Valencia

Un militante valenciano de Vox ha sido condenado por seis delitos de amenazas leves a diversos cargos públicos y orgánicos del partido en Sagunto (Valencia). El autor de las amenazas, cuya identidad no ha trascendido, deberá abonar más de 2.800 euros de multa (60 días a razón de 8 euros diarios por cada delito) y tampoco podrá acercarse durante seis meses a menos de 200 metros de los denunciantes.

Según consta en una resolución de la sección quinta de la Audiencia de Valencia, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, el militante condenado insultó y amenazó de muerte en reiteradas ocasiones a varios cargos de Vox. Entre ellos, a su portavoz y concejal, Alejandro Vila, y a su coordinadora municipal, Isabel Guillén.

La sentencia recoge que el autor de las amenazas envió mensajes diciendo "eres una putilla y encima no cobras"; o "corrupto, ya te cogeremos todos quemados, perro, no sabes dónde te has metido, yo me andaría con mil ojos".

El denunciado recurrió ante la Audiencia una primera condena, que se ha conocido ahora,  argumentando que las expresiones se enmarcan en un contexto de debate interno en la formación de extrema derecha y defendió su derecho a la libertad de expresión.

"Los hechos se producen en una disputa política interna, en la que hay dos bandos enfrentados", pues "se conocen por pertenecer al mismo partido político", alegó su defensa. En cambio, la Audiencia ha rechazado este argumento y ha ratificado la condena por seis delitos leves de amenazas. La sentencia es firme

Las amenazas

Los hechos se remontan al año 2020. Un año antes, en las elecciones de 2019, los de Abascal lograron presentar lista en multitud de municipios valencianos y, entre los ayuntamientos en los que obtuvo representación, figuró Sagunto. Alejandro Vila obtuvo el acta de concejal por Vox, pero la coordinadora quedó fuera del pleno.

Según consta en el expediente judicial, en agosto de 2020, Isabel Guillén recibió diversos mensajes de texto y audio a través de Whatsapp en los que, entre otras expresiones, el denunciado le decía:"Eres una putilla" o "yo de ti miraría las espaldas porque cuando menos te lo esperas te dan por detrás, así que ten cuidado cuando vayas andando por la calle porque tu foto va andando por todos lados".

Del mismo modo, publicó varios vídeos en YouTube en los que, entre otras expresiones, se dirigía a los cargos de Vox diciendo "que no os vea por ahí" o "te voy a arruinar la vida y te quemo la casa recién comprada. Te arruino la vida, te la arruino". "No voy a descansar hasta que os vea enterrados y luego me iré bien contento a la cárcel con mi objetivo cumplido", remarcó en los vídeos.

Los cargos de Vox presentaron una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil y pidieron una orden de alejamiento. El militante de la formación ultra fue detenido. Los hechos no habían trascendido hasta ahora.

"Tono agresivo"

El condenado insistió en que las expresiones no se podían considerar amenazas, sino una discusión interna de Vox. La Audiencia de Valencia ha rechazado el argumento. 

"De ningún modo las expresiones vertidas por el denunciado recurrente a los denunciantes y que se reconocieron expresamente en el juicio pueden entenderse atípicas o irrelevantes penalmente, dado su tenor literal, su tono agresivo, su reiteración, persistencia e ir dirigidas a varias personas individualmente y a través de varios medios", ha concluido la sección quinta.

La sentencia añade que "dichas expresiones son susceptibles objetivamente de causar miedo, temor, zozobra, desasosiego, alterando la tranquilidad y serenidad de ánimo de quien la recibe".

De esta manera, se lesiona "el bien jurídico protegido; y ello con independencia de que alguno en concreto se sienta más o menos temeroso o no, lo cual a veces depende de la propia personalidad u otras circunstancias".

Durante el juicio, los dirigentes de Vox expresaron "que sintieron intranquilidad y miedo; y, de hecho, solicitaron medidas cautelares para que el denunciado no se les acercase ni comunicase". E incluso el propio denunciado "reconoció en el juicio que su finalidad fue infundirles miedo".

"No puede ahora pretender ampararse en que las expresiones se enmarcan en una disputa política, porque por muy amplia que sea la libertad de expresión, este derecho no ampara el insulto ni las amenazas, que son delito; aunque, en este caso, por las circunstancias se hayan considerado de carácter leve", puntualiza la resolución.

El líder de Vox en Sagunto rechazó este jueves realizar declaraciones a este periódico sobre la disputa del partido que motivó este enfrentamiento. El condenado no podrá acercarse a las oficinas de Vox en Sagunto ni al Ayuntamiento cuando estén presentes los cargos de extrema derecha.

Tampoco podrá comunicarse "por vía telefónica, fax, correo ordinario o electrónico, mensajes a través de telefonía móvil o por cualquier otro medio de comunicación informático o telemático, o tener contacto verbal, escrito o visual".

Noticias relacionadas