La tensión entre España y Marruecos se recrudece. Este miércoles, cuando todas las miradas estaban puestas en el eclipse, el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha dado un nuevo giro de guion a las relaciones entre ambos Gobiernos.
Ouahbi ha cargado contra el Gobierno de España por "aceptar" y "regularizar" a las personas que llegan irregularmente a su territorio, mientras que Rabat trata de impedir su salida de Marruecos.
"(Los migrantes) nos dicen: '¿Por qué nos paráis si España nos acepta?'", ha afirmado en declaraciones a Efe.
"Ni Marruecos ni España estamos en contra de la inmigración. Lo único que queremos es organizarla y establecer procedimientos concretos y claramente definidos", ha señalado el ministro, antes de advertir de que no puede haber políticas contradictorias entre dos Estados separados por las mismas fronteras.
"Esta es la situación actual: nosotros impedimos la salida de los inmigrantes, no solo de los marroquíes, sino también de otros, pero cuando llegan a España son aceptados y se regulariza su situación", ha lamentado.
Además, Ouahbi ha asegurado en declaraciones a Efe que el Gobierno de Marruecos está estudiando suspender la aplicación del acuerdo de extradición con España.
El motivo no sería otro que los problemas que se están dando con las entregas de personas que reclaman los tribunales marroquíes.
"Estamos debatiendo ahora en el Ministerio de Justicia la posibilidad de suspender la aplicación del acuerdo de extradición entre Marruecos y España", ha declarado Ouahbi.
El ministro ha indicado que, en muchas ocasiones, cuando Marruecos solicita a España la entrega de una persona, esta entrega jamás sucede.
A pesar de que en muchas ocasiones esta es detenida inicialmente; se verifica su identidad y se fija una fecha para su traslado, cuando las autoridades marroquíes envían a sus agentes para hacerse cargo de ello, la entrega no se produce.
Tensión por Ceuta y Melilla
Las declaraciones del ministro llegan después de un día marcado por el choque entre ambas administraciones. Durante esta misma mañana, Ouahbi, ha vuelto a cuestionar la soberanía de Ceuta y Melilla.
En declaraciones a Asharq News, el dirigente ha relatado que la posibilidad de que ambas ciudades pasen a ser parte de Marruecos nunca ha salido de la mesa de negociación entre España y Marruecos.
"Este asunto sigue sobre la mesa y, cada vez que nos reunimos con los españoles, planteamos la cuestión", ha afirmado el ministro.
Una afirmación a la que ha añadido un mensaje claro: "Nos seguimos aferrando a nuestras tierras".
Por ello, el dirigente ha aclarado que desde Marruecos comprenden que es una lucha de largo recorrido, pero a la que no están dispuestos a renunciar.
"Queremos resolver el problema mediante el diálogo", ha señalado, algo que, según ha explicado "requiere paciencia y una estrategia a largo plazo".
"Dentro de Ceuta y Melilla hay marroquíes y hay españoles", ha reiterado.
La reacción de España
Después de estas declaraciones, la reacción política no ha tardado en llegar.
El primero en arremeter contra Marruecos ha sido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha asegurado que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no se negocian sino que se defienden.
"Ceuta y Melilla son España. En consecuencia, no se negocian. Se defienden", ha afirmado el dirigente a través de un breve mensaje en X.
Ceuta y Melilla son España. En consecuencia, no se negocian. Se defienden.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) August 12, 2026
Por su parte, el Gobierno ha defendido las ciudades autónomas también esta mañana, después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, haya declarado que Ceuta y Melilla son "españolísimas".
En una visita a Ceuta para reunirse con tropas dependientes del Mando Operativo Terrestre y con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, la dirigente ha asegurado que lo sucedido los pasados días 30 y 31 de julio "no puede volver a ocurrir".
