Igor el Ruso no pisará la calle, al menos, hasta que cumpla los 70 años. La Audiencia Provincial de Teruel ha impuesto a Norbert Feher la condena de prisión permanente revisable por asesinar sin ningún motivo y con ensañamiento al ganadero José Luis Iranzo y a los guardias civiles Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero el 14 de diciembre de 2017 en Andorra (Teruel). Esta es la primera prisión permanente que se impone en la provincia de Teruel. Su abogado, Juan Manuel Martín Calvente, confirma a EL ESPAÑOL que recurrirá la sentencia.

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Como autor de tres delitos de asesinato, la Audiencia de Teruel ha impuesto al criminal serbio la máxima pena que admite el Código Penal al quedar demostrado que asesinó con alevosía y ensañamiento a sus víctimas, como recogió el veredicto del jurado popular encargado de dictaminar si era culpable o inocente

Con esta sentencia, queda probado que Feher mató a Iranzo cuando el ganadero abrió la puerta de su masía y sorprendió al acusado, que venía huyendo de Italia. Desde dentro, le propinó un disparo que le dejó herido de muerte. Al salir corriendo por pura supervivencia, le remató hasta que cayó muerto en el suelo de su explotación.

Él mismo reconoció en el juicio que disparó sin motivo alguno al ganadero y su abogado pidió en las conclusiones finales que fuera condenado a diez años de prisión por este crimen. En un principio, su defendido le aseguró que escuchó a Iranzo cargar un arma, pero durante toda la instrucción ha quedado desmontado este punto y el propio acusado no fue capaz de sostenerlo durante el juicio.

Fue el padre de Iranzo quien escuchó los dos disparos y llamó para dar la voz de alerta. En la comitiva que se desplegó para auxiliarle viajaban los guardias civiles Romero y Caballero, que se cruzaron con Igor el ruso cuando el serbio recogía sus enseres en un pajar abandonado muy próximo al lugar del crimen para huir. El criminal huyó con el coche de Iranzo y, posiblemente, los guardias pensaron que se encontrarían al ganadero, no a su asesino: acabó con sus vidas con 17 disparos.

Acribillados

El jurado popular vio claro que el criminal serbio se ensañó también con sus otras dos víctimas, a los que acribilló a tiros por la espalda, con una pistola en cada mano. Una vez que los dejó inmóviles y gravemente heridos, les cacheó y les robó los bienes que los guardias llevaban encima y en el vehículo. Hasta sus carteras personales. El abogado defensor pedía la libre absolución en estos dos casos porque, aseguraba, disparó en defensa propia.

El veredicto, sin embargo, es cristalino y recoge que el criminal también se ensañó con Romero y Caballero. Además, destaca que el acusado actuó con la firme convicción de prolongar la agonía y sufrimiento de los agentes. Demostrar esta conducta asesina y desmontar que disparó en defensa propia ha desembocado en que sea condenado por asesinato también en estos dos casos y, por tanto, le hayan impuesto la prisión permanente revsable.

En el juicio, que se prolongó del 12 al 20 de abril, Igor el ruso reconoció sin una muestra de arrepentimiento que les disparó porque tenía que recoger su biblia y que este libro era más importante que las dos vidas que acababa de segar.

Esta sentencia, inédita en la provincia de Teruel, condena a Feher a sendas penas de 25 años de cárcel por los dos primeros asesinatos, los de José Luis Iranzo y Víctor Romero, y prisión permanente por Víctor Caballero pero no porque su asesinato fuera distinto, sino porque fue el último que murió y se necesita que sea un asesinato múltiple, más de dos asesinados, para poder imponer la pena máxima.

Además de por los tres asesinatos, la sentencia condena a Igor el Ruso por tres delitos de robo con violencia, lo que añade otros 15 años de prisión. El magistrado presidente, Fermín Hernández, remarca en la sentencia que la sentencia no se podrá revisar hasta que el acusado no haya cumplido, al menos, treinta años de cárcel.

Indemnización

Además de cumplir la pena máxima de cárcel, Norbert Feher debería indemnizar a las familias de los fallecidos con más de tres millones de euros: 300.000 euros por viuda, 200.000 por hijo, 80.000 a cada padre y cada madre y 50.000 a los hermanos de Iranzo, Romero y Caballero. A la familia Iranzo, además, le debería abonar un millón de euros extra por el lucro cesante: el dinero que habría ganado Iranzo en su explotación si no hubiera sido asesinado. 

El acusado, sin embargo, ya se ha declarado insolvente en los juicios anteriores que arrastra, por lo que difícilmente saldará sus cuentas pendientes. Las tres familias ya han anunciado que cuando esta sentencia sea firme, denunciarán por la vía administrativa la responsabilidad patrimonial del Estado por los fallos de seguridad que hubo en la zona entre el 5 de diciembre, cuando el criminal disparó a otros dos vecinos, y el 14 de diciembre, la tarde del tiroteo mortal. El sumario del caso del doble intento de homicidio, que reveló EL ESPAÑOL, deja un reguero de fallos de seguridad en la búsqueda de Feher antes de que matara imposibles de justificar.

Otras condenas

No es esta la primera condena que carga sobre las espaldas uno de los criminales más peligrosos del mundo. En enero de 2020 fue condenado a 21 años de prisión por haber intentado matar a dos vecinos de Albalate del Arzobispo (Teruel) nueve días antes del crimen mortal.

Igor el Ruso participó por videoconferencia el verano de 2019 en el juicio que se celebró en Ferrara (Italia) por haber asesinado durante el 1 y el 8 de abril de 2017 a Davide Fabbri y a Valerio Verri, también sin ningún motivo. Entre los motivos que el juez alegó para condenarlo a cadena perpetua, se destacó que Feher asesinaba a sangre fría a quien se cruzaba en su camino motivado por una única razón: "matar para obtener impunidad".

Su objetivo vital era esquivar permanentemente la orden de busca y captura que un tribunal de Ferrara (Italia) dictó el 18 de octubre de 2016 contra él por los tres robos que cometió el verano de 2015 con Ivan Pajdek y Patrik Ruszo, dos miembros “del círculo íntimo del acusado con conexiones criminales”.