La euforia con la que cientos de jóvenes celebraron el final del estado de alarma durante la madrugada de este domingo se entremezcla con la "preocupación" de las autoridades, que apelan a la responsabilidad y recuerdan que la pandemia no ha acabado. Este sábado se han interpuesto miles de denuncias, se han producido desalojos y ha habido incluso disturbios en distintos puntos del territorio nacional.

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Uno de los sucesos más relevantes tuvo lugar en Palma, donde 16 personas fueron detenidas y cuatro agentes de policía resultaron heridos tras una hora de disturbios en una concentración en la Plaza de España de unas 300 personas contrarias a las restricciones preventivas de la Covid-19.

En torno a las 23.00, cuando comenzaba el toque de queda, que sigue vigente en Baleares con el aval del Tribunal Superior de Justicia, numerosos jóvenes se concentraron en la céntrica plaza de la capital balear coreando consignas contra el Govern, las medidas restrictivas, las mascarillas y el cierre de la hostelería. 

La Policía les conminó a que se disolvieran en varias ocasiones, pero los concentrados ignoraron las órdenes y arrojaron objetos a los agentes. Cuatro de ellos sufrieron heridas leves y el revuelo acabó con un carga policial que provocó que los presentes se dispersaron por las calles aledañas, destrozando mobiliario urbano a su paso

La noche fue larga también en Barcelona, donde la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra desalojaron a unas 6.500 personas en 31 puntos de la ciudad por formar aglomeraciones y no cumplir con las medidas para evitar contagios.

Como en las demás ciudades, las fuerzas y cuerpos de seguridad habían preparado un dispositivo especial que, en este caso, buscaba minimizar el riesgo de contagios, garantizar la convivencia y la seguridad ciudadanas y velar por la seguridad viaria. Aun así, en algunos momentos resultó insuficiente. 

La autoridades locales no han difundido datos sobre las sanciones e insisten en que el objetivo de la noche fue "hacer pedagogía más que multar". Con todo, el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, ha reconocido este domingo que fue una noche "muy intensa" y, aunque era algo "previsible" tras seis meses de vigencia del toque de queda nocturno, se han producido algunas "imágenes preocupantes" y ejemplos de comportamientos de "absoluta irresponsabilidad".

El director de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer, ha hablado de una "irresponsabilidad" por parte de una minoría "insolidaria" y ha pedido autorresponsabilidad, porque "el riesgo no es ser multado, sino contagiarse".

Sí ha aportado cifras el Ayuntamiento de Madrid, que apunta a más de 450 intervenciones. Las zonas más "problemáticas" en la capital fueron la Plaza del Dos de Mayo, las cercanías del Instituto Anatómico Forense y el Wanda Metropolitano, según ha explicado el regidor, José Luis Martínez-Almeida, que ha tachado de "lamentables" las imágenes de anoche y ha recordado que "los botellones no están permitidos en la ciudad de Madrid". 

El popular ha recordado este domingo que aún "estamos en pandemia y que no haya estado de alarma no quiere decir que no haya pandemia". "La libertad no consiste en infringir las normas ni en hacer botellones", ha dicho, instando a "respetar las reglas de convivencia" y advirtiendo de que las autoridades perseguirán los incumplimientos y pondrán "los refuerzos que haga falta". 

En Sevilla, la noche se saldó con el cierre de un local que seguía funcionando fuera del horario legal, con botellones por distintos puntos de la ciudad y un policía local herido tras intervenir en una reyerta. Los agentes trabajaron durante la madrugada en varios puntos de la ciudad, especialmente, pasadas las dos de la madrugada, la hora límite para el funcionamiento de las discotecas en Andalucía, para supervisar su cierre y disolver las fiestas. 

En Zaragoza, la Policía Local interpuso una treintena de denuncias por hacer botellón o no llevar mascarilla mientras que en Cantabria, las autoridades hablan de una "noche tranquila" teniendo en cuenta las especiales circunstancias que suponía la caída del estado de alarma.

Responsabilidad

Entre los que han alzando la voz para pedir responsabilidad está el líder del PSC y exministro de Sanidad, Salvador Illa, que de la misma forma que Almeida ha recordado que aunque se haya acabado el estado de alarma, "la pandemia continúa".

"Se acaba el estado de alarma pero la pandemia continúa. Hay que ser constantes en el seguimiento de las recomendaciones sanitarias y en el ejercicio de la responsabilidad", ha indicado Illa, añadiendo que el estado de alarma fue "algo excepcional" y que "no podemos vivir permanentemente con una limitación de nuestros derechos y libertades".

Illa ha insistido en que "el virus sigue aquí, no ha desaparecido", por lo que ha pedido que se sigan manteniendo las pautas de comportamiento de prevención, especialmente la limpieza de manos, uso de mascarilla, distancia de seguridad y control de contactos.