El presidente del Partido Popular se ha reunido este lunes por la mañana con el comité sanitario que los conservadores crearon ad hoc para hacer un seguimiento exhaustivo a la evolución de la pandemia. En este órgano se sientan las exministras de Sanidad, Ana Pastor y Dolors Montserrat, exsecretarios de Estado como Mario Garcés y Rubén Moreno y consejeros en activo como el de Justicia madrileño, Enrique López, o el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz-Escudero.

Casado: "Hay un punto medio entre el cierre total y lavarse las manos"

En una intervención posterior, Casado ha hecho un repaso largo de la situación epidemiológica del Covid en España y ha pedido "actuar" para controlar los rebrotes que se multiplican con el paso de los días. "Nos da la sensación de que el Gobierno vuelve a ir por detrás de los acontecimientos. Hay un punto entre el cierre total y lavarse las manos", criticó el líder de la oposición. 

Casado tuvo palabras para el ministro de Sanidad, Salvador Illa, a quien acusó de estar "desaparecido" y sin dar "instrucciones claras, precisas" a los líderes autonómicos. También señaló a la ministra de Turismo, Reyes Maroto, "a la que tampoco vemos ante una crisis mayúscula". Al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, le preguntó por qué "no establece protocolos eficaces en las llegadas de turistas a aeropuertos". Al responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, le afeó que no ponga freno a la llegada de inmigrantes "que pueden estar contagiados". 

La oposición considera que el Gobierno ha pecado de "exceso de triunfalismo" a la hora de afirmar que el Ejecutivo ha erradicado el Covid. "Recuerdo las palabras de Sánchez el 4 de julio que dijo: hemos derrotado la pandemia", replicó Casado antes de desgranar el plan B jurídico que los conservadores consideran que hay que poner en marcha cuanto antes para poder evitar una segunda oleada de casos similar a la de marzo y abril.

Modificación

El líder del PP pidió la modificación legislativa de la Ley Orgánica de salud pública de 1986 y la ley de Jurisdicción Contencioso-Administrativo para poder confinar en aquellos casos que sea necesario sin aplicar el estado de alarma. Pidió directamente al Grupo Parlamentario Socialista a sentarse a hablar cuanto antes para empezar cuanto antes el trámite legislativo y reforzar el marco jurídico de cara a una posible explosión de contagios. 

Casado aprovechó su intervención para defenderse de aquellos que le critican por pedir ahora el mando único, cuando votó dos veces en contra de prorrogar más el estado de excepcionalidad. "Que no os engañen. Estas leyes entraron en vigor en 1986. Por lo tanto, tendrían la obligación de reforzar las competencias exclusivas en pandemias por si hay casos como los de Aragón", matizó.

El Gobierno puede tramitar como proyecto de ley cualquier modificación legislativa. Si opta por el procedimiento de urgencia, bastan quince o veinte días para retocar la legislación. "Se podría dejar ya legislado en agosto", dijo Casado antes de tennder la mano al Grupo Parlamentario Socialista y pedirle que se sienten a hablar cuanto antes para poner a punto el marco jurídico.

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