La caída del líder del Estado Islámico Abu Bakr Al-Baghdadi en una operación de Estados Unidos al norte de Siria no supone el fin de la organización terrorista. Al contrario, se temen las consecuencias inesperadas que puede suponer este descabezamiento. Por eso, la Coalición Internacional contra Daesh, de la que forma parte España, mantiene activas sus operaciones sobre el terreno. Y desde la retaguardia, sus integrantes llevan a cabo maniobras sobre cómo actuar contra los criminales.

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En ese contexto se han desarrollado unas maniobras cruciales en la lucha contra Daesh. Bajo el nombre de Terminal Strike, los pilotos de la Royal Air Force británica (RAF) han adquirido las destrezas necesarias para bombardear las posiciones de los terroristas. Unas maniobras en las que las Fuerzas Armadas españolas han tenido un papel destacado.

¿Cuál ha sido ese desempeño y qué han aportado los militares españoles? El Ejército mantiene un contingente en Letonia en una misión de la OTAN en el marco fronterizo con Rusia. Un grupo de esos militares es el encargado de realizar el guiado de aviones de combate para lanzar bombas a objetivos terrestres.

Esa es precisamente la habilidad que han simulado en el ejercicio que se ha llevado a cabo en el Reino Unido. Las maniobras sirven para formar a los pilotos de la RAF que se desplegarán en Siria e Irak en la lucha contra el Estado Islámico. Según el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), consisten en "una serie de ejercicios dinámicos empleando cazas Hawk y Eurofigthers Typhoon, así como sueltas de armamento en el campo de tiro de Holbeach".

Maniobras internacionales

En el Terminal Strike participaron, además de los pilotos de la RAF y los militares españoles, efectivos procedentes de Jordania y Estonia. El EMAD destaca "la integración internacional y unificación de procedimientos" que se logra en estos procedimientos.

Tras los ejercicios, el Ejército español participó en varias sesiones teóricas que se desarrollaron en la base aérea de Coningsby, donde permanecen los pilotos de la RAF que, a bordo de sus Eurofighter Typhoon, se desplegarán en Siria e Irak en su lucha contra Daesh.

Según informes que maneja la Coalición Internacional contra Daesh, el Estado Islámico está aprovechando algunas regiones de Irak vacías de poder para reagrupar a sus combatientes y asentar sus posiciones. Su capacidad militar no se aproxima a la que demostró en los momentos más duros de la guerra que se ha vivido en la región en los últimos años, aunque todavía mantiene cierta capacidad operativa.

La comunidad internacional ve con recelo esos rescoldos que sostienen el radicalismo en la región. De ahí la preocupación por mantener activa una misión internacional contra el terrorismo de Daesh.