El Centro Nacional de Inteligencia (CNI), aunque plenamente activo en sus funciones, llevaba meses lastrando la incertidumbre política. Las dudas en torno a los Servicios de Inteligencia orbitaban en torno a dos cuestiones: de quién dependerían orgánicamente y qué figura tomaría las riendas del centro.

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A la primera pregunta ya hay respuesta. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicado este lunes detalla que el CNI "queda adscrito al Ministerio de Defensa". O lo que es lo mismo, Margarita Robles, que continuará al frente del Departamento en la próxima legislatura, lo tendrá bajo sus mandos.

La determinación recogida en el BOE no es ligera. Cabe recordar que el CNI estuvo bajo la dirección de la vicepresidencia del Gobierno en los tiempos de Soraya Sáenz de Santamaría. La incertidumbre de la dependencia orgánica sobrevolaba en torno a los Servicios de Inteligencia.

El adiós de Sanz Roldán

Despejada esa duda, desde el Ministerio de Defensa ya se trabaja en buscar un relevo al general Félix Sanz Roldán, que ha dirigido el centro en los últimos diez años. Tiempos convulsos, con la abdicación de Juan Carlos I, la crisis de Cataluña o la explosión de los ciberataques contra estructuras críticas como algunos de sus principales retos.

Paz Esteban López, secretaria general del centro, asumió la dirección interina del CNI el pasado mes de junio. Era el relevo natural hasta encontrar una decisión provisional. Y en la agenda del Ministerio de Defensa se han marcado algunos nombres como posibles candidatos.

Los nombres

Como ya contó EL ESPAÑOL el pasado mes de junio, es de especial agrado de la presidencia del Gobierno el general Miguel Ángel Ballesteros, actual director del Departamento de Seguridad Nacional (DSN). Se trata de un hombre de confianza que conoce como pocos los entresijos de la geopolítica, especialmente en Oriente Medio, así como de los grupos yihadistas.

Fuentes de seguridad consultadas por este diario, no obstante, apuntan otro tipo de perfil como más probable para dirigir el centro. Alguna persona con estrechos lazos con Margarita Robles y que proceda del ámbito civil, y no del militar.

Es en este escenario en el que irrumpen dos nombres con fuerza. Esperanza Casteleiro es jefa de gabinete de la ministra de Defensa en funciones. Ingresó en el CESID hace más de 30 años y tiene profundos conocimientos sobre diplomacia y estrategia internacional.

En los meses que Robles ha ostentado el Ministerio de Defensa, Casteleiro ha sido una de las personas que se ha mantenido más próxima en su entorno. La relación entre ambas es "muy fluida" -aseveran las mismas fuentes- y la "sintonía" es absoluta.

El segundo nombre que suena en las quinielas es el de Elena Sánchez. Entró en los servicios de Inteligencia españoles hace 30 años y se ha especializado en el mundo árabe e islámico. Durante cinco años fue el enlace del CNI con Estados Unidos. Actualmente se desempeña como directiva del Banco Santander.

Aires nuevos para el CNI. Y, tras unos meses de provisionalidad en la jefatura -"no en sus funciones", según fuentes militares-, con retos apremiantes para la seguridad de España.