La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, asisten al acto de presentación de la candidatura de Málaga a sede de la Autoridad Aduanera de la UE.

La vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, asisten al acto de presentación de la candidatura de Málaga a sede de la Autoridad Aduanera de la UE. Europa Press

Andalucía

El reto de la "vía andaluza" de Juanma Moreno para 2026: renovar la mayoría ante un Vox en alza y un PSOE en declive

La subida de Vox en Andalucía también dependerá de cómo jueguen sus cartas tras las elecciones de Extremadura, Aragón y Castilla y León.

Más información: Juanma Moreno quiere acabar el año sin sobresaltos: sin adelanto electoral y con el objetivo de agotar la legislatura

Sevilla
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Las claves

Juanma Moreno busca renovar la mayoría absoluta del PP en Andalucía en 2026, enfrentando un Vox en ascenso y un PSOE en declive.

El principal desafío del PP es mantener la estabilidad y el crecimiento económico alcanzado, mientras Vox se consolida como su principal adversario electoral.

El PSOE andaluz afronta sus peores previsiones históricas debido a casos de corrupción y dudas internas sobre el liderazgo de María Jesús Montero.

La estrategia de Moreno se centra en apurar la etapa preelectoral y destacar su gestión, especialmente en sanidad y proyectos de infraestructuras.

Uno de los principales deseos que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, pedirá al rey Baltasar -que el mismo encarna este año en la cabalgata de Sevilla- será mantener la mayoría absoluta tras las próximas elecciones autonómicas.

Si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no convoca en estos seis meses los comicios nacionales -sería lo único que provocarían su adelanto-, las urnas en Andalucía se abrirán a final de primavera, en el mes de junio.

El PP andaluz tiene claro que su adversario político para mantener la también llamada mayoría social o suficiente, ya no es el PSOE, sino Vox. El primero está en declive, según las encuestas, y el segundo, en alza.

De ahí que Moreno se la jugará todo "al voto útil" con el mensaje de que sin estabilidad política no está garantizado el mantenimiento del rumbo económico de la última legislatura.

La comunidad ha conseguido batir algunas marcas en creación de empleo, atracción de inversión extranjera o exportaciones. Por tanto, su principal reto para este 2026 será mantenerse como hasta ahora.

Sin embargo, los primeros meses de este año pondrán a prueba su solidez tras la crisis sanitaria que sufrió su gobierno hace unos meses por el error en el diagnóstico de los cribados de cáncer de mama que afectaron a más de 2.000 mujeres.

De ahí que con el consejero de Sanidad al frente, Antonio Sanz, quieran apurar al máximo esta etapa preelectoral para que los ciudadanos noten las medidas para mejorar la sanidad andaluza.

Desde el PP son conscientes de que Vox es el adversario más complejo y que pueden "romper la mayoría" y, con ello, "la estabilidad".

Las elecciones en Aragón y CyL

Pero su subida en Andalucía también dependerá en parte de cómo jueguen sus cartas tras las elecciones autonómicas de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Si piden entrar en los gobiernos, se abstienen o solicitan la repetición electoral, escenario improbable, al menos en la comunidad vecina.

Sus movimientos también pueden dar pie a que Pedro Sánchez vuelva a poner en marcha su estrategia de agitar el miedo a la ultraderecha que fue determinante en el resultado del 23-J. Aunque, esta vez, al menos en Extremadura no le ha funcionado.

En el PP andaluz también son conscientes de que la situación del candidato del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, procesado por el caso del hermano de Sánchez, no es la de María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda.

En público, el propio Antonio Sanz aseguró hace unos días que es "la ministra más chamuscada de la historia, e intenta tapar claramente los casos de corrupción que tiene en su mano derecha y en su mano izquierda".

También influye su pasado como consejera de Salud en la comunidad, su responsabilidad en la confección de un nuevo modelo de financiación que quiere presentar en el primer trimestre de 2026 tras siete años en el Gobierno y justo cuando vuelve a Andalucía a pelear por la Presidencia de la Junta.

Y todo ello en unas circunstancias en las que el Gobierno cuenta con más financiación que nunca tras dispararse la recaudación en este último año. Pero también con más exigencias que nunca por parte del nacionalismo catalán para su territorio, en detrimento de Andalucía, a cambio de seguir manteniendo a Pedro Sánchez en la Moncloa.

Su gestión en el caso Salazar, los últimos de corrupción que llevaron a la cárcel al que fuera secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, por el que puso la mano en el fuego, y el que fuera su mano derecha cuando era consejera de Hacienda en Andalucía y presidente de la SEPI, Vicente Fernández, tampoco han ayudado para mejorar su perfil.

Por todo ello, los populares no vaticinan que supere en las elecciones autonómicas los resultados que su antecesor, Juan Espadas. Estos ya fueron los peores de la historia del PSOE.

En privado, los populares han tenido dudas de que finalmente vaya a ser ella la candidata, dudas que se han disipado teniendo en cuenta la cercanía de los comicios.

Indignación en el PSOE

Estas dudas también se han dado en el propio PSOE. No son pocos los ex cargos relevantes de la federación andaluza que han dudado de su liderazgo, pero también son conscientes de que ante tan escaso margen de tiempo, no tienen muchas más opciones.

Es más, entre sus aspiraciones más realistas no está gobernar, sino ser capaces de romper la mayoría de Juanma Moreno y poderle reprochar que se ha echado en los brazos de Vox.

En su entorno no hay ninguna duda. Será la candidata, pero no tiene previsto aterrizar de manera formal en Andalucía, a excepción de los viernes, hasta que Moreno no convoque las elecciones.

Mientras tanto, el presidente andaluz recorrerá las ocho provincias para vender su gestión, los proyectos que han salido adelante como la Ley de la Vivienda, las múltiples infraestructuras sanitarias pendientes y la batería de normas aprobadas recientemente en el Parlamento.

Sobre las causas judiciales abiertas por las adjudicaciones de urgencia de los conciertos con la sanidad privada, en el PP están convencidos de que evolucionarán favorablemente. Tampoco creen que vaya a tener mucha más repercusión el otro caso Mascarillas destapado en la Diputación de Almería.

Por todo ello, tienen esperanzas en revalidar esa mayoría absoluta que les permita gobernar con estabilidad, pero son conscientes también de la dificultad para alcanzarla.