Un policía local vecino de Palomares del Río (Sevilla) y adscrito al Ayuntamiento de la capital andaluza, José Antonio López, lleva más de un mes viviendo en una caravana en el patio de su casa con el fin de preservar a su familia de cualquier peligro de contagio de coronavirus.



Como ha explicado a Efe, tomó la decisión nada más iniciarse el confinamiento, debido a que tiene una hija diabética "que entra dentro de la población de riesgo, por lo que consultamos con médicos y gente allegada a la medicina y me aconsejaron que hubiera distanciamiento".

Un policía vive en una autocaravana para no contagiar a su familia



"En cualquier momento, un hijo te puede dar un beso o un abrazo, y es muy difícil quitar eso al niño", así que tomó la decisión de vivir en una caravana propiedad de sus suegros, de la que solo sale para cumplir sus turnos en la Policía Local de Sevilla.

Decisión difícil

Su esposa, Esperanza, admite que es una decisión difícil, ya que el único contacto que tiene con él es "en la distancia", o cuando se coordinan para dejarle la comida en la puerta de la caravana, y añade; "No se lleva bien, porque estamos separados, pero hay gente peor que nosotros".



Con videollamadas o a distancia a través de una ventana, José Antonio López mantiene el contacto con su familia, una situación que piensa mantener mientras exista el peligro de contagio por coronavirus.

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