La clave en la organización del dispositivo policial del 21 de diciembre en Barcelona -coincidiendo con la celebración de Consejo de Ministros- pasa por la coordinación entre los diferentes cuerpos implicados: Guardia Civil, Policía Nacional y Mossos d'Esquadra. En este proceso, habría una figura llamada a desempeñar un papel destacado, la del comisario José Antonio Rodríguez. También conocido como el comisario Lenin, es el jefe del Gabinete de Coordinación y Estudios, el principal órgano de planificación operativa entre las Fuerzas de Seguridad del Estado. Altos cargos policiales, no obstante, le reprochan su inhibición en la organización del dispositivo.

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, señaló este lunes en Antena 3 su absoluta confianza en la coordinación con los Mossos d'Esquadra. El despliegue policial, no obstante, pone de manifiesto que el Gobierno trabaja ya en un plan alternativo por si hay una crisis de seguridad. Más de mil agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional procedentes de diferentes provincias blindarán las inmediaciones de la Llotja de Mar, donde este viernes tendrá lugar el Consejo de Ministros.

El Ministerio de Interior no quiere que se repitan escenas como las del 1 de octubre de 2017, con la votación del referéndum ilegal. De ahí que pongan especial empeño en la prevención policial. Los Comités de Defensa de la República (CDR), Arran y otras organizaciones se están coordinado para brindar una "bienvenida caliente" al gabinete de Pedro Sánchez. Frenar sus movimientos depende de la coordinación entre los diferentes cuerpos.

Altos cargos policiales -de la Junta de Gobierno de la Policía Nacional- consideran que el comisario Lenin se está "inhibiendo" en la organización del dispositivo. Su malestar se basa en que el policía y la Secretaría de Estado de Seguridad han delegado en exceso esta coordinación en la Delegación de Gobierno de Cataluña. La envergadura del plan y la movilización de tantos medios nacionales requerirían -siempre, siguiendo el criterio de esa corriente crítica- una mayor implicación de la Secretaría de Estado. Y, más concretamente, del Gabinete de Coordinación y Estudios, cuya jefatura recae en la figura de José Antonio Rodríguez.

Las mismas voces consideran que la organización del dispositivo "pueden reportarle [al comisario] más problemas" que beneficios. En caso de que el despliegue sea un éxito, la coordinación entre los diferentes cuerpos pasará desapercibida. Pero si hay brechas, se buscarán responsables.

Los problemas de seguridad

En las reuniones celebradas entre los diferentes cuerpos, los Mossos d'Esquadra han señalado que la Llotja de Mar puede ser un escenario con agujeros de seguridad. Principalmente, por su ubicación, un lugar en el que desembocan muchas calles estrechas y difíciles de proteger en el caso de que se produzcan grandes movilizaciones.

La celebración del Consejo de Ministros coincide, además, con las tensas relaciones entre los Mossos y la Generalitat. Los primeros se han manifestado en fechas recientes reclamando una equiparación salarial con los Bomberos de Cataluña. Desde Policía Nacional y Guardia Civil crece la desconfianza sobre si cumplirán con su parte en el 21-D, y cuestionan también el papel que desempeñaron cuando los CDR cortaron la AP-7.

Hombre de confianza del PSOE

José Antonio Rodríguez es un hombre de confianza para los diferentes Gobiernos del PSOE. En tiempos de Alfredo Pérez Rubalcaba, pasó de inspector jefe a comisario. Ahora, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha recuperado su figura en la jefatura del Gabinete de Coordinación y Estudios. El coronel de la Guardia Civil Juan Hernández Mosquera ocupaba este cargo hasta que Interior lo apartó en detrimento del comisario Lenin.

A Rodríguez se le pudo ver recientemente en una reunión celebrada en Ferraz. En ella se anunció la creación de una Consejo de Seguridad para "dar una respuesta socialdemócrata" desde las instituciones a "los nuevos retos de seguridad". Las mismas voces policiales desaprueban la presencia del comisario en dependencias del partido, considerando "excesivo" su "posicionamiento ideológico alineado con el PSOE".

Más allá de afinidades políticas, los altos cargos policiales insisten en una posible descoordinación en el Consejo de Ministros que se celebrará este viernes en Barcelona. Y reprochan la ausencia del jefe de Gabinete de Coordinación y Estudios en las decisiones clave del dispositivo.