Daniel Montero Gonzalo Araluce

Los independentistas radicales catalanes preparan un 21-D de protestas en todos los escenarios. Sus acciones no se sentirán sólo en las calles o las vías catalanas; el campo de batalla se trasladará también al escenario digital. En concreto, planean una serie de ataques cibernéticos para tumbar infraestructuras críticas. Los Comités de Defensa de la República (CDR), Arran y otras organizaciones ya han anunciado que este viernes serán "ingobernables", y pretenden demostrarlo en todos los ámbitos.

Fuentes del Ministerio de Interior consultadas por EL ESPAÑOL detallan los planes de estos sectores radicales. El Centro Nacional de Protección de Infraestructuras y Ciberseguridad (CNPIC), dependiente de la Secretaría de Estado de Seguridad, se prepara para una oleada de ataques cibernéticos que podrían desencadenarse el 21-D.

En concreto, organizaciones radicales catalanas, en colaboración con sectores de Anonymous, preparan ataques de denegación de servicios a páginas webs del Estado. Especialmente sensibles son las páginas de los Ministerios, hospitalarias y policiales.

El CNPIC es un órgano destinado a la lucha contra la cibercriminalidad, constituido por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Los informes recibidos apuntan a que se estarían preparando una serie de ataques y, por tanto, están preparando un refuerzo especial de cara al 21-D.

La coordinación

La coordinación policial será clave en el éxito del despliegue de seguridad del 21-D, tanto en el ámbito digital como en las calles catalanas. Siguiendo las mismas fuentes, los radicales planean una serie de sabotajes en vías del tren, en Mercabarna, en el puerto y el aeropuerto de Barcelona, en las calles de la ciudad y en las autopistas catalanes (fundamentalmente, en la AP-7).

Los Mossos d'Esquadra, la Guardia Civil y la Policía Nacional se han reunido en varias ocasiones en la Delegación del Gobierno de Barcelona para perfilar los últimos detalles del dispositivo. Entre otros lugares, blindarán los accesos a la Llotja de Mar, el edificio escogido por Pedro Sánchez para celebrar su Consejo de Ministros. Las manifestaciones y protestas arrancarán, no obstante, desde última hora de este jueves. 

Tal y como adelanta EFE, los Mossos d'Esquadra, la Policía Nacional y la Guardia Civil compartirán la sala de mando del dispositivo policial. Así podrán adoptar decisiones colegiadas, más allá del reparto de funciones encomendadas a partir de sus respectivas competencias.