La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha comparecido hoy ante la comisión de investigación del Senado que investiga el caso Koldo.
La veterana dirigente socialista ha tratado de explicar su relación con Leire Díez, la exmilitante de las cloacas investigada por, presuntamente, participar en una trama urdida desde Ferraz para desestabilizar los procesos judiciales que afectan al Gobierno y al entorno de Pedro Sánchez.
La comparecencia llega apenas una semana después de que Narbona declarase como testigo ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, el pasado 15 de julio.
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, a su llegada a la Audiencia Nacional el 15 de julio.
En aquella cita judicial, Narbona se esforzó en marcar distancias con la trama asegurando no tener "el menor conocimiento" de la misma.
No obstante, tuvo que admitir ante el magistrado que remitió a la fontanera al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, cuando esta la llamó ofreciéndole "información útil", tal y como señalaba la UCO en sus pesquisas.
Las conversaciones demuestran que el 24 de abril de 2024 –coincidiendo con el inicio del periodo de reflexión de cinco días anunciado por Sánchez tras la imputación de Begoña Gómez– Narbona estaba al corriente de las maniobras de Díez para "reconducir los ataques" contra el presidente, llegándole a recordar a Leire por mensaje que esas cuestiones ya "se las había contado a Santos el otro día".
"A Santos, cuando le pregunto, me dice que [Leire] no traía nada importante. Sin conocer el contenido, sí sé cómo Santos Cerdán reaccionó ante ella, de acuerdo con sus palabras. Yo no conocía de lo que se trataba", relató ante las preguntas del Senado.
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, durante su comparecencia ante la Comisión de Investigación del ‘caso Koldo’, en el Senado, a 22 de julio de 2026.
Narbona ha procedido a desmarcarse de la 'fontanera' y ha negado categóricamente ser su "madrina" o haber mediado en sus nombramientos en ENUSA y Correos. "No lo he sido. Para nada [...] Hay gente que utiliza el nombre de personas conocidas para hacerse valer".
Cuestionada sobre por qué no alertó al presidente del Gobierno de los mensajes de Leire de que quería ofrecer ayuda cualificada y dar la vuelta a la situación "como un calcetín", Narbona se ha escudado en que consideró que no era necesario.
Como Cerdán ya le había trasladado que la información que traía "no tenía la menor importancia", prefirió "aprovechar" sus contactos con Sánchez para "cuestiones que tuviesen contenido".
También ha asegurado que Sánchez no sabía nada de los movimientos de Cerdán, ya que si los hubiese conocido, los habría frenado.
Ante la insistencia del senador del PP, Francisco Bernabé, sobre si "pondría la mano en el fuego" por Sánchez, ha respondido que sí: "Por Sánchez, sí. No temo quemarme. Conozco al presidente".
No obstante, ante la gravedad de que la presunta trama de las cloacas operase en el corazón del partido, en Ferraz, Narbona ha intentado levantar un muro físico y organizativo que la aislara por completo de los movimientos de Cerdán.
"No conocí ninguna de esas reuniones y, por supuesto, no participé [...] Mi despacho está en la planta 4, una distinta a donde el secretario de organización tiene la suya".
También ha recordado que ella, al ser diputada, va "en contadas ocasiones a la sede de Ferraz, normalmente cada 15 días", y que habitualmente no está allí, por lo que no necesariamente tuvo que conocer dichas reuniones ni ser informada de ellas.
Cerdán, ha relatado Narbona, "tenía la capacidad de organizar su agenda como quisiera sin pedir permiso a nadie".
También ha informado de que si Leire ha estado trabajando para el PSOE, "ha sido para el secretario de Organización", ya que "es un ente con bastante capacidad de decisión".
"Leire, en su caso, presuntamente, trabajaba con el secretario de Organización. El número dos del partido. Con facultades plenas con capacidad para contratar, decidir, realizar reuniones [...] Desde luego, en absoluto podía trabajar en nombre del partido para llevar a cabo cuestiones ilegítimas o ilegales, que no pueden ser encargadas".
Sobre las más de 39 reuniones entre Leire y Cerdán, Narbona ha insistido en que las "ha conocido a posteriori, a través de los medios de comunicación y a través de los informes de la UCO".
Su amistad desde 2017
En relación a presunta amistad con Leire, Narbona sí ha reconocido haber mantenido comunicación con ella desde 2017.
