El servicio de Alta Velocidad en Girona sigue interrumpido esta mañana en los dos sentidos debido a los daños causados en la infraestructura por objetos quemados en la zona de vías durante el día de ayer por los manifestantes que protestaban por la sentencia del "procés", ha informado Renfe.



Aunque a primera hora de la mañana se preveía poder circular por una vía y que el primer servicio del AVE saldría desde Figueres (Girona) hacia las 08.00 horas, aún no se ha podido restablecer la línea y continúa cortada entre Barcelona-Girona-Figueres.



Renfe precisa también que el servicio del AVE desde Barcelona hacia Madrid se prestará con normalidad.



Por otra parte, un árbol cortado con motosierra y caído sobre la catenaria entre Sant Miquel de Fluvià y Flaçà, en la provincia de Girona, ha interrumpido la circulación de trenes de las líneas R11 y RG1 de Rodalies de Catalunya hasta las 7:30 horas, momento en que se ha retirado el obstáculo y se ha restablecido el servicio.



Asimismo, el trayecto del primer tren Cervera–Lleida con salida a las 6.55 horas, se ha realizado por carretera debido a los problemas derivados del corte de ayer lunes en la zona de Vilaseca.



El resto de líneas de Rodalies de Catalunya y trenes de AVE-Larga Distancia que conecta Barcelona con Madrid, Corredor Mediterráneo, sur y norte peninsular prestan sus servicios con normalidad.

Una noche en el Prat

Por su parte, centenares de personas han pasado la noche en el Aeropuerto de Barcelona, que se convirtió el lunes en el epicentro de las protestas independentistas contra la sentencia del "procés", lo que obligó a cancelar más de un centenar de vuelos.

El Prat ha amanecido con centenares de personas durmiendo en sillas o en el suelo de la terminal, en donde se han abierto varias salas destinadas a los trabajadores para que los pasajeros puedan descansar.

En el aeropuerto también se pueden ver multitud de colas, tanto en los mostradores de facturación, como en los de reclamaciones, donde igualmente hay gente durmiendo, especialmente en el de Vueling, que el lunes canceló un centenar de vuelos al ser la principal aerolínea que opera en el aeropuerto.

A los centenares de personas que perdieron su vuelo se han sumado los viajeros que, tras conocer la situación, han preferido llegar al aeropuerto con mucha antelación.

A diferencia del lunes, la presencia policial en el recinto es la misma que cualquier otro día y se puede acceder a su interior sin necesidad de enseñar la tarjeta de embarque, ni pasar controles policiales.

Durante esta noche los pasajeros han podido llegar a El Prat con normalidad, después del bloqueo que vivió el lunes esta infraestructura por las protestas de independentistas y los enfrentamientos entre policías y manifestantes que colapsaron el recinto.

La protesta, que se saldó con unos 78 heridos, fue desconvocada antes de medianoche.

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