La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha llamado al líder de los populares, Pablo Casado, a la "moderación" para evitar la "destrucción" del Partido Popular y ha afeado que la derecha "no acepte" la investidura.

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Adriana Lastra ha participado este sábado en Santiago de Compostela en un acto organizado por los socialistas gallegos, en el que ha asegurado que el PP tiene "dos opciones" frente a una "ultraderedecha" que viene a "arrasar con todo": "O intentar volver a ser una derecha democrática, liberal pero democrática, o dejarse llevar y arrastrar por la ultraderecha neofranquista", ha señalado.

Ante ello, ha recordado que el PP "tiene entre sus filas a muchas personas que son verdaderamente demócratas y que están horrorizados" con los pactos con Vox y ha invitado a Casado a "devolver a su partido a la moderación" porque de ello "dependerá el futuro" de la democracia.

"Espero que el PP vuelva a ser un partido de la derecha democrática de este país y sé que vosotros también lo queréis. Sé que vosotros tampoco queréis que el Partido Popular se convierta en una franquicia de Vox como parece que se está convirtiendo incluso el señor Feijóo", ha argumentado dirigiéndose a los socialistas presentes.

Feijóo, "el más de ultraderecha"

En este sentido, ha considerado que "en otras épocas" el actual presidente de la Xunta "parecía que era el 'progre' del PP". "Pero se empieza a descubrir que ha pasado como con otros", ha manifestado para recordar que también "todo el mundo pensaba" que Alberto Ruiz-Galladón "era la derecha moderada".

"Pues lo mismo le está pasando al señor Feijóo, que todo el mundo pensaba fuera de Galicia que era la derecha moderada y se está viendo que al final va a ser el más de ultraderecha de todo el PP", ha señalado para cargar contra la "confrontación" del líder del PPdeG contra el gobierno de España.

La portavoz del gobierno en el Congreso ha criticado también que la derecha "no acepte" el resultado de la investidura. "La derecha tiene un sentimiento respecto al poder en España como si fuese su patrimonio, como si el poder en este país fuese suyo y nosotros fuésemos unos usurpadores y, como diría Alfonso Guerra, no duermen por las noches pensando que están los socialistas en el poder". "Pues no les queda nada", ha aseverado.

Por último, ha llamado al Partido Popular a hacer una "oposición leal y constructiva" como la que "siempre" hizo el Partido Socialista. "Porque así se consiguen avances sociales para todos, de otra forma solo se construye la destrucción de su partido".

Ábalos en Valencia

José Luis Ábalos también ha acudido a un acto del PSOE y ha viajado este sábado a Valencia donde se ha pronunciado sobre la inhabilitación de Quim Torra. El ministro de Fomento en funciones ha pedido "no confundir" el plano judicial y el político y ha señalado que le "podrá gustar o no" la decisión judicial sobre el presidente de la Generalitat pero, desde su punto de vista, "el acatamiento es lo que preside todo". "No me queda más que respetar las decisiones judiciales", ha insistido.

A su juicio, se deben "plantear estas cuestiones desde una actitud que se refiere más a la naturaleza del propio conflicto, que es político" y, por tanto, requiere "respuestas políticas". "Hay quien insiste mas en abundar en lo judicial y llega un momento en el que todos nos perdemos" porque "hace falta además ser un experto en derecho para entender todos estos laberintos judiciales en los que nos vamos metiendo", ha añadido.

En este sentido, ha manifestado su "confianza en la Justicia" y en la separación de poderes, así como su voluntad de no "tratar de influir en ninguna decisión judicial".

Apuesta por el diálogo

Desde "el plano de lo político", Ábalos ha señalado que es "evidente que este gobierno ha hecho una apuesta clara por el diálogo político, que se fundamenta en el reconocimiento del otro y sobre todo en la legitimidad del otro, que es muy importante". "Si uno reconoce la legitimidad del otro, es normal que no rehuya el diálogo", ha remarcado.

Así, José Luis Ábalos ha concluido: "Si nosotros reconocemos al presidente de la Generalitat, que es el que han decidido en Cataluña y sus instituciones, a nosotros nos toca reconocerlo y, de la misma forma, exigimos lo contrario, que al presidente de España nadie le cuestione su legitimidad, porque en este caso la legitimad va vinculada exclusivamente con la legalidad. Otra cosa es ya los gustos, en lo que uno ya no se mete".