"Leire era responsable de prensa de comunicación de nuestro partido, y he tenido ocasión de verla varias veces en Santander porque participo todos los años en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y eso hacía que coincidiéramos con ella, ya que tenía casa en Cantabria y se acercaba".
Allí, en la capital cántabra, también ha reconocido haber coincidido una única vez con Vicente Fernández, expresidente de la SEPI.
"He tenido conversaciones con Leire, todas de carácter profesional, primero como prensa y luego cuando ella estaba en ENUSA. No podría decir que fuera una relación de amistad, pero sí de conocerla, hasta donde yo pensaba que la conocía".
Cristina Narbona, Pedro Sánchez y Santos Cerdán.
La presidenta del PSOE ha recordado que "ha tomado en alguna ocasión un café" y que han "comido juntas", pero que en esas fechas "no tenía sospechas de comportamientos inadecuados" y la consideraba "una persona normal".
Desde el año 2017 hasta el 2022, ha explicado Narbona, se vio unas "cinco o seis veces" con Leire y luego otras "dos o tres" en los años subsiguientes.
Al margen de su relación, Narbona ha justificado que el PSOE no se haya querellado aún contra Leire Díez asegurando que "todo tiene su tiempo", pero no ha descartado que el partido pueda hacerlo en el futuro.
El "legado" de Zapatero
La tensión en la comisión parlamentaria ha alcanzado otro punto álgido cuando la oposición ha puesto sobre la mesa las sospechas que cercan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, después de que la víspera declarase en sede judicial Julito Martínez, su socio y presunto testaferro.
La portavoz de UPN, María Caballero, ha afeado a la presidenta de la formación el "distinto trato" que aplica Ferraz según el peso político del implicado, contrastando la fulminante expulsión de José Luis Ábalos tras estallar el escándalo con el generoso margen de confianza otorgado a Zapatero.
Ante este agravio comparativo, Narbona ha cerrado filas de inmediato para proteger al exlíder socialista, defendiendo que "cada caso, sin ninguna duda, es diferente".
La presidenta del PSOE ha reclamado un "respeto" y la aplicación de la "presunción de inocencia" para quien considera un referente dentro del socialismo, escudándose en el "enorme legado" de su etapa de gobierno, de la cual ella misma formó parte como ministra.
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona.
De hecho, Narbona ha descartado fijar cualquier tipo de exigencia o rendición de cuentas pública inmediata al asegurar que "no hay ningún tiempo tasado" para que el expresidente ofrezca explicaciones.
Cristina Narbona ha insistido en que "la corrupción es un hecho gravísimo" y que "los informes de la UCO le preocupan", pero ha apelado a la presunción de inocencia de los implicados en la trama de corrupción del PSOE.
Asimismo, considera que Pedro Sánchez ha "asumido responsabilidades" y niega que "la gente de la calle" esté reclamando al PSOE tomar otras medidas, como un adelanto electoral.
"Voy mucho por la calle, a todos los rincones de España, y lo que me transmite la gente no tiene nada que ver con eso".
Los pagos en metálico
Cuestionada por Bernabé sobre los pagos en metálico recibidos en el PSOE, Narbona ha confesado que ha recibido "pequeñas cantidades", como devolución, por ejemplo, de haberse tomado "un pincho de tortilla con un café".
"Si lo he recibido, ha sido por facturas de pequeño importe que provienen de los fondos que tiene el PSOE en los bancos y en las cuentas corrientes, ya que hay una parte que se retira en efectivo".
Narbona ha insistido en que los pagos en metálico han sido siempre "para gastos justificados" y "casi siempre eran calderilla", y niega haber "visto nunca ningún sobre".
La presidenta del PSOE recuerda que hoy "todo se está pagando por transferencia", pero no sabe exactamente desde cuándo.
También negado tener más información sobre los presuntos "pagos concretos" realizados por el PSOE a los abogados de altos cargos imputados, como los más de 100.000 € que la UCO dice que recibió Jacobo Teijelo, o a figuras como Carmen Pano, quien reiteró que la letrada de Koldo, Leticia de la Hoz, quiso sobornarla con 250.000 €.
Ciertos gastos, en opinión de Narbona, podrían deberse a "decisiones de carácter individual del secretario de Organización, no a una decisión del partido".
