El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado este martes a 72.000 el número de personas que entraron irregularmente en Ceuta durante la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio, una cifra superior a la que el Gobierno había dado hasta la fecha, entre 49.000 y 60.000.
Según ha explicado tras participar por videoconferencia en la reunión extraordinaria de ministros de Interior de la Unión Europea, más de 70.000 de los invasores han abandonado ya la ciudad autónoma en dirección a Marruecos.
"Aquellas personas que no tengan derecho a quedarse serán expulsadas en cumplimiento estricto de la ley española", ha asegurado Marlaska, quien ha defendido la "respuesta eficaz e inmediata" de las autoridades españolas ante una crisis que ha calificado de "humanitaria y sin precedentes" en el ámbito de la UE.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, atiende a los medios de comunicación tras la reunión del consejo extraordinario de ministros del Interior de la UE por la crisis en Ceuta.
El encuentro, cuyo único punto del orden del día era la situación en la ciudad autónoma, ha situado en el centro del debate la respuesta española y la necesidad de reforzar la protección de las fronteras exteriores de la UE, especialmente después de saber que Policía y Guardia Civil han detectado a varios expulsados de España por yihadismo entre los invasores.
Marlaska ha reconocido que los servicios de inteligencia españoles no emitieron ningún informe ni aviso previo que permitiera anticipar una entrada masiva de estas características.
Preguntado expresamente por si el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) había hecho su trabajo, ha expresado su "confianza y reconocimiento" a sus trabajadores pero no ha dado más detalles sobre cómo fue posible que una crisis de tal magnitud no se pudiera prever.
"No hubo ningún informe ni aviso de que nada parecido a lo que ha acontecido pudiera pasar", se ha limitado a reconocer.
El ministro ha comparado la actual con la crisis de mayo de 2021, cuando unas 10.000 personas entraron irregularmente en Ceuta y provocaron un "impacto social evidente".
Marlaska ha insistido en que si hubiera existido algún aviso sobre la posibilidad de que ocurriera algo semejante, "cualquier análisis o valoración hubiera tenido cauces de información mucho más complementarios", la respuesta habría sido otra.
El ministro tampoco ha anunciado un refuerzo adicional de la presencia militar en la frontera con Marruecos ni en el paso del Tarajal, aunque sí ha asegurado que el Gobierno continúa trabajando en el fortalecimiento de las medidas de protección de las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla.
Ha explicado que durante los últimos ocho años se han acometido actuaciones de renovación perimetral e innovación tecnológica.
"Hemos invertido en el fortalecimiento de la frontera 40 millones en cada una de las fronteras; 80 millones", ha detallado.
A esta inversión se suman otros 100 millones de euros presupuestados para nuevas infraestructuras de seguridad en ambas ciudades autónomas. "Llevamos ocho años trabajando en la securización de la frontera", ha subrayado,.
Marlaska ha señalado también que, al tratarse de la época estival, se habían reforzado los efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional y adoptar medidas adicionales tras conocer la disposición adicional de la sentencia del Tribunal Supremo.
Esta fue, según ha sugerido, el detonante de la avalancha migratoria.
Tal y como ha reconocido, en la semana anterior a la entrada masiva habían llegado unas 1.000 personas y el Ejecutivo ya estaba tramitando un contrato de emergencia para habilitar un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros.
Marlaska ha admitido que durante las primeras horas se produjeron desajustes en la acogida, pero ha asegurado que se están corrigiendo.
Finalmente, ha remarcado que España es un país "fiable, fuerte y de confianza" que ha reducido hasta "un 30%" los flujos migratorios, lo que corrobora su eficacia "en la lucha contra la inmigración irregular".
Solidaridad en Schengen
Marlaska ha asegurado que todas las intervenciones realizadas durante la reunión por los Estados miembros, los países asociados a Schengen y las agencias de la UE se produjeron en un tono "absolutamente constructivo".
Según su versión, todos reconocieron el "trabajo extraordinario" y la "respuesta eficaz e inmediata" de las autoridades españolas ante una crisis de esta entidad.
"Hemos pedido solidaridad y se ha materializado", ha celebrado el ministro. Esa solidaridad no se ha limitado a los medios materiales y operativos, sino que también ha sido política.
"Nos sentimos absolutamente satisfechos porque no ha habido ninguna intervención o declaración en sentido contrario, sino un apoyo manifiesto y un reconocimiento a la eficacia del trabajo desarrollado por España", ha asegurado.
El ministro Fernando Grande-Marlaska, este sábado en Ceuta
España acudía a la cita dispuesta a reclamar solidaridad y una respuesta europea coordinada después de las críticas formuladas por numerosos socios comunitarios.
Veintidós jefes de Estado y de Gobierno, encabezados por la italiana Giorgia Meloni y la danesa Mette Frederiksen, habían exigido reforzar los controles fronterizos y combatir las políticas que puedan actuar como factores de atracción, entre las que citaron expresamente la regularización extraordinaria de un elevado número de inmigrantes en situación irregular.
La reunión se ha celebrado, además, después de que el Gobierno español rechazara recurrir al refuerzo de Frontex ofrecido por Bruselas durante las primeras horas de la emergencia y optara por contener la entrada masiva mediante el Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Marlaska ha insistido, sin embargo, en que el espacio Schengen no estuvo comprometido en ningún momento.
Ha recordado que Ceuta mantiene desde 1991 un régimen especial por el que ninguna persona puede abandonar la ciudad autónoma rumbo a la Península sin superar un control documental, incluidos los propios ciudadanos de la Unión Europea.
"No había ningún riesgo a ningún tipo de movimiento secundario como consecuencia de que Ceuta tiene un régimen especial y nadie sale sin control".
En sus palabras, la propia Frontex ha confirmado este martes que "Schengen no ha estado en riesgo en modo alguno".
El titular de Interior ha criticado por este motivo los controles internos establecidos por Italia sobre los viajeros procedentes de España. "Yo no entendía que se hubieran establecido esos controles internos, aunque fueran excepcionales, a aquellos viajeros que viajaran de España a Italia", ha afirmado.
Marlaska ha recordado que España no ha levantado controles en sus fronteras interiores pese a recibir movimientos secundarios procedentes del este de Europa y no del Mediterráneo. "Por todo ello, he expuesto que me parecía carente de proporcionalidad", ha asegurado.
"Vamos a ver si hay un repensamiento de la situación y se levantan inmediatamente esos controles, que no se corresponden con lo que hemos manifestado: ningún peligro".
Por último, Marlaska ha advertido de la necesidad de vigilar las redes sociales para evitar que sean utilizadas de forma indebida para generar movimientos masivos hacia las fronteras.
