La posibilidad de una alianza electoral entre PP y Ciudadanos, al estilo de la de Navarra Suma en la comunidad foral, sigue siendo una idea exótica en las direcciones de ambos partidos, pero eso no quita que dirigentes azules y naranjas la contemplen como posibilidad. 

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Este martes, EL ESPAÑOL publicó que hay dirigentes en el PP que ya abogan por una alianza electoral de los dos partidos, bautizada inicialmente como 'España Suma', un nombre que toma tanto los mimbres de la experiencia navarra como la palabra España, clave en las estrategias y comunicación de ambas formaciones políticas.

La coalición podría conformar un espacio que supere las contraindicaciones de la ley electoral, que ha penalizado al centro-derecha en los pasados comicios. La fragmentación en tres partidos, PP, Ciudadanos y Vox, ha limitado la traducción en escaños de los votos que fueron a esos partidos, haciendo que, entre otras cosas, el PSOE haya alcanzado la mayoría absoluta en el Senado estando muy lejos de tenerla en votos. En el pasado, el funcionamiento del sistema ha favorecido en idéntica manera al PP.

En Ciudadanos hay, también, división de opiniones. El círculo más cercano y oficial en torno a Albert Rivera no quiere oír hablar de España Suma. Según fuentes de Ciudadanos, el bloqueo escenificado por Podemos y PSOE es "teatro" y no quieren anticipar la posibilidad de una repetición electoral. "No estamos en esa pantalla", explican.

La dirección cree que no habrá urnas

Según la dirección de Ciudadanos, si el PSOE y Unidas Podemos han sido capaces de ponerse de acuerdo allí donde han sumado, lo harán también para el Gobierno de España, ahora o en septiembre. A la ecuación suman el concurso de partidos independentistas, gracias a los cuales los socialistas han alcanzado la presidencia de la Diputación de Barcelona y podrían sumar la presidencia de Navarra. 

Sin embargo, también hay dirigentes que creen que habría que "estudiar" la posibilidad de una marca electoral conjunta. "En el pasado hemos estado en contra salvo en Navarra, pero si se repiten, habría que estudiarlo", explica un diputado naranja.

No descartable

Otros lo ven como una teoría prematura, pero tampoco descartable, aunque sería "extremadamente difícil que cuajara". El motivo no es sólo la rivalidad casi personal entre Rivera y Pablo Casado sino la orientación estratégica del partido, que lleva ya un tiempo pugnando por ser la alternativa a Sánchez. Y eso pasa por superar al PP, antes o después. Las elecciones generales del 28 de abril depararon una diferencia de tan solo nueve escaños. 

Sin embargo, en una coalición como España Suma, el PP podría hacer valer su primacía en las listas conjuntas, ya que tiene más votos, escaños y el liderazgo del centroderecha en los distintos territorios, según las elecciones de mayo. Eso convertiría a Ciudadanos automáticamente en apoyo del PP y no en alternativa del PSOE. 

En Ciudadanos creen, además, que la tendencia naranja puede seguir al alza si Rivera juega bien sus cartas, algo que de momento no está claro a tenor de la crisis interna y algunos titubeos comunicativos. En ese sentido, unas nuevas elecciones podrían ser el ring perfecto para dirimir esa batalla por la primacía de la alternativa. España Suma podría sumar para maximizar el resultado, pero no ayudaría al objetivo estratégico de Rivera para Ciudadanos.