La nota informativa que redactaron los agentes que escoltaron a los miembros de Ciudadanos en el Orgullo de Madrid detalla una serie de situaciones de riesgo para los políticos y para los propios policías. Según fuentes policiales, esta nota recoge cómo se montó un cordón en torno a los diputados y senadores del partido naranja para evitar cualquier aproximación peligrosa, y que por momentos temieron por su integridad. Un relato que no encajaría el contenido de los dos informes elaborados desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que niega agresiones y que califica los hechos de "aislados" y "no peligrosos".

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Es habitual que los policías de la Brigada Provincial de Información elaboren una nota informativa al término de cualquier dispositivo en el que se haya producido algún hecho destacable. Recordemos que cuatro agentes de esta brigada controlaban, vestidos de paisano, la seguridad de los políticos; que les escoltaron cuando la situación se volvió tensa y que pidieron el refuerzo de otros dos compañeros que había por las inmediaciones cumpliendo la misma misión.

Siguiendo las explicaciones de estas fuentes, la nota empieza detallando cómo los agentes de paisano acompañaban a los políticos de Ciudadanos en su recorrido del Orgullo, vigilando el surgimiento de cualquier posible amenaza. Los cuatro policías habían recorrido unos cien metros junto a los diputados y senadores cuando vieron a unas 15 personas caminando en contradirección hacia su posición. Llevaban sábanas naranjas y megáfonos.

La comitiva de Cs superó esa primera traba y siguió su marcha. Pero el grupo que se había opuesto a ellos, ahora más nutrido de personas, volvió a bloquearles el paso. Los manifestantes comenzaron a insultarles y el ambiente se crispó.

Un cordón de seguridad

Los policías -siempre siguiendo el relato de estas fuentes- temieron por la integridad de sus escoltados y pidieron refuerzos a otros dos compañeros. Entre todos ellos montaron un cordón en torno a los miembros de Cs para evitar cualquier tipo de agresión. Los agentes sugirieron a los escoltados que abandonasen la zona. Los diputados y senadores se negaron; consideraban que se debía evacuar a aquellos que manifestaban una actitud violenta.

Así las cosas, los policías trataron de no separarse y caerse al suelo en un escenario cada vez más tenso. Consideraban que una caída podía ser especialmente peligrosa tanto para los políticos como para los propios policías, teniendo en cuenta la presión que se estaba viviendo.

La comitiva de Ciudadanos, recién conformada tras llegar de las inmediaciones de Atocha. E.E.

En todo momento se centraron en impedir a los manifestantes que se aproximase hasta la comitiva de los políticos. Por entonces contaban con el apoyo de la Policía Municipal de Madrid, que había reforzado su presencia en la zona.

Tras unos momentos en los que era imposible avanzar y visto el cariz que estaba tomando la situación, los policías volvieron a sugerir a los miembros de Cs que abandonasen el lugar y estos accedieron. No fue sencillo. Lo hicieron acelerando el paso y saltando las barreras peatonales que articulan el madrileño Paseo del Prado hasta alcanzar el Congreso de los Diputados.

El relato de esta nota informativa choca con el contenido de los dos informes elaborados desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, donde se afirma que los incidentes siempre fueron "aislados" y "no peligrosos". El primero está fechado en el pasado 8 de julio, lunes, dos días después de que se desarrollasen los hechos. Europa Press desveló este miércoles, día 10, la redacción de un segundo informe, que sigue la misma línea que el primero y amplía su contenido.

"Carga política"

El contenido de los informes policiales ha estado marcado por la polémica. Desde sectores políticos se ha acusado a Ciudadanos de sobreactuar ante los acontecimientos para tratar de obtener rédito. Desde las filas naranjas, por el contrario, se bautizó al primero de los documentos como informe Marlaska, en referencia al ministro de Interior y a una supuesta intencionalidad.

Marlaska besa a la exministra de Sanidad, Carmen Montón, durante la marcha del Orgullo. Efe

Fuentes sindicales de la Policía consultadas por EL ESPAÑOL creen que los informes tienen una "carga política" destacada: "Buscan un fin claro", detalla un portavoz de Jupol, sindicato con fuerte representación que en las últimas elecciones al Consejo de la Policía obtuvo 8 de 14 delegados.

"Nosotros no defendemos una cuestión política, pero sí que defendemos el trabajo de nuestros compañeros que ese día fueron agredidos. Creemos lo que ellos vivieron y no lo que refleja el informe".

El portavoz de Jupol destaca una serie de "contradicciones" que, a su juicio, contienen los informes de la Policía: "En ellos se dice que había veinte policías escoltando a los políticos y no eran más que seis. También estamos seguros de que los manifestantes estaban perfectamente organizados y que aquello poco tuvo de improvisado".

También le llama la atención que se redacte un informe para "contar que no hubo ningún incidente". Estos documentos se elaboran -apunta el portavoz de Jupol- cuando hay que dar parte de algún acontecimiento sobrevenido o inesperado.

Ciudadanos presentó este miércoles una denuncia ante la Fiscalía para que investigue supuestos delitos de injurias, calumnias, amenazas y odio.