La polémica por el cartel electoral de Vox en Madrid, en el que se dice que los menores no acompañados reciben más de 4.000 euros de dinero público mientras que muchos pensionistas cobran 400 euros, y sobre el que la Fiscalía ya ha abierto una investigación, ha llegado este miércoles al Congreso de los Diputados.

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Durante una sesión de control en principio descafeinada por la ausencia de Pedro Sánchez, que asiste en Andorra a la Cumbre Iberoamericana, el Gobierno ha arremetido contra los de Santiago Abascal (también ausente del Hemiciclo) por llevar a cabo una campaña llena de "inhumanidad" y "odio" e, incluso, "repugnante".

Adjetivos que emplearon tanto la vicepresidenta primera Carmen Calvo como la segunda, Nadia Calviño, ambas interpeladas por el portavoz de la formación derechista, Iván Espinosa de los Monteros.

Las números dos y tres del Ejecutivo le espetaron que sus planteamientos están fuera de lugar y "desubicados" ya que, argumentan, la sociedad española tiene una gran sensibilidad con lo que ocurre con estos "niños", como se refirieron en todo momento a los menores inmigrantes. "La inmensa mayoría de nuestros compatriotas son seres humanos con compasión" afirmó Calvo.

"¿Existen los menas?"

De forma retórica, Espinosa de los Monteros se preguntaba: "Cuál es la falacia: ¿Existen los menas, o no?". El dirigente del tercer partido de la Cámara Baja justificaba su cartel preguntando a Calvo, con tono de escarnio, si conocía lo que era una hoja de cálculo. El portavoz de Vox blandía una -"nosotros sí las conocemos, porque venimos del mundo profesional"- para decir que, según datos de la Comunidad de Madrid, cada menor no acompañado recibe 140 euros al día de dinero público, lo que mensualmente daría la cifra que esgrime su partido en el polémico cartel.

Espinosa, además, replicó: "Precisamente porque Vox tiene compasión es por lo que jamás estaríamos trayendo a niños no acompañados, haciendo un viaje peligrosísimo, cruzando el mar, arriesgando su vida, separándoles de sus madres, debería darles vergüenza a ustedes, y a todos los gobernantes de este país, someter a unos niños a ese riesgo".  

Calvo recibió una fuerte ovación de la bancada socialista y de Podemos tras replicar así a Espinosa: "Lo que han hecho ustedes con esos carteles, señalando a unos niños y niñas que vienen a nuestro país en algunos casos, que bien conozco, en situaciones terribles, sin familia, habiendo sido objeto de delitos gravísimos en los tránsitos que hacen, se llama inhumanidad, odio. Ustedes no deberían caber en la política de este país. Los derechos de esos niños no tienen discurso económico, tienen el discurso del dolor y del desamparo".

La vicepresidenta terminó su intervención diciendo que a Vox tendría "que darles vergüenza" una campaña así. Justo cuando se sentaba en su escaño el micrófono, que seguía abierto unos segundos, captaba las palabras de respaldo que le daba Calviño: "Muy bien Carmen, es justo lo que iba a decir".