Vox ha usado el acto vandálico que este sábado han perpetrado sobre la escultura del que fue presidente de la II República, Francisco Largo Caballero, en Madrid para desafiar al Gobierno a derogar la Ley de Memoria Histórica. "Primer aviso", ha escrito en Twitter la formación de ultraderecha. 

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La cuenta oficial del partido liderado por Santiago Abascal ha respondido así a un mensaje del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, en el que se refería a que este hecho no era "un acto vandálico más". "Es un acto con implicación ideológica y de incitación al odio", ha escrito el socialista. 

"No es casual que estos ataques a la memoria de Largo Caballero coincidan con la reaparición de la ultraderecha. Quienes gobiernan gracias a VOX no pueden ser cómplices con su silencio", ha constatado el ministro.

No es el único miembro del Gobierno que se ha pronunciado al respecto. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que "en un país democrático, la amenaza es inadmisible" y ha pedido que "sigamos construyendo una España digna de quienes lucharon para que hoy seamos lo que somos: libres".

"No permitamos que el odio impregne nuestra sociedad. Frente a los que quieren dividir, unidad. Frente al fascismo, Democracia", ha añadido el presidente en Twitter.

El vicepresidente segundo y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha reivindicado en la red social que "frente a la violencia y las amenazas mafiosas: Ley y firmeza democrática". 

"Vox reivindica abiertamente desde su cuenta oficial un acto de violencia callejera y amenaza explícitamente al Gobierno. Las instituciones democráticas no van a consentir ni violencia, ni amenazas", ha escrito. 

También la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha denunciado estas pintadas, en las que se puede leer "Asesino" y "Rojos no". "Así ha amanecido hoy la escultura de Largo Caballero en Nuevos Ministerios. Derecha y ultraderecha han utilizado mentiras y manipulaciones históricas para borrar su figura del callejero de Madrid", se ha lamentado en un tuit. Ahora, "ese desprecio" por la memoria, según la diputada de Podemos, "cristaliza en vandalismo y violencia incívica".

Vox ya ha conseguido convencer a PP y Ciudadanos para quitar el nombre a la calle Francisco Largo Caballero en Madrid, ubicada cerca del cementerio de la Almudena. Según el partido, Largo Caballero fue un hombre de "sanguinaria trayectoria política y personal" y la presencia de una calle con su nombre "es una ofensa para los madrileños que sufrieron sus crímenes y sus pillajes".