La actuación de los Mossos d'Esquadra era una de las incógnitas que sobrevolaba sobre el 21-D. El Ministerio de Interior desplegó un dispositivo de más de 1.000 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en previsión de que el planeamiento de la policía autonómica fuese insuficiente. Pero los agentes del cuerpo catalán, además, se sabían en una situación comprometida, temiendo un doble juego de la Generalitat que Elsa Artadi tradujo en palabras: "Revisaremos cualquier actuación de los Mossos fuera del protocolo". Y los policías, en prevención, fueron equipados con sus propias cámaras incorporadas.

La incorporación de estos medios técnicos no son excepcionales. Ya se pudo ver en el referéndum ilegal del 1 de octubre a agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil con cámaras incorporadas a su equipación. Es una medida que se adopta en situaciones críticas o en intervenciones complejas. El 21-D era una de ellas.

Porque los Mossos d'Esquadra, por delante, tenían las movilizaciones de los Comités de Defensa de la República (CDR), de los miembros de Arran y de otras organizaciones radicales. El papel de la policía autonómica ha sido objeto de polémica en las últimas fechas, y estos grupos independentistas han llegado a requerir la dimisión de Miquel Buch: consideraban que su actuación había sido excesiva; la Generalitat se alineó con estos preceptos. Cabe recordar que el conseller de Interior viajó recientemente a Waterloo para dar explicaciones sobre su gestión a Carles Puigdemont.

"Hartos"

Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, los agentes del Área de Brigada Móvil de los Mossos, más conocida como BRIMO [el equivalente a los antidisturbios de la Policía Nacional], ya habían expresado su malestar con sus mandos: "Nos han lanzado a los radicales" o "estamos hartos de servir de parapeto", fueron algunas de sus declaraciones.

Con esos antecedentes, los Mossos d'Esquadra se sintieron más tranquilos incorporando cámaras a su equipamiento en el despliegue del 21-D. Estos medios técnicos ya estaban previstos, pero muchos de los agentes han encontrado en ellos un salvavidas al que aferrarse. Sospechaban que los radicales pudiesen presentar denuncias por su actuación.

El discurso de Artadi

Tampoco se sentían arropados por el Govern de Quim Torra. "Apretad", instó el presidente catalán a los radicales; una frase que pesó en el ánimo de los Mossos. Y este 21 de diciembre, fue la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, quien dudó de la policía autonómica: "Tendremos que revisar cualquier actuación fuera del protocolo de los Mossos d'Esquadra".

Fuentes del cuerpo autonómico señalan a EL ESPAÑOL la relevancia que tienen las imágenes grabadas por las cámaras con las que iban equipados. Insisten en que su actuación ha sido "impoluta" y hablan del "cansancio" de los efectivos frente a las dudas que siempre vierten sobre su actuación.