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Las claves

Las elecciones de 2022 en Andalucía trajeron un escenario nunca antes visto. Regresó la mayoría absoluta a la comunidad, pero en este caso no vino de parte del PSOE, que había logrado hasta cinco veces superar los 55 escaños necesarios, sino del PP.

Fue un vuelco electoral y hasta sociológico de enorme calado, que hizo al mapa teñirse de azul en zonas donde siempre había predominado el rojo.

El actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno logró lo que no habían conseguido sus predecesores, ni siquiera Javier Arenas de 2012, que llegó a tener 50 escaños.

El malagueño, que perdió en 2018 las elecciones pero pudo articular la mayoría de gobierno tras alcanzar un acuerdo histórico con Ciudadanos y el voto favorable de Vox, arrasó en la reelección con 1.589.272 votos y 58 escaños.

Un resultado que no hubiera sido posible si 'latifundios' tradicionales del PSOE no se hubieran cambiado de bando. En este sentido, una provincia sobresale como actor del cambio: Sevilla.

Con sus cerca de dos millones de habitantes, sin Sevilla no se puede aspirar a nada en la política andaluza. Durante décadas, desde los primeros comicios autonómicos, de 1982, ha sido la provincia 'granero' del PSOE. Pasara lo que pasara, los socialistas podían contar con la fidelidad de una serie de municipios muy poblados. Hasta 2022.

En las últimas elecciones, Juanma Moreno consumó el 'vuelco' en lugares como Dos Hermanas, Utrera, Los Palacios, Carmona, Coria, Alcalá de Guadaíra... Precisamente, Moreno visita este jueves esta última localidad.

Son municipios con larga tradición socialista que han conservado alcaldes del PSOE y donde Pedro Sánchez volvió a ganar en las elecciones generales de 2023.

Dos Hermanas es el paradigma: gobernada durante toda la democracia por el PSOE, con mayorías absolutas locales, esta ciudad de 146.000 habitantes se pasó al 'azul' en 2022. Hasta un 38% de sufragios para el PP frente al 25% del PSOE.

Otras zonas de Andalucía Occidental, como el sur de la provincia de Huelva o incluso el interior de Cádiz, tan proclive históricamente al PSOE o Izquierda Unida, apostaron de forma inédita por el PP.

Para María Jesús Montero, candidata socialista, recuperar la confianza de estos bastiones históricos será clave para lograr un buen resultado que, en su caso, pasaría por sobreponerse a los 30 escaños logrados por el anterior candidato, Juan Espadas, y evitar la mayoría absoluta del PP.

Escasa resistencia socialista

En las últimas elecciones, el PSOE andaluz tan solo resistió en determinados enclaves del interior de Andalucía, generalmente núcleos de baja densidad poblacional en Granada, Jaén y Almería.

El principal municipio conservado por los socialistas en los anteriores comicios autonómicos fue el de La Rinconada, en la provincia de Sevilla, en el que tienen derecho al voto más de 30.000 electores.

Los socialistas también retuvieron la mayor parte de la comarca del Andévalo, en Huelva, y varios municipios de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, pero perdieron las principales cabeceras, como Aracena, y las localidades cercanas del Condado, como Niebla o Valverde del Camino.

Para revalidar su mayoría absoluta, Juanma Moreno tendrá que aguantar el voto conquistado en zonas de gran fidelidad al PSOE y, al mismo tiempo, controlar el potencial crecimiento de Vox a su derecha, en especial en entornos de mayor inmigración como El Ejido (Almería).

Los de Abascal no lograron vencer en ninguna localidad en 2022, a diferencia de 2018, cuando sorprendieron siendo primera fuerza en votos en una veintena de municipios de Cádiz, Almería, Huelva, Córdoba, Málaga y Sevilla.

Alcaldías socialistas

A pesar de la debacle sufrida por parte del socialismo andaluz en sus tradicionales bastiones, el resultado no se transformó en una 'ola azul' incontestable de cara a los siguientes test electorales: los comicios generales y municipales de 2023.

De nuevo, el caso más evidente resulta Dos Hermanas. La histórica victoria de Juanma Moreno en clave andaluza no evitó que el municipio votara PSOE para la Moncloa y el Ayuntamiento.

Es una dinámica que se reprodujo en otras localidades y que habla de un comportamiento diferente del electorado andaluz según el caso y de la incidencia de Juanma Moreno como candidato por encima de las siglas del PP.

Estos datos de repunte del voto socialista tras 2022 aumentan la esperanza de la candidata Montero, que ha apelado a los votantes de Pedro Sánchez a sumarse a su causa.

Con todo, pese a una mejora en 2023, los socialistas no lograron repintar de rojo el mapa y solo la provincia de Sevilla volvió al 'redil'.

A este 17-M, el PSOE llega en su suelo electoral, con 30 escaños, y con la posibilidad, según las peores expectativas, de bajar otros cuatro sillones. Sea como sea, muy lejos de aquellas décadas en que Andalucía era socialista sin discusiones.