los que imperan en las instituciones europeas", ha escrito en su cuenta de Twitter.

Puigdemont ha pasado de defender posiciones europeístas a una creciente deriva eurófoba tras comprobar que todos los dirigentes de la UE le han cerrado las puertas y han rechazado todos sus intentos de que medien en la crisis catalana. 

Los servicios jurídicos de la Eurocámara ya han elaborado un informe cuya conclusión es que si quiere obtener el acta de eurodiputado, Puigdemont debe viajar a Madrid para acatar la Constitución. La Junta Electoral central ha marcado para el próximo 17 de junio la celebración de este acto con todos los eurodiputados españoles que han obtenido escaño en las elecciones del 26-M. Pero si el expresidente catalán acude allí, sería automáticamente arrestado porque sobre él pesa una orden nacional de detención.

"Un candidato con una orden de detención en España puede presentarse como candidato para las elecciones a la Eurocámara en España. Pero su presencia en Madrid es obligatoria para acatar la Constitución española y poder ser incluido así en la lista comunicada por las autoridades españolas al Parlamento Europeo", señala el dictamen, que fue encargado por Tajani.

"Si se le arresta en este momento, las autoridades judiciales españolas todavía le podrían dar permiso para jurar o prometer la Constitución. Pero la concesión o no de este permiso depende enteramente de las autoridades judiciales españolas", concluyen los servicios jurídicos.