Las juntas de tratamiento de las tres cárceles catalanas en las que cumplen condena los nueve presos del procés han propuesto por unanimidad su clasificación en tercer grado o semilibertad, que implica que sólo irían a dormir a la cárcel -como ya hacen en aplicación del artículo 100.2- y podrán pasar todo el fin de semana en sus casas -que sería la novedad-.

Noticias relacionadas

La Generalitat de Cataluña decidirá, en un plazo máximo de dos meses, si ratifica esta decisión, aunque el aval final recae en el Tribunal Supremo. La revisión del grado se revisa automáticamente, ya que según establece la ley este debe estudiarse cada seis meses.

La decisión ha sido anunciada este jueves por el secretario de Medidas Penales de la Generalitat, Amand Calderó. "El tercer grado no es un eximente de la pena. Es una manera de cumplir la pena, no una forma de dejarles en libertad", ha afirmado, para dejar claro que las juntas de tratamiento, formada por una treintena de funcionarios, "son independientes y no obedecen a ninguna consigna política"

Ante este régimen de semilibertad, se prevé que la Fiscalía presente un recurso contra esta clasificación, que deberá resolver el juez de vigilancia penitencia de la Generalitat de Cataluña. Si este ratificara el tercer grado, Fiscalía presentaría otro recurso, pero esta vez ante el Tribunal Supremo, que es el tribunal sentenciador y el que tiene la última palabra.

Por unanimidad

Esta propuesta de las juntas de Lledoners (Barcelona), Puig de les Basses (Gerona) y Wad Ras (Barcelona) ha sido ya trasladada a la Consellería de Justicia, al frente de la cual está la diputada de ERC Ester Capella, que dispone de dos meses para ratificarla o enmendarla.

Por tanto, esta propuesta del tercer grado no será de inmediato cumplimiento, aunque Justicia solo modifica el 5% de las propuestas de cambio de grado, por lo que con casi toda probabilidad los nueve presos del procés podrían disfritar de la semilibertad en las próximas semanas.

"La prisión no es un espacio de castigo ni de venganza, es un espacio de rehabilitación", ha señalado Amand Calderó, que ha explicado que la decisión se ha tomado por "unanimidad", a diferencia del pasado 11 de diciembre de 2019, cuando acordaron clasificar a los presos en segundo grado sin ella. 

Sobre si, en caso de otorgarles el tercer grado, serán trasladados a una centro abierto, Calderó ha dicho que todavía no está decidido, pero que hay presos en tercer grado saliendo desde prisiones ordinarias, centros abiertos e incluso pisos de la Generalitat.

También se ha referido, a preguntas de los periodistas, si se les puede aplicar de forma inmediata el artículo 86.4 del Reglamento Penitenciario, que permite no pernoctar en prisión, y ha puntualizado que depende de los equipos de tratamiento pero que es muy difícil que se aplique de manera directa.

Fines de semana en casa

Esta nueva clasificación supondría que el expresident Oriol Junqueras, los exconsellers Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva, Joaquim Forn y Dolors Bassa, la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, el expresidente de la ANC, Jordi Sànchez, y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, tienen que pasar como mínimo 8 horas diarias en la cárcel y el resto del día pueden salir del centro penitenciario para desarrollar actividades formativas o laborales, familiares o de otro tipo, con fines a su integración social. Esto ya llevan haciéndolo desde enero, cuando la Consellería de Justicia ratificó su segundo grado. La novedad serían los fines de semana, que podrían pasarlos en casa.

Por el momento, y hasta que decida la Consellería de Justicia, seguirán clasificados en el grado ordinario de privación de libertad, el segundo, aunque se les aplica la flexibilización prevista en el artículo 100.2, para salir a trabajar o hacer voluntariado durante la semana.

Cuixart: "Hicimos lo que teníamos que hacer"

La primera reacción de los presos ha sido la de Jordi Cuixart. "Hicimos lo que teníamos que hacer. Y sigo totalmente convencido de la legitimidad de la lucha no violencia y la desobediencia civil como instrumentos para transformar la sociedad. Ningún tribunal nos impedirá ejercer nuestros derechos fundamentales. Libertad presos políticos y autodeterminación", ha escrito en Twitter. 

Torra: "¿Tercer grado? ¡Libertad!"

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha defendido que los presos independentistas por el 1-O nunca deberían haber sido juzgados ni haber entrado en prisión, por lo que ha pedido la "libertad" para ellos.

"Nunca deberían haber sido juzgados, nunca deberían haber entrado en prisión, tampoco deberían haber seguido en prisión. ¿Tercer grado? ¡Libertad!", ha exclamado en un mensaje en su cuenta de Twitter.

"No deberían estar en la cárcel"

Las formaciones independentistas aplauden la decisión de las cárceles catalanas. La portavoz de JxCAT en el Congreso de los Diputados, Laura Borràs, ha afirmado que "no deberían estar en prisión" y que el tercer grado "no es un privilegio, es un derecho".

"No olvidemos que la injusticia continúa", ha escrito en un mensaje en Twitter junto a una imagen de los presos del procès. 

La CUP exige su amnistía

Desde la CUP exigen la amnistía de los presos. "Nunca deberían haber entrado en la cárcel y por eso seguiremos exigiendo la amnistía de todos los presos políticos. Celebramos que se les conceda el tercer grado y que nos podemos ver muy pronto en las calles", dicen en sus redes sociales.