Juan Carlos I está en la República Dominicana. Resuelto el misterio sobre el nuevo destino del rey Emérito después de conocerse -a través de un escueto comunicado- que el padre de Felipe VI abandonaba España acorralado por la corrupción. Se instala así -de manera temporal- en uno de los cinco países que estaba en las quinielas, en la República Dominicana, donde viven los Fanjul, una familia millonaria conocida como Los Reyes del azúcar.

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Así se lo han trasladado a EL ESPAÑOL hasta tres fuentes distintas próximas al entorno del Emérito, quienes lo sitúan en la isla del caribe. Sin embargo, Zarzuela ni confirma ni desmiente esta información. Tampoco el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros ha asegurado no saber el paradero del Emérito: "No tengo la información".

A falta de esa confirmación oficial, otras fuentes solventes aseguran que el ex jefe del Estado no estaría ni en la República Dominicana ni en Portugal, tal y como anunció este lunes por la noche una cadena de televisión portuguesa y ha dado por veraz otro medio español. 

Ante esta falta de transparencia por parte de la Casa Real, el entorno del Emérito consultado por este periódico sí lo sitúan en la isla del caribe de manera temporal. En la carta que envió a su hijo Felipe VI hablaba de su decisión de trasladase "en estos momentos" fuera de España. 

La ruta hasta llegar a República Dominicana habría sido la siguiente: Zarzuela - Sanxenxo - Oporto - República Dominicana. El padre de Felipe VI abandonó Zarzuela -tras 58 años de vida en Palacio- el pasado domingo tras enviar la carta -que se hizo pública un día después- a su hijo.

Su primer destino, donde pasó la noche del domingo, fue Sanxenxo. Es en esta localidad costera gallega donde reside uno de los pocos amigos que le quedan al Emérito: Pedro Campos, sobrino del expresidente Calvo Sotelo.

Juan Carlos I, en una de sus múltiples visitas a Sanxenxo, junto a Pedro Campos

Tras pasar la noche en Sanxexo, el Emérito viajó en coche hasta Oporto, a unos 200 kilómetros de la localidad gallega. Hasta allí se trasladó en coche para coger un vuelo que le llevase directo a la República Dominicana. Cabe destacar que tras su abdicación en junio de 2014 Juan Carlos ya se refugió en este país y lo hizo en un exclusivo restor de los Fanjul. 

A esta isla del Caribe lo une enorme amistad con quienes son dueños de la mitad de los recintos turísticos de la zona que podrían proporcionar al Emérito un hogar exclusivo y discreto durante unas semanas. Si repite el destino tras su abdicación estaríamos hablando de Casa de Campo, el resort de lujo que los Fanjul tienen en La Romana, al suroeste de la isla.

Casa de Campo cuenta con aeropuerto internacional cercano y helipuerto propio, y se encuentra a medio camino entre la capital, Santo Domingo, y un espectacular parque natural. Allí, el rey Juan Carlos no contaría solamente con la discreción y con la mansión de Casa Grande -con vistas privilegiadas al mar y a la isla Catalina-, sino también con algo tan importante en los peores momentos: el cariño de los amigos.