La gira de capitales emprendida por Pedro Sánchez con el objetivo de tratar de convencer a los países nórdicos de que den luz verde al fondo de reconstrucción de 750.000 millones de euros que prepara la UE para salir al rescate de España e Italia, los países más golpeados por el Covid-19, ha empezado con mal pie en La Haya. 

El primer ministro holandés, Mark Rutte, (líder del club de los frugales, los países más reticentes a las ayudas multimillonarias a Madrid y Roma) ha instado este lunes al Gobierno español "a buscar una solución" dentro de España para la crisis posterior a la pandemia y ha resaltado que "no va a ser fácil" llegar a un acuerdo en la cumbre que se celebra este viernes y sábado en Bruselas

Minutos antes de comenzar la reunión con el presidente del Gobierno español en su residencia oficial de La Haya, el liberal holandés señaló a la prensa que su mensaje para los españoles es: "Vosotros tenéis que encontrar la solución" dentro de España, y no en la Unión Europea, como se trata de hacer ahora.

Además, Rutte está convencido de que "no va a ser fácil" llegar a un acuerdo final o acercar posturas en su encuentro con Sánchez, aunque ya señaló durante la última semana que Holanda "no tiene ninguna prisa" por cerrar las condiciones de acceso al fondo de recuperación postpandemia.

Sánchez pide un acuerdo ya

Tras una reunión y un almuerzo de trabajo que han durado poco más de dos horas y media en total, Sánchez ha abandonado La Haya sin dar una rueda de prensa conjunta con Rutte -como suele ser habitual en este tipo de visitas- ni hacer declaraciones. Pese a ello, desde la Moncloa han calificado el encuentro de "cordial".

El presidente del Gobierno le ha trasladado al primer ministro holandés la importancia de alcanzar un acuerdo sobre el fondo de reconstrucción en julio porque "será muy beneficioso para toda Europa", según han informado fuentes gubernamentales. Sánchez ha defendido que la gobernanza de este acuerdo -es decir, las condiciones que se exigirán a cambio de las ayudas y el mecanismo de toma de decisiones, debe ser "ágil y eficiente".

Para España, la propuesta de la Comisión "es el punto de partida mínimo para la negociación". La presidenta Ursula von der Leyen ha propuesto que el fondo anticrisis tenga una dotación de 750.000 millones de euros (500.000 en subvenciones y 250.000 en préstamos). Nuestro país sería el segundo mayor beneficiario -por detrás de Italia-, ya que podría acceder a 140.000 millones.

"Es vital lograr un acuerdo en el próximo Consejo Europeo, perder más tiempo sólo retrasará la recuperación. Necesitamos una respuesta acorde a la magnitud de la pandemia, que nos haga salir de esta crisis con una Europa más verde, digital e inclusiva", ha escrito Sánchez en su cuenta de Twitter al término de la reunión con Rutte.

Holanda quiere endurecer las condiciones

El Gobierno holandés ha eludido valorar los resultados de la reunión con el presidente del Gobierno. No obstante, coincidiendo con la visita de Sánchez a La Haya, ha enviado una carta a su Parlamento que contiene duras críticas a la propuesta de compromiso sobre el fondo anticrisis que presentó la semana pasada el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel

En concreto, Rutte considera excesiva la dotación de 750.000 millones de euros y mantiene la presión para rebajar las ayudas de la UE a España e Italia. "Estamos comprometidos a reducir la talla del fondo de reconstrucción", resalta la misiva. El primer ministro holandés sostiene además que el dinero debe llegar en forma de préstamos y no de subvenciones porque ni París ni Roma tienen problemas de sostenibilidad de la deuda.

Finalmente, Rutte insiste en endurecer las condiciones en términos de ajustes y reformas que la UE exigirá a España a cambio de los fondos para la reconstrucción. "Es importante para Holanda que la ayuda a la recuperación vaya acompañada de condiciones claras en materia de reformas estructurales", sostiene su Gobierno en la carta remitida al Parlamento.

Tras despedirse de Sánchez, el primer ministro holandés ha recibido a su homólogo portugués, António Costa, que también ha peregrinado a La Haya para intentar ablandarle. Portugal y Holanda protagonizaron un aparatoso choque diplomático al inicio de la crisis del coronavirus cuando Costa tachó de "repugnante" la posición del ministro de Finanzas, Wopke Hoekstra, que pedía investigar a los países del sur por no haber hecho reformas durante el periodo de bonanza económica. 

Por su parte, el presidente del Gobierno cenará este martes en Berlín con la canciller Angela Merkel. Su tour europeo concluye con un desayuno de trabajo este miércoles con el primer ministro sueco, Stefan Löfven, que aunque pertenece a su misma familia política de los socialistas europeos es otro de los miembros más destacados del club de los frugales nórdicos.