La AIReF prevé un aumento en la natalidad para 2050.

La AIReF prevé un aumento en la natalidad para 2050. EFE

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España prevé 60 millones de españoles en 2050 con más natalidad e inmigración

  • La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal prevé un aumento de entre 4 y 13 millones de habitantes para 2030.
  • La franja de edad para trabajar seguiría estando entre los 16 y 66 años.
  • La AIREF prevé un incremento a 2 hijos por mujer de media en 2050.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) prevé que la población española podría alcanzar los 60 millones de personas en 2050, gracias a un impulso de la inmigración y, en menor medida, del fomento de la natalidad.

Según el informe "Previsiones demográficas: una visión integrada", las proyecciones de la Airef contemplan que la población española aumentará entre 4 y 13 millones en los próximos 30 años, hasta situarse entre 51 y los 60 millones en 2050, muy por encima de las proyecciones realizadas por Eurostat (49 millones) y el INE (44 millones).

El grueso de las discrepancias se encuentra en la población en edad de trabajar, ya que, mientras la Airef prevé que las personas con edades entre 16 y 66 años se sitúe en edad similar a la actual, el INE y Eurostat prevé una contracción de entre 5 y 7 millones de personas respectivamente.

Aumentará la media de hijos por mujer

Este recorte demográfico, dice la Airef, conduciría a la "japonización" de la economía, es decir, una aceptación pasiva del desafío demográfico donde no tiene cabida ni la entrada de inmigrantes ni políticas de activación de la fecundidad.

Por el contrario, las previsiones de la Airef pasan por un flujo neto de inmigrantes de 250.000 personas entre 2018 y 2050 y por un incremento del número de hijos por mujer, desde los 1,36 actuales hasta alcanzar los 2 al final del periodo.

En cuanto a la tasa de dependencia, la Airef considera que podría duplicarse desde el 25% actual hasta alcanzar el 60% en 2050, debido al envejecimiento progresivo de la población, en línea con las estimaciones del INE y Eurostat, que ejercerá una presión creciente sobre el gasto público asociado al envejecimiento.