La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior ha comunicado este viernes el acercamiento a cárceles más próximas del País Vasco de otros seis presos de ETA, dos de ellos con delitos de sangre. 

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Entre los etarras aproximados al País Vasco se encuentra Jesús María Altable Echarte, quien en el año 2001 fue condenado a 27 años por su participación en el atentado con coche bomba que acabó con la vida de Luis Ollo Ochoa, capitán en el Servicio de Información de la Guardia Civil, en 1984. Será enviado del Centro Penitenciario de Castellón I, al Centro Penitenciario de Soria. 

En total, según datos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y de Interior, ya han sido trasladados 127 etarras a prisiones más cercanas al País Vasco. 24 de ellos siguen ahora cumpliendo su condena en prisiones vascas o navarras. De todos ellos, 35 cumplen condena por delitos de sangre.

Según han podido saber desde la AVT, hay una estrategia "orquestada por los abogados de los etarras" para hacerles firmar "cartas de falso arrepentimiento" para así tramitar con el Ministerio del Interior su traslado a cárceles próximas al País Vasco. Esas misivas jamás llegan a las víctimas y familiares de quienes fueron asesinados por ETA.

"Esto no haría más que confirmar lo que venimos denunciando desde septiembre de 2018 que es la utilización de supuestos arrepentimientos de formulario para enmascarar lo que no es otra cosa que una cesión a una reivindicación histórica de la banda", dicen desde la asociación.

Según cálculos de la AVT, en unos cuatro meses todos los presos etarras estarán en prisiones del norte. La asociación denuncia que han recurrido a "cartas de supuesto perdón" que jamás llegan a las víctimas. 

Nuevos traslados

El resto de la lista la completan Ángel María Tellería Uriarte, quien viajará del Centro Penitenciario Madrid VII, Estremera, a la prisión de El Dueso, en Cantabria. Fue condenado en 2018 a 26 años por su participación en 1981 en el atentado que le costó la vida a María José García Sánchez. También fue condenado a 6 años por integración en banda armada y otros 10 años por depósito de armas.

Jon Mirena San Pedro Blanco será enviado desde el Centro Penitenciario de Herrera de La Mancha, en Ciudad Real, al Centro Penitenciario de Dueñas-La Moraleja, en Palencia. Fue condenado a 50 años de cárcel por participar en un intento de atentado contra un policía que se produjo el 6 de junio de 1991 en Barakaldo (Vizcaya).

A Jon Crespo Ortega lo trasladarán de la prisión de Murcia II a la cárcel de El Dueso, en Cantabria. En 2004 fue condenado a 5 años de prisión por delito de amenazas terroristas, por haber enviado el 17 de marzo de 2000 una carta amenazadora contra Ricardo Gutiérrez Solana, concejal del PP en Galdakao (Vizcaya). La misiva fue distribuida entre todos los vecinos de su edificio. En 2004 la Audiencia Nacional le condenó a cuatro años de prisión por incendiar el vehículo de un ertzaina en esa misma localidad. Ese atentado se produjo en 2001.

En 2006 la Sala Segunda del Tribunal Supremo confirmó una condena de dos años y medio de cárcel impuesta por la Audiencia Nacional por un ataque, en compañía de otras personas, con cócteles molotov contra la fachada de la sede del diario El Correo Español el Pueblo Vasco, en Bilbao. En 2008 fue condenado a cinco años de prisión por diversos actos de violencia callejera, cometidos durante las fiestas patronales de Galdakao durante el año 2000, que utilizaron material explosivo e incendiario.

Jon Echeverría Oiarbide viajará del Centro Penitenciario de Castellón II, al Centro Penitenciario de El Dueso, en Cantabria. Hace unos meses se le condenó a 9 años de prisión por un delito de depósito de armas y explosivos por la furgoneta de ETA interceptada en 2017 en Óbidos (Portugal). Ha cumplido 3 años de condena del total de 9 a los que fue condenado.

José Carlos Apeztegía Jaca fue condenado en 2019 a la pena de cuatro años de prisión por un delito de integración en organización terrorista en relación a las actividades que estuvo haciendo para ETA mientras estaba cumpliendo condena. La primera vez que Apeztegia fue detenido, a principios de los noventa, también fue juzgado por un delito de pertenencia a ETA debido a su implicación en la red de extorsión de ETA y el cobro del llamado 'impuesto revolucionario'.

Tras ser condenado, cumplió la sentencia en prisiones de Andalucía y según la sentencia, reestableció sus "vínculos" con ETA a través de correspondencia. Ha cumplido 2 años del total de los 4 a los que fue condenado. Ahora pasará desde el Centro Penitenciario Ocaña I, en Toledo, a la prisión de Pamplona.