El grupo parlamentario de Unidas Podemos pide la comparecencia en el Congreso de los Diputados de la fiscal General del Estado, Dolores Delgado, por reunirse con periodistas que a juicio del partido morado son "socios de Villarejo en las denominadas cloacas del Estado".

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Los de Pablo Iglesias señalan en concreto a Eduardo Inda, quien junto a Manuel Cerdán mantuvo un encuentro este miércoles en Madrid con Delgado, el mismo día que el polémico comisario salía de la cárcel después de tres años en prisión preventiva y amenazaba con tirar de la manta. La formación coaligada con el PSOE en el Gobierno se suma así a una petición de los grupos de EH Bildu y ERC en el mismo sentido. 

El encuentro con esos periodistas, desvelado por unas fotografías de la revista Contexto y realizado en el domicilio de Delgado, obedeció, según los responsables de OK Diario, a una entrevista con la jefa de los fiscales en la que afirma no sentirse "víctima" de Villarejo.

El vicepresidente segundo del Gobierno se refería este jueves al asunto en términos algo crípticos, pero sugiriendo que la parte socialista del Gobierno está guardando silencio en esta cuestión. 

Delgado y Garzón

La fiscal General mantiene una relación sentimental con el Baltasar Garzón, cuyo despacho de abogados lleva la defensa de otros de los comisarios implicados en tramas como la del caso Tándem. Delgado y Garzón aparecen en una de las grabaciones intervenidas a Villarejo, realizada durante un encuentro en un restaurante en 2009.

En aquel momento, Delgado realizó comentarios ofensivos contra el entonces juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, aludiendo coloquialmente a su homosexualidad. Años después ambos coincidirían en el primer gobierno de Pedro Sánchez, en las carteras de Justicia e Interior, en la que sigue Marlaska.

Cuando salieron a la luz esas conversaciones, Iglesias y los suyos fueron enormememente crítcos con la entonces titular de Justicia, llegando incluso a pedir su dimisión. Un hacha de guerra que Podemos enterró hace un año cuando Sánchez decidió nombrar a Delgado fiscal General.

Entonces los podemitas se escudaron en que Delgado había pedido perdón por su relación pasada con Villarejo. Una tregua política rota ahora, y que supone un nuevo quedbradero de cabeza en la cada vez más tensa relación entre los socios del Gobierno de coalición.